Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Un Gobierno que debe ser firme     
 
 ABC.    10/05/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

UN GOBIERNO QUE DEBE SER FIRME

Durante unos días ha existido una grave preocupación política dentro de la propia órbita del Gobierno, que afortunadamente se está, disolviendo bajo los efectos del sol, que, al fin, ya callenta como debe. El programa gubernamental está requeteafirmado y, contra su diáfano propósito, no pueden prevalecer —¿porgue dónde iría España?— ni intrigas ni conspiraciones de ningún género o procedencia. Y cuando un país espera con mucha confianza que se realice una evolución política que consolide la pos y el orden con la directo participación ciudadana, ni se puede mirar atrás ni mucho menos se debe retroceder a un callejón sin salida, ya que —como dijo Emilio Romero anteayer en su «Luz Verde»— «nada hay en el cuadro de nuestras Leyes Fundamentales que impida esta apertura». Además, par añadidura, a esta convicción que ha forjada tu propio régimen, el director de «Pueblo» afirmó: «Un país políticamente civilizado será siempre aquel que muda o evoluciona sin revolucionar, sin trastocarla todo, sin victorias aplastantes y sin vencidos humillados. Una vez que un país ha segregado la miseria, el analfabetismo y la marginación social, y pasamos por circunstancias económicas de gran interés, la política ha de ser un arte para cambiar y no un almacén de pólvora. En este caso hay que mirar con envidia, y con deseos de emulación, las do» experiencias europeas de socialismo y de liberal-capitalismo representadas por Rusia y por Francia. Nada ocurrió en esos países tras las desapariciones de Stalin y de De Gaulle, y, sin embargo, ya no son lo que fueron. Son dos sistemas políticos antagónicos y son dos formas estables de continuidad y de evolución. La gran operación política de España —termina Romero— es hacer las cosas con tanta destreza e imaginación —sin echar a nadie por la borda y sin cerrar los portillos— que eviternas la "portugalización" de nuestro futuro.» Todo esto, en definitiva, es lo que encierra el programa del Gobierno de Arias Navarro. El realizarlo es un compromiso de honor que no debe ser alterado por ninguna baja maniobra. Así lo espera la gran opinión española, que deseo, en pos y en gracia de Dios, vivir el futuro con dignidad, orden y justicia.—ARGOS.

 

< Volver