Participación     
 
 Informaciones.    02/02/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

PARTICIPACIÓN

EL ministro secretario general del Movimiento afirmó ante la Permanente del Consejo Nacional que «la participación es un anhelo compartido por todos, pero su instrumentalización tiene que realizarse con rigor, con conocimiento de la realidad y con serenidad suficiente». A nivel oficial nada se sabe al respecto —trabajos del Consejo sobre la materia— y las palabras del ministro sugieren que el tema de la participación no va a dejar de ser tratado con cautelas.

En el marco del Club Siglo XXI, don Alfonso Osorio pronunció una conferencia en la que propuso asociacionismo político, mayor representación en la esfera local, sindical y en las Cortes, a más de otorgar al Rey un papel primordial en caso de amenaza del futuro institucional. Sobre este último tema afirmó: «El Rey de la Ley Orgánica no tiene una función pública de preeminencia protocolaria, con un poder casi nulo; ni entra en la vida política "de por medio", esto es, sólo para mediar entre discordes o desavenidos, ni "echa por enmedio", nada mas que para tomar una decisión extraordinaria. No, el Rey de la Ley Orgánica, sencilla y terminantemente, gobierna por medio del Consejo de ministros. El Rey con el Consejo del Reino para deliberar y este último sólo para votar, puede ser un sistema óptimo de decisión para las cuestiones de gran trascendencia».

«Con nuestras Leyes Fundamentales en la mano es el Jefe del Estado, con las asistencias debidas, quien está facultado para apreciar si la nación está en peligro para apelar al Ejército cuando las instituciones públicas y los cauces ordinarios estén deteriorados de tal forma que sea imposible la convivencia nacional. Cualquier otra iniciativa, venga de quien venga, supone una ruptura del orden constitucional.»

Sobre las asociaciones dijo: «Una cosa es que existan grupos de hombres unidos que desean, bajo bases ideológicas o constitucionales indiscutidas, promover los intereses nacionales apoyadas en principios particulares y concretos en los que todos están de acuerdo, y otra diferente son los grupos organizados que actuando con la esperanza de conquistar el Poder y ejercer el control del Gobierno y de su política, discuten en cada momento las bases ideológicas de la noción y del Estado sin respiro para la convivencia ciudadana.»

Por su parte, don Juan Manuel Fanjul, en una conferencia dictada en Valencia, afirmó que «sería aventurado y peligroso intentar aperturas parceladas a través de elecciones municipales, sindicales o familiares, sinceramente imparciales, si para entonces no se hubiera abierto paso al asociacionismo. Estas elecciones dejadas a su aire, sin asociaciones políticas previas, sólo servirían para brindar el triunfo en bandeja, a las únicas organizaciones existentes en el país, que son los grupos clandestinos extremistas. La apertura y el pluralismo político son una cosa y el orden público otra muy distinta. Se puede dar vía legal al ejercicio de aquellos derechos, al ordenamiento del contraste de pareceres, al análisis crítico de las soluciones de Gobierno; se puede liberalizar la política y, sin embargo, mantener inflexiblemente el orden público».

 

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