Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Una jornada tan conmemorativa como política     
 
 ABC.    24/12/1974.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

UNA JORNADA TAN CONMEMORATIVA COMO POLÍTICA

El primer aniversario del vil asesinato del almirante Carrero Blanco se ha celebrada oficial y privadamente con diversos actos religiosos y con algunos acentos destemplados e injustos, impropios de la conmemoración cristiana y cívica con que se trataba de honrar la memoria de un gobernante, caído en el cumplimiento de su deber por la fuerza salvaje del terrorismo. Los actos en que privaba la emoción —por encima de coincidencias o discrepancias políticas— y que tenían fundamentalmente su centro en la plegaria a Dios, dentro del sacrificio de la misa que recomendaba el espíritu de la víctima y pedía misericordia para tos asesinos y paz y consuelo para los deudos, no podían nuevamente ser turbados por injurias, a gritos, al cardenal arzobispo de Madrid, salidas de tas bocas de unos manifestantes que se llaman católicos. E igualmente las otros gritos de «traidores», dirigidos a quienes, durante tantos años, demuestran una lealtad —a prueba de bombas, pistolas y en su tiempo persecuciones republicanas— defendiendo los altísimos ideales de la Patria, la Religión, el Orden y la Justicia, todo con mayúsculas, y con muchos sacrificios. Qué so trataba de otra parte, ¿empujar al Gobierno contra la pared? ¿Y por qué? ¿Acaso es un delita las Asociaciones? No pocos de los que hoy gritan y protestan son los que aplaudieron con entusiasmo el discurso programático de Arias Navarro el 12 de febrero último. El presidente ha cumplido con su deber haciendo honor a su palabra. Bien elocuentes fueron anoche, por sinceras y por nobles, las expresiones del ministro de Información, León Herrera, a los periodistas y medios de comunicación. Y la gratitud que, en nombre del Gobierno, ofreció a todos los que se ocuparon del estatuto asociacionista con altura, aunque fuera discrepando de él y combatiéndote. Víanos a entrar en el Año Santo de la reconciliación y España no debe dar mal ejemplo. Lo pide Cristo son la voz del Papa. Y no digan la estupidez, que algunos dicen, de que el Papa es «rojo».—ABÓOS.

 

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