Autor: Jáuregui, Fernando. 
 Ingreso en la CEE: Europa insiste en las pegas. 
 Escasas "concesiones" europeas ante las peticiones españolas     
 
 Diario 16.    03/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Ingreso en la CEE: Europa insiste en las pegas

Fernando JÁUREGUI

Escasos «concesiones» europeas ante las peticiones españolas

Las «jornadas de discusión» sobre el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea, entre el

Parlamento Europeo y las Cortes españolas, concluyen hoy sin que se hayan registrado grandes avances:

la Comunidad insiste en las dificultades técnicas. La única «concesión» europea consistirá,

previsiblemente, en permitir que expertos españoles asistan ocasionalmente a reuniones específicas de la

Comunidad. Pero ni el calendario ni el estado real de las negociaciones han quedado aclarados.

Madrid - Los parlamentarios españoles propusieron ayer diversos «avances técnico-políticos» para

impulsar las negociaciones Espa-ña-Comunidad Económica Europea. Pero parece poco probable que el

Parlamento Europeo acepte adoptar medidas concretas por el momento.

Tras dos días de discusiones a puerta cerrada, el comité mixto Parlamento Europeo-Cortés españolas dará

a conocer hoy un comunicado conjunto, fruto de sus conversaciones sobre el tema España-CEE. Aunque

la declaración no tendrá valor ejecutivo, la parte española pretendió introducir en el escrito la mayor

cantidad posible de «avances», consciente del valor moral de las recomendaciones del Parlamento

Europeo sobre los Gobiernos de los diez países de la Comunidad.

La declaración, cuyos

toques finales serán dados esta misma mañana, será el compendio de dos «informes previos» presentados

ayer al comité mixto por la parte española (ponente, el comunista Jaime Ballesteros, diputado por

Granada) y por parte del Parlamento Europeo (ponente, el demo cristiano alemán Lucker).

El «informe .Ballesteros» pedía, en síntesis, la participación de España en las reuniones en las que la

CEE estudia la política agrícola común, con voz y sin voto. También, el mantenimiento de las

negociaciones bilate rales, aunque la Comunidad estudie por su cuenta la nueva política agrícola. Otras

peticiones eran la participación de España en las reuniones en las que se estudie la política comunitaria de

pesca, la fijación de un calendario «a respetar» y el estudio de la participación de parlamentarios

españoles en ciertas actividades del Parlamento Europeo, con voz pero sin voto. Según algunas fuentes,

tal cúmulo de peticiones fue considerado «excesivo» por los parlamentarios europeos —o, al menos, por

cierto sec-tor de los mismos— y el documento final, que será hecho público hoy, incorporará tan solo

ciertas «concesiones», como la participación ocasional, con voz pero sin voto, de expertos españoles en

temas específicos que discuta la Comunidad. El «informe Lucker», mucho más vago e impreciso que el

español, sugería que la Comunidad elabore un «plan mediterráneo» para un mejor equilibrio político y

social en el seno de la Comunidad Europea. También sugería, cosa insólita en los tratados de la CEE, que,

en el caso español, se incorpore una cláusula según la cual los miembros de la CEE se comprometen a

respetar la «democracia pluralista», de manera que su violación «comprometa su condición de miembro

de la Comunidad».

Aunque el informe afirma que «el ingreso de España en la CEE no plantea realmente ningún problema

especial a la Comunidad», unos párrafos después subraya que «la industria española esta enfrentada a

difíciles problemas que amenazan con obstaculizar una integración provechosa». Las dificultades en el

sector agrícola y pesquero, sin duda las más graves en la negociación hispano-cómunilaria, son citadas

casi de pasada.

En cualquier caso, tras estas jornadas de discusión, que han registrado ciertos momentos tensos,

especialmente entre el ministro de Exteriores, Pérez-Llorca, y el vicepresidente de la Comisión de la

CEE, Natali, se aceleran los contactos oficiales España-CEE: la visita de] «número dos» del Gobierno

alemán, el ministro de Exteriores, Hans Die-trich Genscher, se considera «muy importante» en este

sentido. Por su parte, Pérez-Llorca reanudará, este mismo mes, su serie de visitas a países de la

Comunidad, con un viaje a Dinamarca.

 

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