Españoles en la cumbre fascista     
 
 Gaceta Ilustrada.     Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ESPAÑOLES EN LA CUMBRE FASCISTA

MIENTRAS don Salvador López de la Torre escribía en «Pueblo» de Madrid una dura crítica a la reunión de una pandilla de amigos cesantes «eurócratas» unidos por ciertas ambiciones políticas y calificaba de suicidio la idea de desmantelar las protecciones aduaneras y además, por si fuera poco, nuestras instituciones políticas, otra «cumbre» muy diversa a la que hace referencia el señor López de la Torre (Bruselas: Realidades Europeas del Presente) se celebraba en Lyon, Francia, y también a esta última asistió una «delegación» española.

SUBVERTIR. — Los aproximadamente treinta neofascistas congregados en un hotel de Lyon dejaron claras sus pretensiones acordadas tras las reuniones de los días 27, 28 y 29 de diciembre pasado: discutir la puesta en práctica de un plan, cuyo objetivo residiría en subvertir el actual ordenamiento politico europeo. ¿Y luego? Luego crearían un único Gobierno autoritario que restablecería el «orden» en el viejo continente. Él movimiento clandestino es conocido como «Nuevo Orden Europeo».

El diario de Turín «La Stampa» ha dado noticia de esta reunión de ultraderechistas a partir de la documentación en poder del juez Luciano Violante —que entiende el caso en Italia—, tras la detención de cuatro de los cinco italianos que formaban la delegación de ese país Se ha sabido así que la «cumbre» neofascista iba a celebrarse en España, pero el organizador del congreso, Savaltore Francia, no era muy bien visto por la Falange española, según «La Stampa». No han trascendido los nombres de los españoles que acudieron a Lyon y sólo se sabe que el señor Francia es gran amigo del español don Luis García Rodríguez, y que una de las centrales de la" «internacional negra» tiene su sede en Barcelona —otra, siempre según el mismo diario, en Munich—.

La representación más numerosa fue la italiana, pero en Lyon hubo once países «representados»: Suecia, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Francia, Suiza, República Federal de Alemania, España, Italia, Yugoslavia y Checoslovaquia. Como se recordará, hace meses no se llegó a celebrar en Barcelona Una anunciada reunión similar, aunque en aquellos días se desmintió que los asistentes tuvieran algo que ver con el fascismo.

DIFERENCIAS. — lo que se dijo en Bruselas también se escucha en conferencias públicas que se pronuncian en Madrid, dijo don Iñigo Cavero, uno de los españoles invitados a título personal al Club privado europeo (1), y es posible que algunas de las cosas que se dijeran en Lyon también se pueden oír o leer en España. Ni en una ni en otra «cumbres» hubo representación oficial de la Administración española, aunque, referido a la de Bruselas, el citado señor López de la Torre se extrañaba de que no hayan convocado ni a una sola persona que pudiese ampliar el abanico de opiniones expuestas (...). Unos representantes de la Organización Sindical o los numerosos expertos nacionales interesados en el

(1) Ver «G.i.», número 954: «Sin pactos, pero con rumores».

tema, hubiese sido una prueba de «fair play» que no han querido ni podido ofrecer. Al parecer, hubo intentos por parte de representaciones oficiales españolas en Bruselas de establecer contactos con los miembros de la delegación invitada, pero tales contactos no se produjeron.

Si los neofascistas de Lyon querían «subvertir el orden establecido», los europeístas de Bruselas intercambiaron opiniones igualmente con vistas al futuro, pero en un sentido bastante diferente. Los representantes de las Comunidades Europeas tienen hoy una enorme preocupación sobre lo que pueda pasar en España en los próximos meses o en los próximos años. No quieren verse sorprendidos de nuevo como en los casos de Portugal y Grecia, declaró el señor Arias Salgado y Montalvo y añadió: «Por eso quieren tener ya establecidos de alguna manera contactos con personas que por causas políticas pueden estar llamadas a desempeñar una función importante, o por lo menos de cierto relieve, y no sólo a nivel político, sino profesional y social, en un futuro más o menos cercano. ¿Hablaron en Bruselas de las asociaciones? No. Sobre los partidos políticos, dice el señor Trías Fargas: en Europa no se han enterado de nuestras asociaciones.

 

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