Autor: Abad, Joaquín . 
 Un periódico exclusivamente escrito por los lectores. 
 Un Parlamento Popular para Pepe Mayá     
 
 El Alcázar.    05/10/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

Un periódico exclusivamente escrito por los lectores

UN "PARLAMENTO POPULAR" PARA PEPE MAYA

"No busco un oportunismo para ganar dinero. Esto es un servicio al público"

EN López de Hoyos 36, frente al Vips de Velázquez, un inmenso chalet envuelto en hiedra sirve de guarida al editor José Maya, Pepe para los amigos. En ese caserón se "paria" hasta hace muy poco, la revista Guadiana, propiedad de los Camuñas, que, al parecer, prefirió cerrar con las maletas en máquinas cargadas de una explosiva información. A lo que parece, ese bonito chalet está destinado para que en su interior se "cuezan" algunos inventos editoriales. En el futuro, hasta va a convertirse en la redacción de un periódico, muy original, que Pepe Maya acaba de inventarse. El nuevo ingenio, que llegará a ser diario, no será escrito por periodistas, sino por los mismos lectores. Dentro de la mansión por donde correteaban periodísticamente los Camuñas hasta el mes pasado, los nuevos inquilinos parecen enloquecidos. El personal sube y baja dando a gritos los recados telefónicos —todavía no se instaló la centralita—, mientras Joaquín Soler Serrano entra y sale del despacho de Mayá, el gran jefe, como "Pedro por su casa". Parece que Joaquín es el hombre de confianza del editor, y por ello figurará como director en la cabecera del periódico de 16 páginas, formato 42 por 27, que se conocerá bajo el nombre de "TRIBUNA POPULAR". Se venderá a 25 pesetas.

Admiro a Lara

"Mi ideal sería llegar a formar el imperio de Lara, al cual admiro y trato de seguir, pero ambos andamos por caminos muy diferentes. Yo siempre estoy preocupado por sacar cosas nuevas", nos comenta Pepe Maya antes de entrar de lleno en la cuestión del periódico.

—¿Cuando se le ocurrió pensar en que un semanario sin redactores podría tener éxito en nuestro país?

—Después de las elecciones generales observé que el pueblo se siente poco representado. Fue entonces cuando pensé darle un medio donde expresar sus ideas a la manera de un "parlamento popular". Por eso se llamará "Tribuna Popular". Se trata de un periódico, en principio de periodicidad semanal y más adelante diario, que solamente publicará las cartas de los lectores, debidamente seleccionadas, agrupadas por secciones, como cualquier otro periódico, y con sus correspondientes títulos y sumarios. La idea se irá madurando, una vez esté en la calle. De todas formas, tendrá sus secciones de política, laboral, deportes, teatro... Al lector que pretenda publicar su carta sólo le exigimos que se identifique convenientemente, aunque luego aparezca firmado con pseudónimo, si así lo desea por motivos particulares. También exigimos que se respete la ley Antilibelo, para lo cual montaremos un estudio jurídico que determinará la viabilidad de ciertos temas. Si se hacen acusaciones, exigiremos pruebas, claro.

—¿Al prescindir, desde un principio, de un gran equipo de redacción que elabore las secciones, no pretende hacer un periódico barato?

—Con TRIBUNA POPULAR no buscamos un oportunismo para ganar dinero. Para eso tenemos otras publicaciones. Esto es un servicio al público. En varias ocasiones me he sentido inclinado a escribir en las secciones de "cartas al director", pero me he desanimado. En esa sección sólo caben tres o cuatro cartas de los lectores, poco destacadas. E] fallo es que en "cartas al director la gente no se siente representada. No se le da la importancia que realmente tienen algunos comunicados expontáneos. de los lectores... Nosotros garantizamos que la carta llegará al estamento o persona a que vaya dirigida. Nuestra fórmula es reservar de cada número tres mil ejemplares que se repartirán gratuitamente a los diferentes estamentos oficiales: Congreso, Senado, militares, estamentos eclesiásticos, corporaciones municipales... Incluso, cuando se aluda a algún organismo extranjero, se le hará llegar a través de sus embajadas, la correspondiente traducción, acompañado de las pruebas aportadas por el autor. No hay que olvidar que, además, reservamos cuatro páginas para las réplicas, y facilitaremos, en lo posible, todo lo necesario para que exista un verdadero contraste de pareceres, estimulando a que se aclaren los temas y requiriendo a los aludidos.

Para clasificar las cartas, seleccionarlas, titular y confeccionar el periódico, Pepe Maya nos dice que con un equipo de seis personas, aparte de lo que él llama "estudio jurídico", va a tener suficiente. "Naturalmente, cuando TRIBUNA POPULAR sea diario, se necesitará mayor proporción de personal", nos aclara Maya.

—Imagino que a las cartas se les dará una redacción homogénea...

—Mi idea es que el pueblo pueda expresarse libremente. Puede que a) corregir el estilo tergiversemos la actitud. Por supuesto se eliminarán las faltas de ortografía y puntuaremos lo necesario para mejorar algunas cartas.

