La batalla de las asociaciones     
 
 Informaciones.    30/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA BATALLA DE LAS ASOCIACIONES

EL tema del derecho de asociación política está recabando un interés vivísimo. Por su propia naturaleza el asunto es reservado y no se conoce el proyecto de Estatuto que en breve será distribuido en el Consejo Nacional, Empero círculos bien informados estiman que acaso las futuras asociaciones quedarían insertas en el Movimiento y sujetas al Consejo Nacional sin posibilidad de recursos judiciales al margen de aquel marco. De resultar así se frustraría la aspiración de que las asociaciones dependieran de Gobernación y tuvieran abierta !a posibilidad del contencioso - administrativo contra decisiones ejecutivas del Gabinete.

Parece empero que una última posibilidad se vislumbra en el sentido de que aún cuando el asociacionismo quede inserto en el Movimiento y el Consejo Nacional, los promotores d« asociaciones tengan posibilidad de recurrir al Supremo si estiman vulnerados sus derechos.

Por encima o al margen del entramado legal que se dé al derecho que los españoles tienen a asociarse, tal aspiración, como escribía en un editorial el último número de la revista confesional —católica— «Vida Nueva», es antes un problema de conciencia que un problema político. En tal sentido, el cardenal Tarancón, en la apertura de la última asamblea plenaría del Episcopado, afirmó que «El cristiano debe reconocer la legítima pluralidad de opiniones temporales discrepantes y debe respetar a los ciudadanos que, aún agrupados, defienden lealmente su manera de ser (...) Ahora bien, para que podamos hablar en conciencia de la existencia de este deber es requisito previo la existencia de unas condiciones políticas que hagan efectivamente posible la participación de los ciudadanos desde su propia identidad ideológica, con efectivo reconocimiento de facultades y medios para hacerla valer, con plenitud de garantías jurídicas y sin más limites que los rectamente encaminados a asegurar el pacífico y ordenado concurso de los grupos y corrientes de opinión.»

Por su parte, el ex ministro don Raimundo Fernández-Cuesta patrocinó en una conferencia dictada en el club Siglo XXI unas asociaciones políticas sujetas a las siguientes lindes: «No imponer una disciplina de opinión a sus miembros, no poder ser ideológicas ni tener representación en las Cortes ni constituir una máquina electoral para la conquista del Poder.»

 

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