La semana política     
 
 Informaciones.    20/04/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SEGÚN la referencia dada a la Prensa, la inflación ocupó principalmente el interés del Consejo de ministros «decisorio» celebrado ayer. En el capítulo de nombramientos, destacan los de don Miguel María de Lojendio (hasta ahora embajador en Austria) como embajador en París (no se ha esperado el resultado de las elecciones presidenciales) y el de don Eduardo Blanco (ex director general de Seguridad) como director general de Promoción del Sahara (Presidencia). El ministro de información y portavoz del Consejo afirmó que la acción gubernamental tendente a lograr el apresamiento de los asesinos del Presidente Carrero no se ha detenido. Respecto a los comentarios periodísticos acerca de los cien días del Gobierno, el señor Cabanillas dijo que no se había pecado de generosidad y expresó su sorpresa ante algún periódico que antes manifestaba su adhesión al Gobierno por años y ahora expresa su decepción por días.

A medida que los ministros económicos del Gobierno van instalando despachos oficiales en Barcelona —el primero en hacerlo fue el ministro de Hacienda, señor Barrera de Irimo—, se abre paso la posibilidad de que en alguna manera se otorgue a la Ciudad Condal la «capitalidad económica» del país. La petición catalana de un «ministro en Pedralbes» no se descarta a largo plazo.

Algunos de los puntos de IV Plan de Desarrollo —en elaboración— están haciéndose públicos. Se piensa en la creación de un plan nacional de recursos (minerales, energéticos y acuíferos), se tenderá a la unificación de la sanidad pública, intentará potenciarse la inversión de capital español en el extranjero y se prestará apoyo a la instalación de industrias de tecnología avanzada. Se afirma el deseo gubernamental de proceder a la descentralización administrativa, reforzando el papel de las Diputaciones, etc. El 6 de mayo, el ministro de Planificación del Desarrollo mantendrá acerca de estos temas una sesión informativa de Cortes.

Por una instrucción del Ministerio de Justicia se desburocratizan ciertos trámites para los contrayentes que sólo deseen realizar matrimonio civil. Para los católicos se suprime la abjuración pública de su religión, y se suple por una declaración expresa de los futuros cónyuges.

 

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