Policía: nueva savia     
 
 Informaciones.    09/02/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

POLICÍA: NUEVA SAVIA

LA amplia renovación de los cuadros gubernamentales, que está llegando a todos los estamentos, misiones y funciones de la Administración con una profundidad inusual en las últimas crisis, ha alcanzado esta semana a la de la Dirección General de Seguridad. Los anteriores titulares, coronel Blanco Rodríguez —director general— y el fiscal Jiménez Asenjo —subdirector—, han sido relevados, respectivamente, por el coronel Dueñas Gavilán (cincuenta y cinco años, alférez provisional durante la guerra, diplomado en guerra subversiva en U.S.A. y, hasta ahora, director de la Academia de la Policía Armada) y el teniente coronel Fanlo, actual delegado de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid.

Por lo que se refiere a la política de orden público la postura del Gobierno quedó anunciada en el discurso que su presidente tuvo la oportunidad de pronunciar en la toma de posesión del nuevo equipo ministerial, en (¡onde se afirmó «el mantenimiento a ultranza del principio de autoridad para asegurar el orden, como condicionamiento absoluto del ejercicio de los derechos y libertades». Claramente expuesto en sus palabras textuales todo el parlamento del señor vicepresidente del Gobierno contiene el valor del orden público y las líneas políticas del mismo, que se propone asumir el Gobierno, en dos elementos: uno, el ya expuesto con un alcance medido hacia la colectividad nacional. Otro, proyectado hacia dentro de la casa: «Pero engañaría también si en este momento no pusiera de manifiesto una preocupación que me embarga —dijo el ministro— y que creo es absolutamente necesaria que con toda sinceridad quede aquí constancia de ella: al Cuerpo General de Policía, a la Policía Armada y a la Guardia Civil no se puede llegar por otro motivo ni por otra vía más que por la verdadera y auténtica vocación al servicio, y esa auténtica vocación al servicio requiere un espíritu firme de disciplina que estamos dispuestos a mantener a toda costa» (...). «Quienes no la tengan nos darán muchas facilidades eligiendo en este momento el mejor camino que convenga a sus propios y particulares intereses».

Según su vicepresidente primero, el Gobierno se propone afrontar una modernización auténtica de orden personal y de orden material, para colocar a las fuerzas de orden público a la altura de las exigencias. En ésta entra la tarea de rediseñar la regulación de los marcos dentro de los que este personal se desenvuelve. Así, las Cortes han dictaminado ya un proyecto de ley por el que loa funcionarios del Cuerpo General de Policía quedan equiparados en cuanto a la comisión de delitos por razón de sus actividades, a los alcaldes, presidentes de Diputaciones y otras autoridades. Traducido directamente esto significa que los procesamientos de los policías dependerán a partir de ahora de la Audiencia Provincial y no de los Juzgados de Instrucción. Con idéntico motivo, la anunciada promulgación de un nuevo reglamento de la Policía de cuyas novedades y modificaciones nada se conoce por el momento.

Con un relevo semejante en la Guardia Civil —ya ha cesado por imperativos de la edad el subdirector del Cuerpo, y en mayo lo hará por idénticas razones su director, general Iniesta Cano— y complementado con el del Servicio de Documentación de la Presidencia, todo el organigrama de la seguridad y el orden público españoles habrá quedado totalmente renovado. Es evidente pensar que tendrá nueva savia.

 

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