El cese de Díez-Alegría     
 
 Informaciones.    15/06/1974.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL CESE DE DIEZ-ALEGRIA

AYER, un despacho de la agencia oficiosa Cifra afirmaba que en breve se produciría el cese del teniente general don Manuel Díez-Alegría en la jefatura del Alto Estado Mayor y su institución por el actual capitán general de la VIII Región Militar (La Coruña), teniente general Fernández Vallespín. Hoy lo confirma e) «Botetín Oficial del Estado».

El cambio de mando no tendría mayor trascendencia de no ser por la personalidad del cesado (hombre de armas y letras), su prestigio en el Ejército, su serenidad político-militar (bien probads el pasado 20 de diciembre) y su responsabilidad contó inspirador del proyecto de ley Orgánica de la Defensa Nacional, ahora en Cortes. En tal proyecto se establece la creación de una junta de jefes de Estado Mayor, presidida por el Jefe del Alto Estado Mayor Central. Para algunos tal Junta tendría «de facto» los poderes de un Ministerio de la Defensa, quizá superiores a los de los ministros de las tres Armas, considerados individualmente.

En realidad el proyecto de ley ahora en Cortes no hace otra cosa que desarrollar el papel castrense establecido a la ley Orgánica del Estado, y fijar una coordinación militar siempre bajo el control decisorio del presidencia del Gobierno primero y del Jefe del Estado, en última instancia, que es el Jefe supremo de ios Ejércitos. Empero es indudable fue si tal proyecto de ley es aprobado las responsabilidades de quien ostente la jefatura de Alto Estado Mayor quedarían autamáticament ampliadas. A este respecto adquiere indudable interés el releva al frente del Alto Estado Mayor.

El teniente general don Manuel Díez-AIegria, a falta en España, de un ministro de Defensa, ha sido oficialmente invitado en muchas ocasiones por Gobiernos extranjeros. Ahora mismo acaba de regresar de un viaje oficial a Túnez, tras una visita privada a Rumania (donde se entrevistó con el Presidente Ceaucescu) y en vísperas de oteo viaje oficial a Guatemala, que quizá tenga que ser cancelado por imperativos de alte política. En su informal charla con los periodistas a su regreso de Túnez el temed e general don Manuel Díez-Alegría admitió que en los últimos días —que para él han sido de viajes constantes— el presidente del Gobierno le telefoneó a Túnez y no pudo encontrarle, dado lo apretado del calendario de actos oficiales. Luego él intentó comunicar con el presidente en Madrid y tampoco pudo establecer contacto personal.

Se había especulado últimamente coa la posibilidad de que el general Diez-Alegria fuera designada embajador de España en Estados Unidos. Parece que el rumor puede descartarse, por cnanto es muy probable que Washington ya haya concedida el "placet" al señor Martín Gamero, actual embajador en Marruecos.

En modo alguna es desdeñable la acogida dispensada en Barajas a don Manuel Diez-Alegria por sus jefes y oficiales, acompañados de sus esposas. Una ilustre personalidad militar especificó: "Aquí estamos para recibir a nuestro general."

 

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