Autor: Jáuregui, Fernando. 
 OTAN: Se prepara la batalla parlamentaria; Lo que piensa Europa de nuestra incorporación al sistema defensivo occidental. 
 La Alianza nos necesita más que nosotros a la Alianza     
 
 Diario 16.    04/09/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

OTAN: SE PREPARA LA BATALLA PARLAMENTARIA

Ya se ha puesto en marcha el mecanismo parlamentario para que las Cortes Generales autoricen al

Gobierno la adhesión de España a la OTAN. Mientras, UCD, apoyada por la coalición de Manuel Fraga,

pretende acelerar al máximo los trámites, la izquierda intenta por todos los medios ganar tiempo y aplazar

el debate parlamentario. Con una ambigua posición de los nacionalistas, la realidad es que el próximo día

15, el Pleno del Congreso aborda una primera discusión sobre procedimiento. Paralelamente a la campaña

lanzada por el PSOE pidiendo un referéndum, medios parlamentarios recuerdan que, según la

Constitución, solamente el presidente del Gobierno tiene capacidad para solicitar la consulta popular.

Lo que piensa Europa de nuestra incorporación al sistema defensivo occidental

La Alianza nos necesita más que nosotros a la Alianza

Fernando JÁUREGUI

Madrid — La OTAN necesita a España más que España a la OTAN, según se desprende de diversos

informes reservados, elaborados por especialistas militares, que obran en poder del Gobierno. Ello

permitiría, se supone, la adhesión española en condiciones más ventajosas, o, al menos, que Madrid

«pactara» ampliamente las condiciones de su ingreso.

Esta necesidad del ingreso de España explica la favorable acogida que una mayoría de los Gobiernos

europeos (y, desde luego, el norteamericano) dispensan a la «aceleración» decretada por el Gobierno

Calvo-Sotelo en este tema.

Una acogida que, en cualquier caso, se ve algo matizada por las posibles reacciones que la incorporación

de un 16 miembro a la Alianza podría suscitar en la U.R.S.S.: la posible «desestabilización» del

neutralismo yugoslavo (en Belgrado no parece haber sentado muy bien la iniciativa del Gobierno español)

y nuevas posibles adhesiones norteafricanas al Pacto de Varsovia (Libia o Argelia) han sido citadas como

ejemplo de las eventuales reacciones soviéticas.

Recelos

Eso quiere decir que el paso de la adhesión españo la por algunos Parlamentos europeos podría encontrar

los recelos de algunos grupos parlamentarios, especialmente en Holanda, Bélgica o Dinamarca, cuyos

Gobiernos, en todo caso, votaron unánimemente «sí» a la entrada de nuestro país en el club atlántico.

A este respecto, la postura de algunos partidos socialistas europeos constituyen un duro revés para sus

correligionarios españoles. En particular, la del Partido Socialista francés, que cada vez aparece más

distanciado del PSOE.

En su conferencia de prensa de ayer Felipe González tuvo duras palabras para calificar la política Este-

Oeste llevada a cabo por Mitterrand y por su ministro de negocios extranjeros, Claude Cheysson. Este

último manifestó en dos ocasiones su entusiasmo ante la entrada española en la Alianza, causando un

efecto deplorable en los cuarteles socialistas españoles. Felipe comparó ayer algunos aspectos de la

política externa francesa (en lo que se refiere a la cuestión Este Oeste) con la de Reagan.

Satisfacción

Esta disparidad en los socialismos europeos —recuérdese, por ejemplo, que el Pasok griego es

mayoritariamente opuesto a la permanencia de su país en la OTAN— será motivo de duros

enfrentamiento en la reunión de la Internacional Socialista, en París, a finales de este mes. La reunión

estará dedicada exclusivamente a temas de seguridad, y allí se prevé un encuentro Felipe González-

Mitterrand.

Por lo demás, la Alianza, en cuanto organización, no puede sino frotarse las manos por la decisión

gubernamental española: la entrada de España en la OTAN afirma un informe militar español, supone un

nexo entre Francia y Portugal, acabándose una discontinuidad «que resultaba muy vulnerable».

Además, España (cubierta por los Pirineos) proporcionaría a la Alianza «el necesario espacio de

maniobra, zonas de ubicación de reservas y la posibilidad de disponer sus bases, depósitos e instalaciones,

ofreciendo a éstas un asentamiento mucho más seguro ante la acción enemiga».

Geobloqueo

La OTAN, por otra parte, tiene una notable penuria de bases en el Mediterráneo occidental. Canarias,

Alborén y las Baleares juegan un papel todavía insustituible en la protección de las principales líneas del

tráfico marítimo, en la lucha antisubmarina y en el control del estrecho. Sin contar con que España

proporciona una extraordinaria posición geobloqueante ante cualquier intento de penetración soviética en

el noroeste africano.

Todo ello, unido a la necesidad que la Alianza, un tanto en crisis (sobre todo, por la negativa de algunos

países europeos e instalar en su suelo misiles nucleares), tiene de revitalizarse, hace que la entrada

española sea vista como «fundamental» en los cuarteles generales de Bruselas.

 

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