Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Apostillas a varios temas interesantes     
 
 ABC.    28/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

APOSTILLAS A VARIOS TEMAS INTERESANTES

Una pregunta, a título de hombre de la calle que busca una respuesta precisa: ¿No nos conviene mucho más que la cuestión del Sahara se decida, de una vez y para siempre, en el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya? Un libro extraordinariamente sugestivo es el titulado «España, la O. T. A. N. y los organismos militares internacionales», del coronel de infantería, diplomado de Estado Mayor y licenciado en Derecho, don Fernando de Salas López, que nos da una buena lección del pasado con vistas al futuro. Desde luego, si no todo el Gobierno, casi todo —bueno, casi todos los ministros quiero decir— aprovechan sus discursos para reiterar y reafirmar el llamado «espíritu del 12 de febreros, con el que, parece claro, no coinciden los señores Girón de Velasco y Fernández-Cuesta, don Raimundo. Y para que no haya duda en ese orden, el director general de Política Interior ha dado a los gobernadores las siguientes instrucciones: «El gobernador civil, ejecutor de la política del Gobierno en el territorio de su jurisdicción, ajustará sus actuaciones a las directrices marcadas por su Presidencia el 12 de febrero ante las Cortes Españolas, directrices cuya vigencia y propósito se mantienen inalterables.» Graciosa la invitación de Manolo Cantarero del Castillo a don Raimundo Fernández-Cuesta o un debate público sobre José Antonio y el socialismo. Pero todavía mucho más graciosa la noticia transmitida por la agencia Efe dando cuenta de que al llegar a Méjico don Carlos Hugo de Borbón desde la China popular —que había visitado con doña Irene—, declaró que era «socialista practicante y actuante». Otro libro, pero descerrajante, el titulado «Afafesa, más allá del escándalo», de Fernández Puga, útilísimo para documentarse sobre un proceso que no encuentra nunca fecha para celebrar la vista. De las Asociaciones yo no hay nada que hablar, sino simplemente esperar a que salgan y ver si son guapas o feas. Mientras tanto, roguemos a Dios nos las depare buenas.—ARGOS.

 

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