Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   Los partidos y las funciones del rey     
 
 ABC.    28/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

28 DE MAYO DE 1977.

APUNTE POLITICO

LOS PARTIDOS Y LAS FUNCIONES DEL REY

Por J. M. RUIZ GALLARDON

Hay temas políticos que queman. Casi nadie los toca y, cuando se atreven a tratarlos, los circunloquios,

las respuestas elusivas y las ambigüedades, son la toca con que se encubre el rostro de la cuestión.

Uno de esos temas es el futuro papel de la Corona. Los partidarios a ultranza de Cortes constituyentes —

que van desde la Unión del Centro Democrático hasta el Partido Comunista—, apenas afirmada la

necesidad de un sistema democrático cuya última pieza sería la Corona, rehuyen, casi por sistema,

contestar a esta pregunta:

—Pero, en concreto, ¿qué papel se reservan ustedes al Rey?

Repito: las medias palabras y las poco comprometidas afirmaciones generales constituyen el 90 por 100

de las respuestas. Aunque hay excepciones.

Una vez más, Alianza Popular ofrece una respuesta clara: Queremos conservar la Institución Monárquica

«orno forma del Estado español, en la cual, el Rey es más, mucho más, que una figura decorativa y, en

ningún caso, solamente un símbolo. Alianza Popular, por ello, no comparte la pretensión de privar al Rey

de las facultades que le confieren nuestras Leyes Fundamentales vigentes. Sensiblemente es contraria a

privar al Rey de su facultad, hoy reconocida, de acudir por propia iniciativa a la consulta popular, al

referéndum popular.

Predica aquí, Alianza Popular, una doctrina contraria a la que sostiene la izquierda española y muy

especialmente, de manera inequívoca, el Partido Socialista Obrero Español, el partido de Ruiz-Giménez y

los liberales de Joaquín Satrústegui. (Como «ahora» y «aquí» el comunismo se viste de moderado, a lo

mejor resulta que él sí acepta las facultades del Rey. No me extrañaría nada, tal es su probada capacidad

de deglución de instituciones y normas contrarias a su espíritu siempre que sea conveniente para su

táctica.

Precisamente ayer, Villar Arregui —uno de los «senadores para la Democracia»— escribía en «Ya»: «A

la Corona deberán corresponder las funciones propias de representación simbólica del Estado y del poder

arbitral. Pongan ustedes atención a la palabrita: «simbólica». Y añade: «La estabilidad de la Monarquía en

España necesita una reducción del protagonismo político del Rey.» No lo olviden: «reducción del

protagonismo político de Don Juan Carlos».

Me parece que el propósito está claro: vaciar de contenido operativo —como cuando se succiona un

huevo— la Institución, dejarla reducida a puro símbolo. Ya me dirán ustedes cómo, sin facultades

constitucionales, el Rey va a poder «arbitrar». Quieren —la fórmula es vieja— una «república coronada».

Lo dicho: ¿Quieren mermar ustedes facultades a Don Juan Carlos? Pues voten a cualquier partido o

coalición menos a Alianza Popular. Porque Alianza Popular, en esto como en todo, quiere que el Rey sea

bastante más que un símbolo ornamental. Su papel, por ejemplo, al frente de las Fuerzas Armadas no se

compadece bien con ser pura y simple cascara.

J. M. R. G.

 

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