España intentará el ingreso en la OTAN este año     
 
 ABC.    23/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

España intentará el ingreso en la OTAN este año

NUEVA YORK (corresponsal). El primer ministro español, Leopoldo Calvo-Sotelo. espera poder llevar

España a la OTAN antes de fines de este año, pero antes desea negociar con los Estados Unidos un

Tratado completamente revisado que tenga en cuenta «la situación de España como nación democrática»,

escribe desde Madrid el corresponsal del «New York Times», tras a todas luces una entrevista con el

presidente del Gobierno español.

Ello aclara la postura de ese Gobierno ante los dos asuntos más urgentes que tiene en política

internacional: la renegociación del Tratado con los Estados Unidos, que expira el próximo septiembre, y

el ingreso en la OTAN Calvo-Sotelo desea ambas cosas, pero escalonadamente y sin que interfieran la

una con la otra. Desea un nuevo Tratado más generoso que el anterior, desde el punto de vista de la ayuda

financiera, con un nivel político de «aliado de primera». Es la forma como ve de poder venderlo a un país

ya con oposición y opinión pública. Buscara también «un mayor compromiso americano en la

modernización de las Fuerzas Armadas españolas y la instalación en España de industrias de Defensa,

generadoras de puestos de trabajo, que eventualmente podrán ser utilizadas por la OTAN. Por ultimo,

buscará de obligar a las Fuerzas americanas ahí estacionadas a hacer compras locales más amplias de las

que hacen hoy». Y Catvo-Sotelo dice al corresponsal del «Times» que «confía en que la Administración

Reagan sea capaz, por su parte, de vender al Congreso un Tratado rnás generoso para España, corno

escalón hacia su ingreso en la OTAN».

Ya en este segundo capítulo, el «premier» español parece haber abandonado completamente los devaneos

tercermundistas de su antecesor y parece decidido a seguir una firme línea occidental en la política

exterior, reduciendo fuertemente la amplia representación diplomática soviética en España. Uno de cuyos

objetivos principales, seguimos leyendo, son las estratégicas islas Canarias, donde "pesqueros" soviéticos

provistos de sofisticados sistemas de radar, se sabe andan metidos en un amplio espionaje electrónico».

Calvo-Soteio, según Markham, va a rechazar el argumento soviético de que los actuales bloques militares

en Europa deben ser congelados y advertirá concretamente a Moscú contra todo intento de veto de la

entrada de España en la OTAN.

Pero este ingreso, repetimos, vendrá sólo como siguiente paso a una renegociación del Tratado con los

Estados Unidos, en términos bastante más generosos con España. Y no sólo eso; pide también el apoyo de

Washington para el ingreso de España en el Mercado Común e incluso para poner de nuevo en marcha las

negociaciones sobre Gibraltar

Mucho pedir es ese, dirán algunos, y con todos los riesgos que tiene un análisis instantáneo, les hago lista

de las posibilidades que tienen las demandas que el «premier» español ha expuesto al corresponsal del

«New York Times»:

• Aumentos de la ayuda económica Depende de cómo se miren las cosas: si se piensa que la ayuda

especificada en el actual Tratado es muchísimo menos espectacular de lo que sugieren los 1.200 millones

de dólares que en él se manejan, pues la casi totalidad de esa suma son créditos a devolver, es posible

mejorar los términos financieros. Pero sin exagerar: la Administración Reagan ha reducido la ayuda

exterior y no hay que olvidar que debemos disputárnosla con otros países —Israel, Egipto, Turquía,

Grecia, Filipinas—, donde los Estados Unidos tienen también grandes intereses estratégicos.

• Revaluar el Tratado con los Estados Unidos hasta convertirnos en «aliados de primera". No habrá el

menor problema.

• Apoyo para la entrada en el Mercado Común Todo el que los Estados Unidos puedan prestar desde

fuera de él, que no es mucho.

• Apoyo para poner de nuevo en marcha las conversaciones sobre Gibraltar. Si se trata de solo eso, no

habrá problemas. Pero si lo que en realidad se busca es que Washington se incline de nuestra parte en el

contencioso, pedemos esperar en vano. Desea que el pleito entre los dos aliados se solucione, pero de

ahí a respaldar a uno, sobre todo cuando el otro es Inglaterra, hay mucho trecho

 

< Volver