Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   El voto inútil     
 
 ABC.    02/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

APUNTE POLÍTICO

El voto inútil

Por José María RUIZ GALLARDON

Con el sistema elegido en la normativa electoral española —y que a poco que duren los comentarios va a

conseguir más fama para el belga D´Hont que para el holandés Cruyff— se hace preciso insistir, y no será

la última vez que lo haga, en la necesidad de no votar inútilmente.

En efecto. Con el procedimiento escogido resultan votos no computables o inútiles todos aquellos que se

otorguen a los partidos políticos —pequeños, por supuesto— que no consigan «colocar» a uno de sus

candidatos, al menos, en el Congreso.

ABC tuvo el acierto de reproducir el real decreto-ley electoral fotocopiándolo del «Boletín Oficial del

Estado». Si lo tienen ustedes a mano les rogaría que repasaran el cuadro que se incluye a la manera de

ejemplo práctico, en el artículo 20.

Se supone que para una provincia con 480.000 votos válidos emitidos, a la que corresponden ocho

diputados, se presentan seis listas que obtienen los siguientes resultados: Lista A (168.000 votos), lista B

(104.000), lista C (72.000), lista D (64.000), lista E (40.000) y lista F (32.000).

La lista A obtiene cuatro escaños, la B dos, las C y D un escaño cada una.

Y —atención— ni la lista E ni la lista F obtienen ninguno: los electores que las hayan votado han votado

«inútil». Y eso que entre las dos suman tantos votos como la lista C y bastantes más que la lista D.

Piensen ustedes ahora en provincias con más escaños y más listas. El hecho de votar por las que

presumiblemente van a conseguir peores resultados hace que se pierdan presumiblemente también mayor

número de votos.

Todo esto lleva a la siguiente conclusión: al no establecerse un sistema de recuperación de votos inútiles,

es importantísimo que cada elector, antes de decidirse por un partido determinado, piense en si,

probablemente, va a estar representado. Porque, si no va a conseguirlo, antes de que su voto se pierda,

quizá sea más lógico que lo entregue a la formación de características ideológicas más similares.

Problemas de la matemática electoral.

J. M. R. G.

 

< Volver