Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Una carta a Girón y un vaticinio de Areilza     
 
 ABC.    21/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

21 DE NOVIEMBRE DE 1974. EDICIÓN DE

EN POCAS LINEAS

UNA CARTA A GIRÓN Y UN VATICINIO DE AREILZA

«Ya», por la pluma de su corresponsal en Barcelona, ha hecho conocer una corto del señor Casassas Miralles, que obtuvo casi 70,000 votos en las pasadas elecciones a procuradores en Cortes, dirigida a don José Antonio Girón de Fe/asco con motivo de su breve y reciente discurso. Dice el señor Casassas «que le sorprende haya dicho que hay que evitar que se desvanezca la esperanza de la nueva España, después de "haberse echado al monte" hace ya más de treinta y ocho años y de haber ganado la victoria hace más de treinta y cinco.» y añade: «¿Qué ha hecho usted entre tanto?» También pregunta el señar Casassas que quiénes son los que quieren arrebatar la victoria. «A todos nos gustaría saberlo, pero con nombres y apellidos.» En cuanto a lo de que «es hora de trabajar por España», el remitente dice que no lo entiende, y pregunta para quién y por qué trabaja el señor Girón, especialmente en Fuengirola. En cuanto a los principios enunciados, parecen válidos, a nivel teórico, pero falta saber cómo se piensa llevar* los a la práctica y se refiere a la falta de cumplimiento del principio revolucionario postulado por el señor Girón al cabo de tantos años de actuación. De otra parte, en unas declaraciones de don José María Areilza a «La Vanguardia» cree que en cuanto a las normas asociativas que se hallan ahora en fase de examen y discusión gira una parte del problema, añadiendo que piensa que el Gobierno Arias se haya dispuesto a seguir adelante con su empeño y mantiene en torno al tema una sólida y coherente unidad. «De que logre imponer tu criterio —añade el conde de Motrico— dependerá en buena parte que la norma asociativa futura tea un camino viable a una ficción decepcionante.» Finalmente, dos apéndices. Antonio Berrera de Irimo, que aporte de que no sea un ministro es una gran inteligencia y un gran señor está siempre dispuesto a servir a España y sus problemas. Todo lo que se suponga en contrario es falso. Y en cuanto a lo» que impusieron en la Asamblea de excombatientes que no se gritara «¡Viva el Príncipe!» fueron 25 compromisarios tradicionalistas frente a 200. ¿Cómo se explica uno este galimatías?—ARGOS.

 

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