Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Reconocer una lección y reconocer la excelencia     
 
 ABC.    23/10/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

RECONOCER UNA LECCIÓN Y RECONOCER LA EXCELENCIA

En realidad sabemos lo que hoy sucede en Portugal. Tanto tiró de la cuerda la insensatez de una dictadura, que parecía paternal y benévola por casi cincuenta años, que no es sorprendente contemplar cómo ha conquistado posiciones privilegiadas el partido comunista lusitano aupado sobre el pavés por las bayonetas y los claveles rojos de un grupo de militares mareados de un romanticismo decimonónico. De esta lección se desprende —dice en un articulo de «La Vanguardia» Ortí Bordás— que nada hay más peligroso para un pueblo que la desertización política, que únicamente favorece a los grupos que viven en la clandestinidad y primordialmente al movimiento comunista. Y añade, que la libertad no puede ser garantizada exclusivamente por el Estado y, en consecuencia, resulta de vital interés que la propia sociedad pueda coadyuvar, desde sí misma, a su defensa, mediante la creación y el sostenimiento de entidades intermedias que puedan cubrir con eficacia la zona existente entre el individuo aislado e inoperante y el aparato estatal. Y se necesita que las fuerzas de derecha y de centro estén políticamente organizadas si no se quiere que un país corra el peligro de caer en el extremismo izquierdista o tenga que soportar los efectos derivados de la reacción del polo opuesto. Por mi parte digo que está perfectamente claro lo que hay que hacer, y deprisa Si no se hace, ¿quiénes son los responsables? Que se digan de una vez. En cuanto al reconocimiento de la «excelencia», saltamos de la política a la gastronomía. Porque se le ha concedido el premio internacional de la «Excelencia Europea», con los tenedores de oro, a José Luis Ruis Solaguren, por la calidad gastronómica de sus restoranes de Madrid y de Méjico. La buena política se hace también con la buena mesa. Tal fue la idea de Carlos V en España. Y la de Cavour en Italia. Dos nombres rotundos de gobernantes.—ARGOS.

 

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