Autor: Fraerman, Alicia. 
 Juan Cano Hevia, general director de la Escuela de Estado Mayor. 
 La OTAN no dará a España equipamento tecnológico para sus Fuerzas Armadas     
 
 Diario 16.    07/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Juan Cano Hevia, general director de la Escuela de Estado Mayor

La OTAN no dará a España equipamiento tecnológico para sus Fuerzas Armadas

El general de Estado Mayor Juan Cano Hevia asegura que la incorporación española a la OTAN tiene,

como todo, ventajas e inconvenientes y que, en todo caso, es una decisión política. Sin embargo, según el

jefe de la Escuela de Estado Mayor, el tema OTAN es sólo uno de los aspectos en los que debe asentarse

la defensa española.

Alicia FRAERMAN

-¿Podría Europa independizarse de los dos bloques militares, la OTAN y el Pacto de Varsovia?

—No, Europa no se puede independizar de estos pactos militares, porque nuestra seguridad es subsidiaria.

Las dos grandes potencias del mundo son tan superiores a todas las demás en estos momentos, que la

seguridad mundial está dependiendo de ellas en todo. Tanto la seguridad parcial como total, y esta

seguridad tiene que ser considerada como dependiente de ese sistema de equilibrio dentro de las dos

potencias principales.

-Ingresando España en la Organización Atlántica, ¿cree usted que podría mantener, al igual que Francia,

una cierta neutralidad militar?

-Ingresando en el Tratado de Atlántico Norte no se puede mantener una neutralidad, en el caso de

producirse un conflicto entre los dos bloques, o entre miembros de ambos, el que ingresa tiene que acudir

a la defensa de los otros miembros si se ven atacados.

Ahora, en el caso de Francia, eso es otra cuestión. Francia, por ejemplo, se retiró no de la Alianza, sino de

la organización militar, es decir, los franceses querían soberanía absoluta sobre sus fuerzas militares y no

las ponía a disposición de otros, pues a España —y son problemas que yo no debo decidir sobre ellos—

se le plantea también una problemática muy singular de este tipo, y esto es motivo de una discusión en el

país: el día de mañana si España está en condiciones de prescindir o no prescindir de parte de las fuerzas

y si la Alianza se lo pedirá o no.

Tampoco se sabe si lo que la OTAN quiere de España de momento es contar con ella y que estemos

dentro de la OTAN, o pedirnos además fuerzas. Todo esto será tema de discusión y cada uno tiene una

visión distinta.

Ventajas

—¿Como militar, qué ventajas, o desventajas encuentra usted en el posible ingreso de España en la

OTAN?

—Todo en este mundo tiene ventajas y desventajas. Esta decisión —que es una decisión política—, tiene

toda la problemática de las decisiones políticas. De ventajas e inconvenientes es fácil hablar. El problema

es que las decisiones políticas no son decisiones matemáticas nunca, que se resuelven haciendo números.

Son, en gran parte, decisiones que están pendientes de la interpretación de unos datos.

—Hace algún tiempo, la revista «Defensa» publicó una encuesta en la que un número importante de

oficiales se pronunciaron contra el ingreso de España en la OTAN...

-Creo que yo soy más objetivo probablemente que la revista «Defensa» cuando digo que no sé. Para

poder saber lo que el Ejército o la oficialidad del Ejército piensa de esto hace falta algo más que una

encuesta realizada sin garantías. Hace falta saber lo que los hombres —hombres que sirven al Estado, que

no tienen ideas políticas, oficialmente. Naturalmente, en privado sí las tienen— se atreven o no a decir,

conocer las inhibiciones de cada uno. Y yo sospecho y deseo incluso que en el Ejército la opinión sobre la

entrada o no en la OTAN, la verdadera opinión de fondo es reflejo de la nacional, con las mismas

proporciones y características. De esto a lo que pueda dar una encuesta publicada por una revista no sé,

creo que en el Ejército hay partidarios y no partidarios, como en la población civil.

Tecnología

—¿Cree que el ingreso en la OTAN daría a España el reequipamiento tecnológico suficiente para sus

Fuerzas Armadas?

—No, rotundamente no. Lo que insisto yo es que la defensa de España es un problema de los españoles y,

por tanto, nadie debe pensar en huir de las realidades y la realidad de la defensa tiene que afrontarla cada

país buscando las soluciones necesarias, de una forma u otra.

España no puede, ni debe, transferir sus problemas, de los cuales la OTAN es sólo uno, en cuanto a los

problemas de defensa, ni a otros países ni a otras organizaciones. Ni puede pensar que con una simple

jugada política —ingresar en la OTAN— va a tener resueltos los problemas de su defensa. Creo que se

hace muy poco por esclarecer este problema, cada vez que se da a entender que la solución es la cuestión

del ingreso o no ingreso en la OTAN.

La integración en la OTAN es sólo uno de los aspectos de la defensa española. Ningún país puede

transferir sus problemas defensivos. La defensa de un país es un problema polifacético. Entre los

problemas de la seguridad o de la defensa española el de la OTAN, o el de la integración en la OTAN,

responde a uno de los aspectos.

Nosotros podemos tener conflictos con otros países.

Podemos tener problemas en el norte de África, podemos incluso después de entrar en la OTAN tener

conflictos.

Las necesidades defensivas de España hay que estudiarlas y profundizar en ellas, como las necesidades

defensivas de un país soberano e independiente, de potencia media que no puede aspirar a codearse con

las grandes potencias, pero que tiene derecho y puede conservar su soberanía.

 

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