Autor: Comas, José. 
 La bofetada de Giscard a la candidatura española a la comunidad. La oposición y el gobierno coinciden. 
 Sorpresa y rechazo de Bonn a la propuesta francesa     
 
 Diario 16.    07/06/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

7-junio-80/Diario16

La oposición y el Gobierno coinciden

LA BOFETADA DE GISCARD A LA CANDIDATURA ESPAÑOLA A LA COMUNIDAD

La propuesta de veto a la adhesión de España en las Comunidades Europeas, realizada por el presidente

francés, Valéry Giscard d´Estaing, ha provocado una auténtica tormenta política en los medios políticos

de los países miembros del Mercado Común. En términos generales, los Gobiernos de Londres, Roma,

Bonn, Bruselas y La Haya rechazan la propuesta del presidente galo, quien es criticado, incluso, por el

influyente diario francés «Le Monde». En Lisboa, sin embargo, no se han sentido aludidos.

Los Gobiernos comunitarios, excepto el de París, siguen apoyando la integración de España.

Sorpresa y rechazo de Bonn a la propuesta francesa

Bonn (JOSE COMAS) - De forma tajante la oposición democristiana y más matizadamente el portavoz

del Gobierno federal rechazaron ayer en Bonn la postura del presidente francés, Gis-card d´Estaing, y se

manifestaron favorables a mantener los planes previstos para la ampliación de la Comunidad Económica

Europea (CEE), a pesar de la actual crisis comunitaria.

En la presentación del «equipo» del candidato democristiano a la cancillería, el presidente de la CDU,

Helmut Kohl, calificó de «declaración lamentable» las palabras del presidente Giscard. Kohl dijo que se

abrió con esto un proceso lamentable, «somos conscientes de las dificultades que plantea la ampliación

europea, pero no son nuevos, ya se conocían, en los países afectados se habían despertaóo expectativas

notables».

Para Kohl, «Europa sin la Europa latina, sin la península Ibérica sería un torso, no necesito tampoco

llamar la atención aquí sobre la extraordinaria importancia estratégica que tiene Portugal para la OTAN y

la que tienen también España y Grecia».

Crisis de identidad

Después, Kohl criticó que Giscard hiciese esas declaraciones sin consultar con los otros socios europeos.

«Genscher estuvo hace poco a favor de la ampliación y ahora Francia da un giro de 180 grados. Esto es

una crisis de identidad de la Comunidad Europea.»

Kohl dijo finalmente que la ampliación de la Comunidad tenia que realizarse incluso antes de solucionar

la crisis agraria, «hay que conservar el plan previsto y no aplazar la ampliación "ad calendas graecas",

porque esos países lograron con grandes dificultades la democratización y durante mucho tiempo se les

dijo que no podían entrar por no respetar los derechos humanos y ahora no se les puede decir que no,

aunque nos cueste sacrificios a todos».

El candidato Strauss dijo que la solución óptima serían los Estados Unidos de Europa, «esa sería la

solución ideal y si fuese realizable con los miembros actuales, se podría aplazar la ampliación, pero, como

no es factible, hay que mantener la ampliación».

Dificultades para el Gobierno federal

Más difícil lo tenía el portavoz del Gobierno federal, secretario de Estado Klaus Boelling, para defender

la postura favorable a la ampliación, que siempre mantuvo Bonn, sin enfrentarse a Giscard.

Boelling intentó quitar importancia a las declaraciones de Giscard. Dijo que no había que «dramatizan» el

asunto, y añadió que París ya dio explicaciones. «No se trata de un cambio de política, sino de una

indicación sobre las dificultades, que no son nuevas para nosotros.»

El portavoz gubernamental añadió que el Gobierno federal no quiere una pausa en las negociaciones

sobre la ampliación. Boelling dijo que no hubo consultas entre París y Bonn antes de la declaración de

Giscard, «pero no hay ningún motivo para consultar entre sí las declaraciones que hacen los jefes de

Estado». Según Boelling, «para nosotros la postura sobre la ampliación está clara».

Potenciar la CEE

El diputado socialdemócrata Bruno Friedrich, de la presidencia del partido, declaró que «sólo la

ampliación hacia el sur dará a la CEE el agro político que necesita para afirmarse frente a las

superpotencias y a las restantes alianzas regionales». Firedrich se pregunta si se va a sacrificar la «gran

meta de la unidad europea a la política agraria».

El diario conservador «Frankfurter Allgemeini» comenta que «la intervención de Francia contra la

ampliación de la Comunidad en el momento actual crea unas dificultades que darán a los Gobiernos

europeos más dolores de cabeza que la reciente galopada de húsares de la señora Thatcher».

 

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