¿Y el futuro?     
 
 Informaciones.    02/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

¿Y EL FUTURO?

NO han sido pocos los diarios que recogiendo el sentir de machas parcelas de opinión han titulado en el sentido de que la crisis continúa abierta. Habrá que esperar cuando poco basta Navidades para sopesar su verdadero alcance. La tesis de que la crisis del martes obedece exclusivamente a un mero cambio de personas y no de política ha sido defendida por quien con más autoridad podía: el presidente. Don Carlos Arias así lo ha manifestado en Burgos, adonde acudió a inaugurar un centro del P. F. O. y en el acto de transmisión de poderes a los dos nuevos ministros.

Empero, y confiando en la nunca desmentida por los hechos coherencia del presidente, la opinión pública, se interroga sobre el motivo del cese del señor Cabanillas, a los diez meses de su designación, si la política informativa —por ejemplo— va a seguir iguales rumbos. Numerosos profesionales de la información, incluidos aquellos que han sufrido los rigores administrativos del Ministerio Cabanillas, están dirigiendo telegramas de adhesión al ex ministro. Otros van remitidos a Castellana, 3, en apoyo a la línea política de liberalización propugnada por el presidente en su discurso de Cortes del 12 de febrero.

Otro dato a considerar a la hora de escrutar el inmediato futuro estriba en el carácter del discurso pronunciado por el señor Labadíe Otermín (consejero nacional por Asturias) ante el Consejo Nacional y el Estado en Pleno. Los discursos ante la Alta Cámara en ocasión del 29 de octubre (fundación de Falange Española) no se escriben "improvisadamente". Escuchando al consejero Labadíe podría objetivamente preguntarse si Estado y Régimen se encontraban amenazados de asalto o cercados por traiciones o infiltraciones de secretas ambiciones revisionistas. Fue el de Labadíe un discurso "de defensa" que merecería un cerrado aplauso general si se cumpliera un supuesto básico: que el Estado se encuentra amenazado gravemente.

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