Política exterior     
 
 Informaciones.    16/03/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

POLÍTICA EXTERIOR

EN el ámbito de nuestras relaciones internacionales dos aspectos, conectados entre sí, han ocupado la actualidad semanal. Nuestra relación con el Mercado Común Europeo y nuestra alianza con Estados Unidos; todo ello inscrito en el difícil momento por el que corren las relaciones entre Washington y las Comunidades Europeas.

Por una parte, un sector de la gran Prensa internacional ha especulado con la posibilidad de que los Gobiernos español y estadounidense estuviesen sometiendo a presión a otros europeos para que España ingresara como miembro de pleno derecho en la O. T. A. N. La postura oficial española a este respecto se ignora. El Departamento de Estado U. S. A., en cambio, ha desmentido oficialmente tales posiciones. De su parte, James Reston, afamado columnista del «New York Times», estimó que Francia había objetado este hipotético ingreso de España en la Alianza Atlantic» al que, en cualquier caso, Washington siempre se ha mostrado favorable. El responsable de la política exterior francesa ha desmentido tales hipótesis.

Sabido es que Estados Unidos tienen en cartera la firma con Japón, España, la O.T.A.N. y el Mercado Común de una serie de declaraciones conjuntas. La «declaración madre», la que serviría en cierto modo de falseta a las demás, sería la declaración conjunta Estados Unidos-C. E. E. Los nueve miembros del Mercado Común, tras rechazar, a incitación francesa, un primer borrador americano, elaboraron otro en el que se sienta el principio de que la política exterior del Mercado Común no tiene por qué coincidir con la estadounidense, pese a los numerosos puntos en común entre ambas partes. Esto ha hecho a Washington aplazar indefinidamente los debates sobre la declaración conjunta Washington-Mercado Común.

En camino estaba la declaración hispano-norteamericana, a firmar posiblemente el 27 de este mismo mes, en el curso del viaje previsto a la capital estadounidense de nuestro ministro del Exterior, don Pedro Cortina. El jefe de nuestra diplomacia —juiciosamente— ha aplazado «sine die» tal viaje, presumiblemente a la espera de q-ue se clarifique la ahora enrarecida relación Estados Unidos-Mercado Común.

En cnanto a nuestra relación comercial bilateral con la C. E. E., serios nubarrones oscurecen, el horizonte. De una, parte, la probable renegociación británica de adhesión a la C. E. E. puede retrasar Aún más si cabe la renegociación da nuestro acuerdo comercial preferencial con seis miembros de la Comunidad para hacerlo válido para los nueve miembros actuales.

En medios comunitarios circuló en estos días un anteproyecto de mandato complementario a someter al Consejo de ministros de la Comunidad el próximo 1 de abril. Mandato que sería tierra de nadie entre las exigencias comunitaria y las aspiraciones españolas. Una nota de la agencia Efe afirmó a este respecto que «desgraciadamente —según portavoz del Consejo de ministros de la C. E. E.— estamos muy lejos de llegar a un acuerdo sobre los mandatos de negociación con los países del Mediterráneo».

Es conocida la actitud del anterior Gobierno español —precisamente— de salir, en cuanto a la negociación con la C. E. E., del llamado «paquete mediterráneo». Ambas noticias —contradictorias—, unidas a las reticencias del nuevo Gobierno británico hacia la C. E. E, y a las divergencias Europa-U. S. A., ensombrecen el panorama de nuestro engarce comercial con las Comunidades y nuestro futuro camino hacía la plena integración en ellas.

 

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