—¿Cuánto dinero tiene previsto ganar con el nuevo invento?

—Ya he dicho antes que es un servicio al país. Tengo previsto perder dinero con este periódico durante un año, y que conste que, en principio, desestimo la publicidad. En -último término admitiríamos anuncios de prestigio para situar al final de cada página, pequeños y seleccionados.

Otros fracasos

A Pepe Mayá no le asustan los fracasos. Ni le hunden, ni le deprimen. Nos cuenta que con Ja serie "Libro Revista", semanal, quiso ofrecer al público otra idea distinta a las habituales. Pero aquello no cuajó. No tuvo éxito y se perdió dinero. "Mi finalidad —afirma el editor— no es atesorar dinero con las revistas. Tengo que publicar cosas, hacer concesiones que a veces me gustan más o menos. Normalmente, las cosas que prefiero hacer no tienen éxito; no dan dinero, como me pasó con el ´´Libro Revista", con "Contrastes", que quiso ofrecer al público una publicación distirita a las revistas usuales". —¿Es negocio publicar destape?

—El destape no se vende tanto como la gente cree. Son sarampiones, aunque evidentemente queda un público determinado que sigue comprando, y, por eso hay que seguir con ellas.

—¿Meterse ahora en un periódico como el que pretende sacar es tal vez, su aventura más arriesgada?

—Yo no soy un aventurero. Soy un hombre político que no quiere vivir de la política. Nací independiente y libre. Creo que el hombre pensante es político por naturaleza. Mi colaboración con la política del país puede ser esta. Como todos los editores, tengo la obsesión de sacar la gran revista política... Pero luego, cuando estoy en casa, me lo pienso fríamente y desestimo la idea. El día que esté convencido de que puedo aportar algo nuevo, la sacaré.

—Parece que la gente le relaciona últimamente con Camuñas, el exministro. ¿Tiene algo que ver que su editorial ocupe la sede de la desaparecida revista GUADIANA?

—La verdad, es pura casualidad. El mismo que nos tenía alquiladas las oficinas en Fléming, cuando le dijimos que allí no cabíamos, nos traspasó este chalet, que se lo tenía alquilado antes a los Camuñas. Es cierto que se ha comentado que yo tenía cierta relación con Ignacio Camuñas, cuando la verdad es que nos hemos encontrado en 32 cócteles, pero nunca comí con él. Le defendí en un editorial porque me pareció que no se puede atacar a un ministro nada más tomar el cargo. Creo que hay que darle un margen, de confianza de seis meses, como a cualquier empleado, para poder juzgar su actuación política...

—Creo que últimamente tiene algunos problemas, en ciertos tribunales, con cierta publicación.

—Siempre he tenido problemas, unas veces menos y otras más. Si eres de un partido tienes ventaja. Unos te apoyan y otros te atacan. Pero los independientes como yo, recibimos palos de todos lados. Los que antes me apoyaban porque sacaba revistas de destape ahora me atacan porque saco La Biblia infantil en fascículos; y los curas me dicen que lo de la Biblia está muy bien, pero que me voy a condenar por editar revistas de desnudos.

—¿Qué publicación ha tenido más éxito de todas las editadas por Sedmay, con cuál ha ganado más dinero?

—Gané con la fotonovela "Simplemente María".

—¿No es un contraste sacar fotonovelas a la vez que periódicos?

—Sí, ya sé que la fotonovela es un género menor. Pero tenemos que enseñar a la gente a leer. Sí, porque el cincuenta por ciento de los que leen son analfabetos técnicos. Si conseguimos que la gente aprenda a leer, que se interese, aunque sea con las fotonovelas, puede que Juego acceda a otras lecturas. En este caso, bienvenida la fotonovela. El porvenir de los editores es bastante problemático. Dentro de cinco años sólo se publicarán libros y periódicos de partidos, todo lo demás se dará por métodos audiovisuales.

Todos me auguran el fracaso

Sin la menor muestra de pesimismo respecto al lanzamiento de su periódico, Pepe Maya me cuenta que todos Je auguran un fracaso en el proyecto del periódico "TRIBUNA POPULAR" que saldrá para finales de este mes. Lo que sí le tiene algo preocuado es el libro, ya impreso, de Cuco Cerecedo, en el que se recogen las descripciones de los principales personajes elegidos para las actuales Cortes Españolas. Ya ha recibido numerosas presiones para que no llegue al quiosco... Pepe Mayá no se rinde,

Joaquín ABAD

(Fotos: SEGURA)

"No soy un aventurero. Tengo la obsesión de sacar la gran revista política, pero luego, lo pienso fríamente y desestimo la idea"

"He recaudo muchas presiones para que el libro de Cuco Cerededo no llegue a los quioscos"

"Es pura casualidad que mi editorial ocupe la sede de GUADIANA. La verdad es que me he encontrado con Camuñas sólo en 32 cócteles"

 

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