Autor: Gallego-Díaz, Soledad. 
   Lorenzo Natali puede abandonar a finales de año la vicepresidencia del Parlamento Europeo     
 
 El País.    03/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Lorenzo Natali puede abandonar a finales de año la vicepresidencia del Parlamento Europeo

SOLEDAD GALLEGO-DIAZ.

Bruselas

El vicepresidente de la Comisión Europea, Lorenzo Natali, encargado de las negociaciones para la

ampliación de la Comunidad Económica Europea (CEE), podría abandonar a fin de año su puesto en

Bruselas, según insistentes rumores que circulan por el palacio de Berlaymont.

De acuerdo con estas informaciones, recogidas inicialmente por el servicio confidencial La Lettre

Européenne, Natali ha recibido una oferta para regresar a Italia y hacerse cargo de la presidencia del más

importante grupo de presión de los agricultores de su país, el Federconsorzi.

Lorenzo Natali se ha mostrado siempre defensor de la ampliación de la Comunidad Económica Europea,

aunque no ha ocultado los problemas que implica la adhesión de España, especialmente en cuanto

concierne a los intereses de los agricultores franceses e italianos y, sobre todo, a los intereses de los países

ribereños del Mediterráneo con los que la CEE tiene en vigor acuerdos preferenciales. Recientemente

Natali ofreció garantías a los representantes de Marruecos, en el sentido de que el ingreso de nuestro país

se efectuaría de forma que no resultaran perjudicados los intereses de Rabal.

Medios comunitarios próximos al Consejo de Ministros expresaron ayer su extrañeza por la polémica que

parece haberse levantado en Madrid sobre la eventual fecha de ingreso de España. «Una vez más»,

afirmaron dichas fuentes, «parece que hay que recordar a Madrid que las negociaciones para la adhesión

no se realizan con la Comisión Europea, que es un simple intermediario, sino con el Consejo de

Ministros, es decir, con los diez países miembros de la CEE». Las mismas fuentes indicaron que no puede

existir ningún compromiso por parte de la comisión sobre la fecha de ingreso y que cualquier plazo que se

aventure al respecto es una mera suposición personal o individual, mientras que el Consejo de Ministros

no lo sugiera.

 

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