Más declaraciones políticas     
 
 Informaciones.    18/05/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

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DECLARACIONES POLÍTICAS

UNA considerable porción de la política sigue transitando por las páginas de la Prensa o por las tribunas de los conferenciantes. Y esta semana, como otras, ha sido pródiga en pronunciamientos particulares sobre temas del más alto interés general. En resumen, han sido los siguientes:

Don Gabriel Cisneros (en el Club Siglo XXI): "La restauración de la Monarquía reclama un coherente despliegue de las medidas políticas que la aseguren y la articulación de las fuerzas de unión en las que haya de asentarse. El enraizamiento social de la Corona no puede quedar fiado a la sola abstracción de las leyes."

Sobre las relaciones entre las Cortes y el Gobierno, el señor Cisneros dijo que "una cosa es sentar Que formalmente nuestros Gobiernos no dependen del evento de una moción de censura y otra muy distinta ignorar que las Cortes pueden tener muchos instrumentos para expresar su voluntad al Consejo de ministros, señalarle rumbos y manifestar operativamente su disconformidad con los adoptados por el Gabinete ".

"La representación de los intereses —afirmó— completará y enriquecerá la representación del pluralismo ideológico; lo que nunca podrá aspirar es a excluirlo." Consideró el conferenciante la oportunidad de las asociaciones para que la política no esté en los periódicos; para ensanchar, activar y racionalizar el consenso social del régimen (...); asociaciones, en fin, para el enraizamiento de la Corona" (...). "Las asociaciones no deten ser para el Movimiento, aunque sí deben ser y estar en él. Exluir a las asociaciones de los fines electorales equivaldría al intento de confeccionar sin liebre un pastel de liebre."

Don Marcelino Oreja (en la Universidad de Salamanca). El subsecretario de Información y Turismo propuso los siguientes puntos en que inspirar una política regional europea:

— Aceptar una filosofía descentralizadora con todas sus consecuencias, y en esa marco reconocer a la región como eslabón insoslayable,

— Superar los desequilibrios regionales para evitar que las regiones más avanzadas terminen por absorber el capital humano y financiero de las menos favorecidas.

— Completar la política de ordenación del territorio añadiendo a los aspectos de la infraestructura el urbanismo y la localización industrial una atención especial a los bienes sociales en sentido extenso.

— Crear o vitalizar las estructuras que permitan una efectiva participación con competencias y responsabilidades adecuadas.

— Todo ello sin desconocer el papel desempeñado por el Estado, que también, como la región, es un producto de la historia y que además, por su protagonismo social y económico, es el único capaz de traducir el tema regional a una escala auténticamente europea.

Don Federico Silva (en Córdoba): "No creo hoy adecuado ni el término ni el concepto de democracia-cristiana. Es un término válido para entenderse internacionalmente. Cuando una persona dice que es socialista no necesita muchas más explicaciones, es un término vago, pero acuñado. Lo mismo sucede con el de demócrata-cristiano."

Respecto a las relaciones Iglesia-Estado, enunció lo siguiente: "... Habrá que dar un paso más y definitivo en esta cuestión básica para llegar a un enunciado que pudiera ser más o menos como éste: "El Movimiento incorpora el sentido católico de gloriosa tradición y predominante en España a la vida nacional. La Iglesia y el Estado concertarán sus facultades respectivas sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional´ (...). Creo además que esta fórmula mantiene la independencia del Estado de una manera taxativa y literal, pero deja también en libertad a la Iglesia, que es, en definitiva, lo que ella desea. Por otra parte, sólo se modifica respecto del viejo Principio de la Falange (se refiere al punto 25) la palabra "concordarán" por la de "concertarán".

Don Alfonso Osorio (en Torrelavega): "Desalienar al hombre consiste en hacerle participar. Pero esta preocupación participativa que está, viva en todos los ambientes dignos no debe ser considerada sólo en el ámbito del necesario asociacionismo político, sino en otros más amplios (...). En el campo estrictamente político existe el peligro de que por una interpretación restrictiva de nuestras Leyes Fundamentales, bien por temor a una evolución política armónica que origine auténticos planteamientos democráticos o por ambición de poder de grupos políticos de presión minoritarios, el poder personal y carismatico de Franco se sustituya por el de una oligarquía que ni tan siquiera practique el juego democrático de las oligarquías socialistas de partido; falsee con su acción los esquemas constitucionales previstos y coloque al poder supremo —encarnado en la figura del Rey— en situación límite, en las que tenga que optar entre Instaurar su propia dictadura personal o dar paso a una democracia de muy diferente planta cargada de revisionismo y demagogia."

 

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