Autor: Valverde, Alberto. 
   La OTAN espera el ingreso español después de las elecciones     
 
 Diario 16.    12/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Mientras Madrid se lo piensa

La OTAN espera el ingreso español después de las elecciones

LONDRES, 12 (Enviado especial, Alberto Valverde).- La Organización del Atlántico Norte (OTAN) ha

pospuesto tácitamente cualquier discusión formal sobre el tema de la entrada española en la Alianza hasta

después que se celebren las elecciones del 15 de junio y ha adoptado la posición conjunta de que la

pertenencia española sólo vendrá si el Gobierno de Madrid lo solicita formalmente.

A la conclusión de la "cumbre" de la Alianza, que con asistencia de los jefes de Estado o de Gobierno de

los países miembros se celebró hasta ayer en Londres, el secretario general de la OTAN, el holandés

Joseph Luns, situó en estos términos el "asunto español" y reconoció que se habló del tema entre los Jefes

de Gobierno asistentes, en especial a cargo del presidente Carter y del canciller alemán, Helmut Schmidt

.

Sin que la cuestión figurara en el orden del día oficial de la reunión, fuentes de la Organización con base

en Bruselas manifestaron a D16 que existe un "consenso" en la Organización, patrocinado por los Estados

Unidos y Alemania occidental, y admitido favorablemente por el resto de los miembros, de que la entrada

formal de España se planteará después de las elecciones legislativas españolas y siempre y cuando exista

una petición formal por parte del Gobierno español.

Esta "nueva posición" de la OTAN, que se describiría así en virtud de que algunos miembros, como Gran

Bretaña y los escandinavos, la han aceptado tácitamente, pese a que "todavía no ven muy claro" el

proceso político español hacia la democracia, contradice en sus planteamientos con la mantenida a nivel

oficial por el Gobierno de Madrid, que por boca de su presidente, Adolfo Suárez, expresó en Washington

que debía ser la Alianza Atlántica quien invitase a España.

Esperan la petición española

El lema del ingreso español en la Alianza Atlántica fue discutido en Londres tanto a nivel de "corredores"

como en las declaraciones públicas a la prensa. Estados Unidos, Canadá, Portugal y el secretario general

de la Alianza, Joseph Luns, lo hicieron abiertamente, mientras que Alemania federal indicó, en

filtraciones a la prensa, que le gustaría ver materializado el deseo general de que España entrase en la

Organización: Ayer, el primer ministro canadiense, Pierre Trudeau, habló favorablemente de la idea y, en

parecidos términos, se expresó el presidente portugués, Ramamo Eanes, en otra conferencia de prensa en

la que, a la vez, confirmó su viaje a España antes de dos semanas.

Por parte norteamericana, país que encabeza las presiones de la Alianza para que España pertenezca a la

Organización, la cuestión se planteará en todo detalle en las entrevistas que mantuvo ayer en Madrid el

secretario de Estado, Cyrus Vanee.

En Londres se da por descontado que Vanee, en estas entrevistas, trató de limar ciertas reticencias

surgidas a última hora en el Gobierno español en favor de un ingreso inmediato en la Organización

defensiva occidental.

Según fuentes diplomáticas de Madrid, el Gobierno español tiene intenciones de jugar la carta de la

entrada en la OTAN dentro de un amplio contexto negociador que le facilitaría a su vez la entrada en la

Comunidad Económica Europea. El Gobierno de Madrid estaría a la vez considerando ciertas propuestas

soviéticas en el área económica que se materializarían si España mantiene una postura neutral dentro del

contexto europeo.

Fuentes de la OTAN reconocieron ayer, en Londres, este sutil planteamiento español de cara a su entrada

en el sistema económico y militar de las democracias occidentales. Una fuente oficiosa de la

Organización indicó, sin embargo, que la vinculación de ambos problemas plantearía dificultades en

ambos organismos, ya que ´´es mucho más sencillo entrar en la OTAN que adaptar una economía al

sistema comunitario", dijo.

En cualquier caso, dentro de la OTAN, como lo reconoció ayer su secretario general Joseph Luns, se da

prácticamente por descontado que quizá en la próxima "cumbre" de la Alianza, en mayo de 1978, en

Washington, la "cuestión española" será un hecho y tendrá que considérame en todas sus consecuencias la

ampliación a España del sistema defensivo. Esta inmediatez se acepta incluso pese a que como Luns

indicó ayer, en su conferencia de prensa final, "la entrada española en la Organización es un asunto de

política interna española y una cuestión que virtualmente lo decidirán las Cortes democráticas españolas".

 

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