Autor: Ansón Oliart, Luis María. 
   La clase política     
 
 Ya.    17/02/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

La clase política

Don Luis María Ansóu dice en "ABC":

"Para un considerable número de políticos españoles, estar en la oposición no significa oponerse, sino opositar. Hay quienes proclaman con ira su hostilidad al Gobierno, e incluso al Régimen, sin . otro propósito real que provocar la llamada a un cargo, para a continuación decir que sí con entusiasmo a la misma política y a los mismos políticos a los que antes se acometía y hostigaba.

En los últimos años ha ido quedando claro que el país necesita organizar la moderación para que, articulado el contraste de pareceres dentro de las Leyes Fundamentales, se evite la crecida y enfrentamiento de los extremismos estériles. Necesita también la política española integrar plenamente en la vida nacional a la que yo he llamado la generación del silencio, la que sin pensar lo contrario que la generación de la guerra, no piensa exactamente lo mismo. En este sentido, el reciente discurso del presidente del Gobierno—valiente, flexible, necesario como una ventana abierta al aire limpio en un recinto demasiado tiempo cerrado—ha entretejido renovados dinamismos en las esperanzas españolas. Bien entendido que si se quiere que la política de evolución expuesta por Arias Navarro dé a luz toda la fértil realidad de que se encuentra encinta, deben abrirse cuanto antes los anunciados cauces de participación. Y al hablar de cauces no se pretende hacer discurrir por ellos, enmascarados, los partidos al viejo estilo, cuyas banderas serían hoy más que nunca los lienzos con que se amortaja a la Patria, según la expresión de Garibaldi hace cien años. De lo que se trata es de crear fórmulas asociativas a través de las cuales surjan dirigentes políticos y sindicales con prestigio, con experiencia, con años de lucha sobre sus espaldas, de esfuerzos, de éxitos y sinsabores. Hombres maduros y curtidos en la aspereza de la vida política o sindical y no niñatos sin otro bagaje que el de un expediente académico brillante o el número uno de promoción cayéndoseles de la boca. Cauces, pues, para la participación. Con urgencia y generosidad, para soldar la fractura generacional y reconstruir una clase política seria, respetada y respetable. En la hora actual constituye tarea primordial la selección, por parte de la opinión pública, de ios dirigentes del mañana, los que deben asir las riendas de los corceles del desarrollo. Alguna vez he dicho que no hacer esa selección sería tanto como lanzar hacia el futuro a un poderoso y magnífico tropel de caballos al galope. Pero sin jinetes."

 

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