Desarrollo político     
 
 Informaciones.    27/07/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

DESARROLLO POLÍTICO

EL Consejo Nacional del Movimiento, en sesión plenaria, aprobó —con el único voto en contra del consejero por designación directa don Blas Piñar— el documento sobre «Desarrollo político desde la base constitucional de las Leyes Fundamentales del Reino», elaborado y disentido en la sección primera, del Consejo la pasada semana: El texto aprobado —se trata de un documento de trabajo, con unas recomendaciones generales para, en su día, redactar un texto vinculante o un proyecto de ley— reconoce la necesidad del asociacionismo político, la urgencia, del perfeccionamiento de la representatividad en el Sistema, la actualización de la ley electoral, la rebaja del voto a los dieciocho años, la garantía de libertades públicas y derechos de las personas, la regulación de derechos de asociación, reunión y opinión; el reconocimiento de las peculiaridades regionales, etc. Y expresamente, el documento admite que «el problema clave del desarrollo político es la cuestión asociacionista».

Don José Utrera Molina, ministro secretario general del Movimiento, dijo en el discurso ante el Pleno a este respecto, que; «Estamos empeñados en un desarrollo político progresivo, que capone la aceptación de unos valores que para el Movimiento están inscritos en sus principios Fundamentales. Pero este desarrollo político no será tal si no se propusiera, además, avanzar en el orden social, económico y cultural. Se nos piden reformas políticas y se harán las que deban hacerse. Pero sin olvidarnos, de las reformas sociales, que son el comienzo indispensable para toda arboladura política.»

El señor Utrera Molina se refirió también a los recientes acontecimientos políticos del país, «firmando que Franco, tras su decisión de aplicar el artículo 11 de la ley Orgánica del Estado, había dado una vez más ejemplo de mesura política, de patriotismo, de clarividencia y de templanza. El ministro añidió finalmente al Principe y a la adhesión, respeto y lealtad que el Consejo le ofrece. «En estas horas —dijo—, la figura del Príncipe de España ha cobrado no sólo todo el relieve institucional que nuestras Leyes Fundamentales le otorgan, sino también el singular valor de su categoría humana y política, que confirman una vez más el acierto de las previsiones sucesorias adoptadas por el Caudillo.»

 

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