Autor: Silva Muñoz, Federico (JUAN DE ESPAÑA). 
   La opinión pública española ante el problema de la OTAN     
 
 Ya.    23/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA OPINIÓN PUBLICA ESPAÑOLA ANTE EL PROBLEMA DE LA OTAN

EN este artículo, primero de una serie acerca de la OTAN, voy a tratar de poner en claro, hasta donde

pueda y como introducción a los demás, la actitud actual de nuestro pueblo ante un problema del que sabe

muy poco y en, el que las diferentes posturas suelen responder más a tendencias instintivas que a juicios

madurados.

SI fuera necesario resumir la actitud de la opinión pública española ante la cuestión, yo diría que esa

opinión no quiere la integración en la OTAN, pero tampoco se opone categóricamente a ella. Hablando en

términos generales, los partidarios incondicionales de la integración son aquellos que durante más de

veinte años la desearon por lo que pudiera suponer de "espaldarazo" al régimen. El año pasado dije en un

artículo sobre nuestra política internacional que los que presentaban la integración en la OTAN como

objetivo fundamental de nuestra política exterior intentaban darnos "gato por liebre". Repito la expresión,

sin ánimo peyorativo, por lo significativa. Con ella se pone de manifiesto que la integración en Europa es

un problema independiente del de la OTAN. A Europa se va claramente por el camino de la Comunidad

(o por otros, que aún no tratamos), peco no necesariamente por el de un pacto supraeuropeo, con centro

de gravedad fuera de Europa y cuyos intereses han chocado en algunas ocasiones con los de miembros tan

destacados de Europa occidental como Francia (o como Grecia).

SE encuentran también partidarios de la integración en la OTAN entre nuestros liberales, pero estos

partidarios son ya condicionados. Quizá el pensamiento de muchos de ellos resulta reflejado por la frase

de Areilza cuando, siendo ministro, dijo algo como: "Ir a la OTAN por la puerta de la Comunidad

Europea," La diferencia entre esta postura y la de los que dicen que la OTAN es "puerta de Europa" no es

sólo de prioridades, en mí opinión, sino la que hay entre lo esencial y lo accidental. Para aquellos, lo

primero, lo ineludible, es formar parte de la Comunidad Europea; lo segundo, lo que se puede aceptar,

pero no es imprescindible, es la integración en una alianza militar que no resume los intereses de todos los

países de Europa occidental ni se limita a ellos.

PIENSO que a la tesis que acabo de exponer no sólo se apuntan muchos liberales, sino bastantes

democristianos. También es compartida por algunos socialistas moderados, y no encuentro opositores

rotundos y visibles en el mundo político que se dio en llamar "legalizable". Claro que la falta de oposición

no siempre debe interpretarse como aceptación de la tesis, sino más bien, a veces, como "resignación"

ante algo con lo que no conviene enfrentarse. Un comunista de los "legalizables" tiende a mirar con

simpatía a los países del Este, contra los que se dirige la Alianza Atlántica, pero puede no oponerse a la

integración de su país en esa alianza por razones "tácticas". Esa parece ser la postura de Santiago Carrillo,

según se desprende de sus declaraciones a la revista "Newsweek". Tampoco aquí, al hablar de "táctica",

doy a la palabra sentido peyorativo. Los que en todo lo que al comunismo se refiere no ven más que

malignidad (el "mal absoluto", como decía un destacadísimo personaje del Gobierno de Franco, ya

desaparecido) tienen el intelecto políticamente tarado.

LOS comunistas piensan en su conveniencia, como los demás, y en los partidos comunistas de Europa

occidental hay muchas razones que no tienen que ver con el "engaño", que les inducen a aceptar (e

incluso a apoyar indirectamente) la permanencia o entrada de sus países en la OTAN como mal menor.

Una de esas razones es defensiva y la incomprensión por el que tiene solución la tensión Este-Oeste, que

hace vivir al mundo actual bajo la amenaza de una catástrofe nuclear que apunta al imperialismo

soviético. He aquí algo que la Administración de los Estados Unidos no ha sido capaz de entender en los

últimos tiempos y que yo confío que la de Carter comprenderá mejor. Porque no es por el camino de

aniquilaría antes que a nadie (y con más seguridad que a nadie) al continente europeo. Los que desde éste

predican la intransigencia están trabajando por su propia destrucción. Porque así como son discutibles

ciertas descripciones apocalípticas de la guerra futura a escala mundial, lo que parece seguro es que si esa

gran guerra se produce el primer campo de batalla (y quizá el último) será Europa occidental. De aquí el

valor que para los europeos tiene el análisis detallado del conflicto en que potencialmente implica la

adscripción a la OTAN. Hay países, como Suecia, que han realizado ese análisis considerando que su

objetivo fundamental es la supervivencia como nación independiente, incluso en caso de guerra entre los

dos colosos; otro, Francia, ha decidido que asociarse a un pació defensivo en el terreno político no obliga

necesariamente a satelizarse en el militar. España, en función de su situación y posibilidades, tiene que

definir su propio interés.

CUANDO se observa la general ignorancia que en nuestro país existe sobre el tema, resulta difícil aceptar

que estemos en condiciones de adoptar decisiones responsables. (Esto a nivel opinión pública. Y una

decisión de tal importancia no se debe tomar a espaldas de la opinión pública.) De aquí una razón más

para posponer el problema a la celebración de las elecciones.

COMO ejemplo de la general y tremenda ignorancia que acabo de citar bastará, una muestra. Se lee con

frecuencia en nuestra prensa diaria, a veces en publicaciones especializadas, y se oye a personalidades

políticas que la OTAN es una alianza creada para contrarrestar el Pacto de Varsovia. La mayoría del país

no sabe qué es el Pacto de Varsovia (firmado en mayo de 1.955), el que nació como "respuesta" a una

ampliación de la OTAN, casi seis años después de crearse ésta (abril de 1949). Por eso, en mi próximo

articulo trataré de dar una idea del cuándo, cómo y porqué de la creación de los dos bloques que se

enfrentan en Europa.

Juan DE ESPAÑA

 

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