Hacia la sustitución del Concordato     
 
 Informaciones.    08/06/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

HACIA LA SUSTITUCIÓN DEL CONCORDATO

AL término de la visita oficial a España de monseñor Casaroli (secretario para Asuntos Públicos de la Iglesia) se ha hecho público un comunicado conjunto España-Santa Sede en el que se dice: «... monseñor Casaroli y él señor Cortina han reafirmado la buena voluntad expresada entonces de proceder a la actualización del vigente Concordato, y han estimado que existen las condiciones objetivas para poder entrar .seguidamente en la fase operativa de la negociación. En este contexto (...) han estudiado especialmente la cuestión de una más clara delimitación cíe los campos que corresponden a la acción propia de la Iglesia y del Estado. Han pasado revista a los principales problemas existentes, poniéndose de manifiesto la buena disposición de ambas partes para resolverlos y reafirmando la necesidad de que en espera de que se llegue a un marco jurídico actualizado de las relaciones cíe la Iglesia con el Estado, el Concordato vigente sea debidamente aplicado. El secretario del Consejo para los Asuntes Públicos de la Iglesia y el ministro de Asuntos Exteriores están de acuerdo en que el espíritu que debe presidir las relaciones entre la Iglesia y el Estado se basa sobre la mutua independencia, el respeto recíproco y la necesaria cooperación...»

Monseñor Casaroli celebró varias sesiones de trabajo con su colega él ministro de Asuntos Exteriores español y se entrevistó con el presidente del Gobierno. El señor Cortina afirmó en su discurso tras la cena de htínor ofrecida a monseñor Casaroli que «lo menos que se puede decir de estas conversaciones es Que han estado presididas en todo momento por un espíritu de colaboración, el cual ha llevado a sentar las bases de una negociación que habrá de permitir a la Iglesia y al Estado dar cumplida prueba de que en España cabe siempre —en forma concordada— una efectiva cooperación en el mutuo respeto e independencia». Monseñor. Casaroli contestó al brindis asegurando que «existe por nuestra parte, del Santo Padre, de la Santa Sede, y puedo decir que del Episcopado español, el convencimiento de la necesidad de trabajar para que a este anhelo hacia la concordia de las dos potestades en España se agregara también un instrumento jurídico válido (el presente es todavía jurídicamente;. pero que responda de una manera mejor a situaciones que se han ido modificando con el pasar de los años, por Jos cambios cine se han producido en la sociedad civil, no sólo española, sino mundial, y en la propia Iglesia.» Prácticamente esta visita marca el inicio de conversaciones fontales España-Santa Sede, Hada permite vislumbrar aún si el Concordato será modificado y actualizado o suprimido por acuerdos parciales entre las dos potestades. Parece que la Iglesia —al menos esa era su postura nace algunos meses— pretería acuerdos parciales, mientras el Estado deseaba un nuevo Concordato. Lo que ya parece cierto es que puede descartarse la temida denuncia unilateral del Concordato por parte del Estado o la aplicación por éste a la Iglesia de un Estatuto especial. El interlocutor válido del Estado —otro punto polémico— es indudablemente el Estado Vaticano, pero éste no llegara a ningún acuerdo con Madrid sin el consentimiento de la Conferencia Episcopal Española.

El primer paso tangible de lo fructífero de estos contactos seria la mutua renuncia de ambas partes al fuero eclesiástico y al privilegio de presentación de obispos. De la visita de Casaroli nada ha trascendido sobre la posible negociación del Obispado de Bilbao —monseñor Añoveros— o sobre la provisión de varias sedes episcopales actualmente vacantes.

 

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