Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Las cartas boca arriba de las crisis     
 
 ABC.    08/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

8 DE NOVIEMBRE DE 1974. EDICIÓN DE

EN POCAS LINEAS

LAS CARTAS BOCA ARRIBA DE LA CRISIS

Sobre el tema de la crisis en general y de la minicrisis en particular, que ha producido el cese de Pío Cabanillas y la dimisión de Antonio Barrera de Irimo, «Blanco y Negro» publica una apasionante radiografía de la tal crisis y sus raíces, con la única explicación posible de que las causas determinantes se deben a factores extrínsecos de la voluntad gubernamental. Inicialmente se cuenta cómo en las Cortes un intento de pretender saber un procurador el «porqué» de la crisis tropezó con el siseo desaprobatorio de la mayoría más próxima, que por lo visto, sigue considerando a 35 millones de españoles menores de edad crónicos. Después, un largo relato poní en claro muchas cosas que aparentemente se presentaban y se presentan oscuras. ¿Por qué, si los ministros Cabanillas y Barrera eran tan buenos y eficaces se les premiaba al uno con el cese y al otro aceptándole la dimisión? Si, como ha dicho el presidente, ambos «han dejado pálidos y desdibujados sus brillantes biografías por la magnífica e intensa actuación desarrollada al frente de sus respectivos Ministerios», ¿a cuento de qué y por quién se ha producido la crisis? La crónica documental interesantísima presentada por «Blanco y Negro» termina con estas palabras: «El grave problema del Gobierno Arias es que los acontecimientos del día 30 afectan a uno de los más valiosos equipajes que debe llevar consigo cualquier Gobierno: el de la credibilidad que le otorguen los gobernadas. Todos quisiéramos acompañar al presidente en su bien obrar. Pero al cesar a don Pío Cabanillas, ¿se ha obtenido con ello el desahogo necesaria para acometer con igual energía los fines, del 12 de febrero? Si así fuera, todos, y sin duda el propio Cabanillas, se darían por satisfechos. Pero puede ser cierto que estos procesos sean irreversibles y que no les baste a los inmovilistas con lo obtenido. Seria triste y lamentabilismo que el Gobierno, que ha puesto en práctica el más esperanzador lenguaje de la historia del Régimen, ofreciera como saldo final los ceses de don Manuel Díez-Alegría, don Pío Cabanillas y don Antonio Barrera de Irimo, en holocausto de los empeñados en no pensar que él problema es el de la salida del Régimen y no su pasado.» Desde luego, habría que estar muy ciegos para no suscribir estas palabras.

EXPECTACIÓN

Al último minuto recojo la expectación, que acaba de nacer, ante el hecho del debate que pueda producirse en el Consejo de Ministros, decisorio, en cuanto se refiere al triunfo, o no, del Estatuto de Asociaciones Políticas que llevará en su cartera el presidente del Gobierno. ¿No depende precisamente del día de hoy una decisión, o una indecisión, que en cualquier caso puede resultar histórica para el buen futuro político de España?—ARGOS.

 

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