Iglesia     
 
 Informaciones.    13/04/1974.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

IGLESIA

La festividad religiosa de estos días ha llevado a nuestros obispos a hacer una serie de reflexiones en torno al cristianismo y al amor fraterno. «Los cristianos debemos distinguirnos en una actitud de compromiso por la paz y por la justicia social», ha dicho el arzobispo de Oviedo, monseñor Merchán. «El Jueves Santo ha de ser el día de planificar hacia el futuro, de estudiar la manera de darnos con generosidad a los demás», son palabras del cardenal Tarancón en su pastoral del Día del Amor Fraterno.

El arzobispo de Madrid ha declarado también esta semana, en una entrevista concedida a Radio Vaticano, que «en España hay divisiones en el orden religioso y en el orden civil». Entre las causas de divisiones y tensiones en el orden religioso se constatan, a juicio del cardenal, las siguientes: las incorrectas interpretaciones del Concilio Vaticano II, la tradicional religiosidad «sociológica» española y la unión secular entre la Iglesia y el Estado. Las divisiones en el orden civil, según el arzobispo de Madrid, tienen las siguientes causas: la guerra civil, las diversas posiciones ante el aperturismo político y, finalmente, que «quizá la distribución social de los bienes del desarrollo no ha sido del todo equitativa».

Por último, el Comité Nacional del Año Santo, que preside el cardenal Jubany, ha hecho público un mensaje a los trabajadores —el Episcopado español ya había dirigido otro a los intelectuales y un segundo a los dirigentes de la sociedad— en el que se dice: «Ha sonado la hora de la reconciliación entre la Iglesia y el mundo obrero (....). La reconciliación que predicamos no es ni puede ser una resignada pasividad ante la injusticia, y sólo se conseguirá cuando todos los hombres y todas las estructuras humanas contribuyan a una progresiva liberación de toda forma de presión del hombre por el hombre.»

 

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