Autor: Fidalgo Vega, Feliciano. 
 EL ministro francés de Relaciones Exteriores de Francia llega hoy a Madrid. 
 Cheysson ofrecerá a España participar en la reforma agrícola del Mercado Común     
 
 El País.    12/06/1981.  Página: 1, 13. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

El ministro de Relaciones Exteriores de Francia llega hoy a Madrid

Cheysson ofrecerá a España participar en la reforma agrícola del Mercado Común

Feliciano Hidalgo. París

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Claude Cheysson, llegará a Madrid esta tarde para

entrevistarse con las autoridades españolas. En este primer contacto hispano-francés, tras la victoria del

presidente François Mitterrand en las presidenciales del último 10 de mayo, el jefe de la nueva diplomacia

gala pudiera abordar con su colega José Pedro Pérez-LLorca el tema de la eventual asociación de España

a las negociaciones que mantienen los diez de la Comunidad Económica Europea (CEE), referentes a los

problemas planteados por la política agrícola común y presupuestarios.

Cheysson, antes de nada, subrayará que su viaje, globalmente considerado, desearía que fuese

interpretado como un gesto político de la Francia dirigida por Mitterrand en favor de la mejora sensible

de las relaciones entre los dos países.

Cualquier tipo de evaluación anticipada de las proposiciones que Cheysson pudiera hacer a las

autoridades de Madrid conlleva no poco riesgo . En París, tanto los medios españoles como los del

Ministerio de Exteriores coinciden en que «ese es el secreto del viaje». Cabe, sin embargo, establecer una

serie de puntos orientadores a la vista de la política interior y exterior inaugurada por la nueva

Administración y también a partir de opiniones recogidas en los medios diplomáticos franceses pocas

horas antes de la salida del ministro Cheysson hacia la capital española.

En primer lugar, habría que establecer la diferencia esencial entre el poder giscardiano y el actual al

afrontar las relaciones París-Madrid.

De Cheysson cabe esperar mucha más claridad, tanto al exponer los posibles temas conflictivos como

llegado el momento de cumplir lo prometido. En tiempos del giscardismo las declaraciones de amor eran

seguras, pero no tanto los procesos consecuentes.

El gobierno español, por ejemplo, se enteró por la Prensa del llamado parón comunitario respecto a

la adhesión española. En materia de extradiciones, igualmente, las soluciones caprichosas subordinaban a

una eventual política sobre ese asunto.

El tema comunitario, sin duda ,será un protagonista de las conversaciones de Madrid. Cheysson, antes de

nada, intentará convencer a los españoles de que es totalmente cierto, como lo afirmaban los

responsables del giscardismo, que Francia no es la culpable mayor de los problemas España-CEE. Su

trabajo como comisario durante varios años en Bruselas y su reputación de hombre bien informado espera

que favorezcan su credibilidad ante los interlocutores madrileños.

El ministro francés de Exteriores se entrevistará con Calvo Sotelo y Pérez-Llorca

Terrorismo vasco y Comunidad Económica Europea, temas centrales de la visita de Cheysson a España

La nueva Administración francesa, según análisis indirectos que se nos han expuesto antes del viaje de

Cheysson, no sería hostil a «un gesto de la Comunidad hacia España, consistente en que pudiera

estudiarse la posibilidad de asociarla a las negociaciones relativas a la reforma agrícola y a la

presupuestaria». En el mismo sentido. Francia estaría dispuesta a que se reiniciaran las negociaciones

sobre todos los temas secundarios. Sabido es que esas dos cuestiones (negociaciones intracomunitarias y

las de segunda importancia) son solicitadas insistentemente por el Gobierno de Madrid.

El problema vasco no es simple, ni mucho menos, ni para Madrid ni para los franceses. Cheysson

reafirmará «los principios enunciados por el primer ministro, Pierre Mauroy». Ahora bien, una cosa son

los principios y otra su realización. «El caso de Linaza es importante para nosotros», nos confió un

responsable del Ministerio francés de Justicia. Y esto, porque es la primera vez que la justicia emite un

juicio favorable a la extradición. La fuente indicada añadió que «es menester esperar el resultado de los

otros procesos de extradición de vascos para ver en qué medida la justicia francesa se orienta en el sentido

de los principios políticos del Gobierno».

En este caso, como en el de la supresión de la pena de muerte, que Mitterrand piensa suprimir, los

tribunales galos pudieran reaccionar negativamente y comunicarle sus ideas. Cheysson, sobre esta misma

cuestión, parece ser que recalcaría las intenciones francesas de «tomar medidas enérgicas contra el

terrorismo vasco en Francia» (Mauroy), pero solicitaría clarificaciones sobre lo que hace la policía

española y lo que quiere hacer. Dicho de otra manera, «el problema vasco es español y no francés, piensa

el nuevo Gobierno, como lo pensaba el anterior, y París desearía que los españoles fuesen consecuentes

con ese enunciado, es decir, que esa cooperación tan lógica que le piden al Gobierno francés venga

precedida de una práctica no menos lógica en España, sin olvidar, se anota también, «que existen dos

terrorismos, el de ETA y el de la extrema derecha, practicado en Francia».

Interés mutuo en mejorar las relaciones bilaterales

En el Ministerio de Exteriores francés, como en otros medios gubernamentales, lo que aquí se repite,

manifiesta con insistencia, es «nuestro interés por las buenas relaciones hispano-francesas.

Ese interés creemos que es común, y sería lamentable para todos obcecarnos ante una sola cuestión».

Calvo Sotelo y Pérez-Llorca

El programa de la visita de Cheysson en Madrid es bien escueto. El ministro galo llegará por la tarde a la

capital española y se entrevistará con su homólogo Pérez-Llorca en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Por la noche asistirá a una cena que le ofrece el presidente Calvo Sotelo en la Moncloa. También es

posible que mantenga conversaciones con el líder del PSOE, Felipe González. En la mañana del sábado.

Cheysson regresará a París para asistir a la llegada del rey Jaled, que visitará Francia oficialmente este fin

de semana, antes de llegar, el lunes, a España.

 

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