La situación económica     
 
 Informaciones.    22/06/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA SITUACIÓN ECONÓMICA

ANTE la asamblea de las Cajas de Ahorro, el vicepresidente segundo y ministro de hacienda, señor Barrera de Irinto, manifestó lo siguiente: «Quiero subrayar la enorme preocupación que todos sentimos y que el Gobierno, desde luego, protagoniza por el retorno a unas dimensiones de una estabilidad y un equilibrio mayores, no por el puro fetichismo de la ortodoxia del equilibrio, sino por la convicción intima y sentida de que ese equilibrio es indispensable para que el orden en la economía, la justicia en los comportamientos entre los nombres, la perspectiva del crecimiento de la Humanidad cara al futuro pueda desenvolverse. Por tanto, ese propósito de equilibrio debe ser un objetivo en el que todos estamos directamente comprometidos y en ese sentido recibo esa renovación de adhesión al objetivo de las Cajas.»

«Esta preocupación por el equilibrio —añadió— es la que viene de alguna manera inspirando la política de créditos por parte de las autoridades monetarias y por parte del Gobierno. Y todos tenemos la convicción de que la utilización de estos instrumentos y las propias perspectivas que el decurso de la enfermedad presenta nos permitirán reconquistar niveles de equilibrio en plazos razonablemente próximos. Si bien es más difícil predecir, y todos sabemos tener conciencia de ello, el comportamiento de desequilibrio que se manifiesta en la escasez de materias primas o en el propio exceso o afán desmedido de demanda en muchos de los sectores de la economía.»

El ministro Barrera, en la constitución de la Junta Consultiva del Crédito Oficial, afirmó igualmente que «en la circunstancia económica actual es necesario acentuar la selectividad de los recursos financieros». Ante la comisión de Presupuestos de las Cortes (que ha autorizado la movilización de los 10.000 millones de pesetas del fondo de acción coyuntural del presupuesto de este año), dijo el ministro que Hacienda no va a seguir una política monetaria estabilizadora, pese al inconveniente que representan los 20.000 millones de pesetas de déficit presupuestario. El ministro intentó disipar los temores empresariales asegurando que no está en el ánimo del Gobierno arbitrar una política de restricción de créditos.

Dijo el ministro que la política monetaria ha tendido a que el crédito crezca este año en torno a un 24 por 100, lo que se trata de asegurar a través de la regulación de los activos líquidos. Estos resultados se alcanzaron bastante razonablemente hasta abril, mes anómalo desde el punto de vista monetario como consecuencia de las repercusiones registradas en los precios, y que ha dado paso a un mes de mayo que ha acusado también dificultades. En este punto, el ministro de Hacienda insistió en que no se va a seguir una política monetaria estabilizadora y adelantó que una voz autorizada del Banco de España explicará próximamente cómo se va a asegurar en los meses inmediatos la evolución del crédito, a fin de mantener la expansión.

A su regreso de Nueva York, donde asistió a las reuniones del «Comité de los 20» del F.M.I., el señor Barrera de Irimo declaró que la peseta «está caminando de manera muy clara» y que «es necesario persistir en la política de empleo y desarrollo».

De otra parte, un documento del Ministerio de Hacienda estima que «todo parece indicar que la economía española ha salvado en esta primera parte del año los efectos depresivos de la crisis del petróleo, lo que podría condicionar positivamente la coyuntura en los próximos seis o nueve meses». En dicho documento se prevé un aumento medio mensual en los precios de un 1 por 100.

Todo lo anteriormente expuesto evidencia el notable esfuerzo del ministro de Hacienda por restaurar la «confianza económica». Empero, uno de los pilares de nuestra economía (de nuestros ingresos por divisas y de ocupación de mano de obra terciaria) se resquebraja seriamente. Parece que la contracción de la demanda turística permite ya hablar de crisis generalizada en este sector.

 

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