Autor: Gallego-Díaz, Soledad. 
 En Estrasburgo se daba por segura la aprobación de un texto muy favorable a las tesis de nuestro país. 
 El Parlamento Europeo examina tres propuestas diferentes sobre la adhesión de España a la Comunidad     
 
 El País.    20/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

En Estrasburgo se daba por segura la aprobación de un texto muy favorable a las tesis de nuestro país

El Parlamento Europeo examina tres propuestas diferentes sobre la adhesión de España a la Comunidad

SOLEDAD GALLEGO-DIAZ. Estrasburgo

ENVIADA ESPECIAL

Los socialistas franceses no están dispuestos a apoyar ninguna moción del Parlamento Europeo en la que

se fije una fecha (enero de 1984) para la adhesión de España y de Portugal a la Comunidad Económica

Europea (CEE), ni en la que se afirme que la ampliación de la CEE es prioritaria a cualquier otro

problema interno de la Comunidad. Así lo afirmó a EL PAÍS un destacado miembro del Partido Socialista

francés, parlamentario europeo, quien se manifestó dispuesto a votar contra varios párrafos de la

proposición del grupo socialista del Parlamento Europeo (PE).

Pese a esta oposición, a última hora de la tarde de ayer se daba por seguro en Estrasburgo que el

Parlamento Europeo iba a aprobar, en su sesión nocturna, un texto muy favorable a las tesis españolas.

El Parlamento Europeo no tiene capacidad de decisión, y sus acuerdos no son vinculantes para el Consejo

de Ministros de los diez o para el Consejo Europeo. Las autoridades españolas piensan, sin embargo, que

una declaración conminando a la CEE a proceder cuanto antes a la ampliación podría servir como presión

frente a la reunión de jefes de Gobierno y de Estado que tendrá lugar el próximo día 26, en Londres. La

misma opinión sustenta la Comisión Europea y su vicepresidente, Lorenzo Na-tali, partidarios de abrir

inmediatamente las negociaciones con dos países candidatos y, sobre todo, con España, que está

prácticamente congelada.

Los distintos grupos parlamentarios del Parlamento Europeo, pese a ser, en términos generales,

partidarios de la ampliación, no fueron capaces de ponerse de acuerdo en los últimos días para presentar

un texto conjunto y, salvo imprevistos de última hora, el Parlamento Europeo deberá examinar tres

propuestas distintas.

Los socialistas, a favor

La más favorable es la propuesta firmada por el grupo socialista en su conjunto (franceses excluidos), y

que defenderán los alemanes Thomas van der Vring y Klaus Hansch. Dicho proyecto de resolución

lamenta que las negociaciones con España y con Portugal no hayan avanzado, e invita al Consejo de

Ministros de la CEE a que "fije, como muy tarde, la fecha del 1 de enero de 1984 para la firma del tratado

de adhesión de Esparta y de Portugal". Además, el grupo socialista expresa su deseo de que los dos países

candidatos sean asociados a la discusión de la reforma de diversas políticas comunita-rias, especialmente

la agrícola y financiera, aunque advierte que España, lógicamente, no tendría, como tampoco Portugal,

parte en la toma de decisiones.

1.a segunda propuesta de resolución está firmada por Egon

Klepsch, del Partido Popular Europeo (PPE); Guido Fanti, comunista italiano; James Scott-Hopkins;

conservador británico, y Martin Bangemann, liberal alemán. Tanto Fanti como Klepsch no están

apoyados por sus respectivos grupos parlamentarios al completo, porque los comunistas franceses son

contrarios a la adhesión de España a la CEE, al igual que un cierto número de diputados gaullistas

franceses integrados en el PPE.

La propuesta, respaldada por la propia Comisión, de forma indirecta, afirma que la CEE debe contribuir al

reforzamiento de la democracia en ambos países candidatos, que la adhesión debe producirse el 1 de

enero de 1984, y que hay que dar prioridad al enfoque político del problema, sobre los otros que tiene

planteados la Comunidad a diez.

La tercera proposición es la peor, desde el punto de vista de los intereses españoles. Está firmada por el

diputado gaullista Chirstian de la Malene, y aunque acepta el principio de la ampliación de la CEE

plantea tales condiciones previas para ello que la hace prácticamente imposible o, al menos, la retrasa sine

die. De la Malene propone que sean "condiciones previas" la puesta en marcha de las políticas

comunitarias para la pesca, la agricultura y el fondo regional, y estima indispensable que antes de la

ampliación se eleve el techo del 1 % sobre la recaudación del impuesto sobre el valor añadido (IVA), de

la que se sirve la CEE como fuente de recursos.

Natali apuesta por 1984

En el debate que debe producirse sobre las tres propuestas está prevista la intervención del comisario

Lorenzo Natali, quien mantendrá que la fecha de 1984 es "realista y posible", "a condición de que los

Estados miembros tomen la decisión de concluir la negociación en 1982, reservando 1983 para la

ratificación del tratado de ampliación". Natali no reconoce que la negociación esté bloqueada, aunque

admite que se desarrolla "lentamente".

Para el parlamentario francés George Sutra, la negociación, sin embargo, no existe, y el Partido Socialista

francés y el Gobierno Mitterrand tiene todo el derecho a utilizar la adhesión de España, tan deseada por

los países nórdicos, que ven en sus 35 millones de habitantes un buen mercado industrial, como

instrumento de presión para mantener y mejorar la política agrícola común.

 

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