Autor: Sanz, G.. 
   La influencia de la radio privada     
 
 Informaciones.    15/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA Influencia

DE LA RADIO PRIVADA

«La vida de la radio puede verse, amenazada si prospera la idea de reforzar el monopolio informativo en manos de Radio Nacional, que no ha sabido crearse una audiencia a pesar de tener a su disposición los caudales públicos La reciente nota del Ministerio de Información indica. en efecto, que las leyes establecidas en el año 1939, final de la guerra civil, siguen vigentes, asi como la obligación de que las emisoras comer ciales pasen una censura previa —con cuarenta y ocho horas de antelación— de todos sus contenidos informativos Dado que la noticia viva es la base de la radio, una disposición de este calibre podría significar en la práctica la desaparición de la radio privada.

No hay duda de que la radio es un instrumento peligroso. A fin de cuentas, la radio se ha convertido en el gran, medio de comunicación emisor-receptor en directo, y en el que a veces, por medio del teléfono u otros sistemas, confluyen emisor y receptor en un mismo mensaje.

Pero la radio comercial, que ya existia en los años treinta, y fue amordazada durante el franquismo, condenándola a la indigencia del serial y del "carrusel deportivo", ha resurgido con fuerza en este particular momento de toma de conciencia democrática, que de golpe y porrazo devolvía a la radio a una posición de fuerza en los medios de comunicación. Las nuevas disposiciones son más que nada un recordatorio, una amenaza; se nos quiere decir que ya se ha llegado al tope y de ahí no se pasa... Es otra muestra curiosa del cambiante "clima" del país, donde lo legal, lo ilegal y lo legalizable se confunden´ hasta limites insospechados. La radio comercial sigue actuando, por tanto, bajo un régimen de tolerancia, de "libertad vigilada" si se quiere.

El problema es claro, la radio privada hoy, desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde tiene una audiencia increíble, y, por tanto, una credibilidad casi total. Si se les levanta la mordaza, serán beligerantes en las próximas elecciones, y si no pueden radicalizarse hacia la izquierda buscando protectores, por cuanto el sistema actual, es su gran enemigo.

Un viejo refrán dice que cuando no puedes destruir al contrario, te unas a él. Máxime cuando son tan sólo dos o tres personas con las cuales hay que charlar.

Atención a la radio privada, que para sobrevivir puede encontrar aliados ajenos al sistema. Seria gravísimo un error.»

G.SANZ (Madrid)

 

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