Autor: Peiró, Luis. 
 Disgusto de la izquierda por el tem de la OTAN y la concertación. 
 Sólo el PNV y el PCE no votaron el proyecto de medidas excepcionales     
 
 ABC.    24/04/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

VIERNES 24-4-81

Disgusto de la izquierda por el tema OTAN y la concertación

Sólo el PNV y el PCE no votaron el proyecto de medidas excepcionales

MADRID (Luis Peiro). El Congreso no contó ayer con los votos de los parlamentarios del PNV ni con los

del PCE para aprobar la regulación de los estados de alarma, excepción y sitio. Por activa y por pasiva los

dos grupos reflejaron su desacuerdo con la situación política actual.

El PNV al votar en contra, dando una muestra más de la desconexión entre la Moncloa y Ajuria Enea para

afrontar el tema autonómico. Con abstención el Grupo Comunista, en base a los recelos que le quedan

sobre el articulado —el punto sigue siendo el estado de alarma y la huelga—, pero con el fondo del

abandono a que les tienen sometido el Gobierno y su partido en la andadura de la política de concertación.

Es significativo que su máximo líder, Santiago Carrillo, aprovechara una simple explicación de voto para

decirle al Gabinete de Calvo-Sotelo que no ha respondido a su ofrecimiento de colaboración.

Pero unos y otros, con el resto de los grupos de la Cámara fueron casi unánimes —sólo diez votos en

contra— al dar respuesta al tema de fondo de la política nacional desde el 23 de febrero: las secuelas del

golpe. Sin hacer la mínima referencia, sin apenas debate —el tema quizá más importante de la ley, por las

circunstancias, ha pasado sin discusión en la Cámara— se ha dado un giro fundamental a la regulación

del estado de alarma. Que pese a que el momento sea de máxima emergencia y lo afronten las Fuerzas

militares, el Gobierno no pierda, en ningún momento, el control de la situación, lo que no quedaba

asegurado con el texto que elaboró la Comisión Constitucional y que habían votado casi todos. Aunque

nadie lo dijo ayer desde la tribuna de oradores —otra cosa son los pasillos—. Peces-Barba, encargado de

presentar la enmienda, que venía avalada por su Grupo, UCD, CD y la Minoría Catalana, se limitó a

explicar los cambios y a decir que de esta forma se respondía mejor al espíritu de la Constitución y se

seguía la filosofía de los ordenamientos de los países democráticos. El ejemplo fue la Inglaterra que hizo

frente a la segunda guerra mundial. Dos precisiones técnicas del PCE y el texto salió aprobado sin que

nadie más usase un turno de explicación.

ROSÓN: CLARIFICACIÓN

También fueron técnicas las precisiones que el ministro del Interior, Juan José Rosón, haría

posteriormente en los pasillos: «Realmente el texto podía quedar confuso y sobre todo se generaba un

conjunto de problemas de encaje de las funciones de la autoridad militar que evidentemente son atribuidas

por el Gobierno, de acuerdo con la autorización del Congreso y el papel del resto de las autoridades

civiles en relación con la autoridad militar. Queda mucho más clarificada la responsabilidad del poder

civil en sus distintos estratos y perfectamente ajustada al espíritu de la Constitución la competencia que

pueda atribuirse a la autoridad militar.»

Pero otra cosa fue la política del día, del momento, que nos devuelve al principio. La izquierda no está

contenta de la política de concertación. En especial el PCE, y Santiago Carrillo explicó su desagrado,

aunque apreció la actitud comprensiva de UCD. Si el Senado impide que con este texto la autoridad

gubernativa pueda ocupar fábricas y movilizar a su personal en situación de alarma, en la segunda vuelta

el PCE votará a favor. Pero no negó que hubiera razones políticas para la abstención. El Gobierno no ha

respondido al ofrecimiento de concertación de los comunistas en materia política, económica y de

autonomías. Y la situación es preocupante para Carrillo: «Hay una acumulación de proyectos en esta

Cámara que tienen carácter regresivo y que pueden ofrecer al país una impresión de una Cámara

acoquinada y que reduce el ámbito de la libertad ciudadana —afirmó—. Nos negamos a seguir una

dinámica en la que parece que se quiere primar a los golpistas y terroristas y desmoralizar a los que

queremos el progreso de la democracia.» Aunque Carrillo no objetó la necesidad del proyecto.

PROTESTA POR EL TEMA OTAN

Pero había otro tema más de última hora que une en la disconformidad al PCE y al PSOE, la OTAN, y la

voluntad expresada en Bonn de acelerar la integración española. Los comunistas protestaron porque

entendieron que es un tema de concertación. Los socialistas también, en una dura nota de Luis Yáñez que

habla de presiones ejercidas por el general Haíg en Madrid y pide un debate parlamentario y popular antes

de que se tome una decisión irreversible.

El socialista Peces-Barba, en su intervención para explicar el voto favorable de su grupo al proyecto de

ley, cuidó las distancias. Protesta por el tema OTAN e insatisfacción por los nulos resultados de la

política de concertación hasta el momento, pero subrayó que el proyecto de ley debatido nada tiene que

ver con el espíritu de esa concertación. El PSOE ha votado a favor porque se han aceptado sus tesis y

punto.

EL PNV INSISTE EN SUS TESIS

Los vascos del PNV anunciaron una nueva ofensiva en el Senado para cambiar el articulado. Marcos

Vizcaya insistió en su razonamiento del día anterior: «Se desconoce a las comunidades autónomas en los

estados de alarma y de excepción, se las deja como meros espectadores y se impide su colaboración al

restablecimiento de la normalidad.»

La UCD no utilizó otros argumentos distintos a los que esgrimió veinticuatro horas antes. Lorenzo piarte

repitió que no hay un estado democrático descentralizado que dé más protagonismo del que se contempla

en el proyecto a las comunidades autónomas. Y se felicitó por el resultado de la colaboración de los

grupos. Su voto verbal, al final de la explicación, devolvió a la Cámara la idea de lo necesario que es

tener una previsión como esta para situaciones de excepción, pero la gravedad de las circunstancias que

harían que se utilizara: «voto porque jamás llegue a aplicarse esta ley».

Además de acoger favorablemente un proyecto excepcional para una circunstancia hipotética, los

diputados dieron también su conformidad a otra ley que hace precisiones extraordinarias con referencia a

una situación real. Con sólo cinco votos en contra y cinco abstenciones, la Cámara dejó definitivamente

aprobada la llamada ley de Defensa de la Democracia, que afecta a varios artículos del Código Penal y del

de Justicia Militar.

 

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