Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   España - O. T. A. N., sobre el tapete     
 
 Informaciones.    10/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ESPAÑA-O. T. A. N., SOBRE EL TAPETE

Por Abel HERNÁNDEZ

Marcelino Oreja puso ayer sobre el tapete, en uno de los discursos sobre política exterior más

importantes y lúcidos que hemos escuchado nunca, el decisivo tema de la ubicación internacional de

España. Sin esa definición no habrá política exterior propiamente tal, aunque negociemos el ingreso en las

Comunidades Europeas. El jefe de la diplomacia española abrió el gran debate nacional sobre nuestra

incorporación a la O. T. A. N., expuso las ventajas y los inconvenientes y demostró que nos conviene

incorporarnos a la Alianza Atlántica. La pretendida neutralidad defendida por los partidos marxistas es

peligrosa e imposible.

Paralelamente, se reunía en Madrid la comisión hispano-norteamericana de coordinación con la O. T. A.

N., y el vicepresidente primero y ministro de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, anunciaba, en

un encuentro con los socialistas Múgica y Solana, su próxima visita a Washington. Entretanto el teniente

general Galarza, jefe del Alto Estado Mayor, concluía su visita a Londres. Estamos ante una ofensiva en

toda la regla. Norteamérica presiona y los altos responsables de la Administración Cárter no ocultan su

profundo malestar estos días por la actitud negativa del Partido Socialista Obrero Español. Washington

aprovechará la visita de los dos dirigentes moderados del P. S. O. E. para intentar convencerles de que

deben flexibilizar su postura en esta cuestión vital.

Los contactos secretos entre Madrid y la sede central de la O. T. A. N. se multiplican últimamente. Caben

varios grados de adhesión, intermedios entre la actual vinculación indirecta mediante los tratados con

Estados Unidos y la plena integración. Parece que, en principio, el acercamiento será a estos niveles

intermedios. Washington tiene armas en la mano para ejercer presiones, dar el espaldarazo como

alternativa o limitar las posibilidades políticas y sindicales de los socialistas. A Felipe González se le va a

pedir que rompa ciertos compromisos internacionales, nacidos de posiciones ideológicas y no del interés

real de España. Este es el gran pulso. En tema de tanta trascendencia es, a estas alturas, preciso el máximo

consenso en el Parlamento. Y de eso se trata.

Capítulo aparte merece la larga entrevista esta mañana de Marcelino Oreja en el palacio de Santa Cruz

con su colega cubano. Venturosamente, parece que se confirman nuestras predicciones, en esta columna,

de que Fidel Castro podía mediar entre España y África para solucionar el problema de Canarias. Todo

indica que una parte de la Prensa ha sido injusta últimamente con el jefe de la diplomacia española.

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