Autor: ;Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 OTAN: no habrá referéndum. Carrillo considera el ingreso una tapadera para los problemas de UCD. 
 Felipe González amenaza con plantear el referéndum si llega al Poder     
 
 ABC.    28/10/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MIÉRCOLES 28-10-81

ABC/7

NACIONAL

OTAN: No habrá referéndum

Carrillo considera el ingreso una tapadera para los problemas de UCD

Felipe González amenaza con plantear el referéndum si llega al Poder

La necesidad de que la cuestión OTAN se hubiese sometido a referéndum —o todavía se sometiera—

ocupó la segunda parte de la sesión, y en ella creció la tensión y se produjeron los primeros

enfrentamientos de verdad, los que hacen presagiar unas horas futuras de discusión movida.

Otra vez Rojas Marcos (PSA) salió para defender la propuesta de su grupo, porque «nos estamos jugando

mucho». Señaló que el Gobierno no se había atrevido a afrontar el hecho de que la población estaba

mayoritariamente en contra del ingreso, según se podía comprobar en las encuestas. Con la entrada en la

Alianza sin referéndum el Gobierno deja abierto un difícil debate para el futuro, con lo que se acentuará la

inestabilidad y hasta la inseguridad física que puedan sentir los españoles, sobre todo en aquellas zonas,

como Canarias o Andalucía, donde puedan crearse zonas nucleares. También insistió en la débil posición

de Ceuta y Melilla y en las nuevas dificultades que habrá para recuperar Gibraltar.

Andoni Monforte (PNV) señaló que su partido había apoyado el ingreso en la OTAN desde 1949, pero

que, sin embargo, no le parecía correcto el procedimiento utilizado por el Gobierno. Aunque el

referéndum fuera facultativo debiera de haberse planteado. También señaló que un asunto de Estado no

podía quedar aprobado de cualquier manera, con todo el riesgo de que, en el futuro, otro grupo político

quisiera desandar lo andado. Monforte se mostró partidario de someter el tema a referéndum después de

que fuese aprobado en el Parlamento.

Juan M. Bandrés (Euskadiko Ezquerra) pidió también el referéndum antes de entrar en un organismo que,

en su opinión, no jugaba limpio, efa un elemento de presión internacional y provocaría conflictos

internos, por ejemplo, en temas como el de las autonomías, ya que algunos puntos (concretamente el País

Vasco) se verían afectados por decisiones defensivas. Defendió la neutralidad activa y acusó al Gobierno

de eludir el debate y ocultar las razones del ingreso.

CARRILLO Y LOS OCHENTA DIPUTADOS

Santiago Carrillo (PCE) atacó duramente a UCD y a su política, y señaló que veía en el ingreso en la

OTAN una maniobra para disimular sus descalabros de los últimos tiempos. Refiriéndose a un artículo de

Emilio Attard dijo que después de los sucesivos golpes sufridos por UCD los efectivos con los que

contaría hoy en la Cámara, si los reveses tuvieran un reflejo práctico, serían muy reducidos: unos ochenta

diputados. Cifra a la que se refirió una y otra vez para descalificar la decisión del Gobierno, tomada sin

contar con la opinión pública, y con la que se traiciona toda una tradición de neutralidad, en parte basada

en la enemistad histórica con "USA y Gran Bretaña, que ahora se había esfumado, a pesar de que en el

contencioso de Gibraltar había pocas cosas que agradecer a estos países. También calificó de escándalo el

actual «minidebate» con el que se pretende hacer pasar la adhesión.

FELIPE GONZÁLEZ: «QUE EL GOBIERNO SE EXPLIQUE»

El líder de la oposición, Felipe González, subió a la tribuna de oradores para poner de

relieve que por encima de «discrepancias ideológicas» hay fuerzas políticas que, aun queriendo que

España ingrese en la OTAN, requieren, previamente, una consulta popular. «Estamos claramente —

especificó— por la rio adhesión, pero pensamos que algunos diputados del partido del Gobierno querrían

que este tema fuese consultado a la opinión pública.» Esta referencia de Felipe González fue acogida en

los escaños centristas con ciertas miradas hacia el lugar donde estaba situado el sector socialdemócrata,

con su líder, el ex ministro Francisco Fernández Ordóñez.

Felipe González insistió varias veces en que el Gobierno tiene que explicar el porqué desea la

incorporación de España a la OTAN y por qué lo hace sin referéndum. Apeló a las razones de seguridad

de treinta y siete o treinta y ocho millones de españoles—«las estadísticas no aclaran el dato—, dijo

Felipe González—, para no entrar en el Tratado del Atlántico Norte.

Siguió diciendo que el ingreso de España en la OTAN supone un cambio fundamental en la situación, en

que se encuentra nuestro país, y es el Ejecutivo el que tiene la misión de explicar en qué condiciones

mejoran algunos de los parámetros de nuestra política interior y exterior. El líder socialista dijo también

que había que explicar los riesgos que presentan para España, desde el punto de vista de confrontación,

nuestro ingreso en la OTAN. Señaló, igualmente, que existen varios bloques de argumentos —a los que

calificó de «gran trascendencia política»— que sitúan a España en la situación que contempla la

Constitución, en los que hay que realizar temas consultivos.

«Si se hace la consulta del ingreso de España en el Tratado ahora, el tema quedará cerrado para el Partido

Socialista, pero, si no se hace, mi partido hará la consulta si el pueblo, más pronto o más tarde, nos dé su

confianza mayoritaria para gobernar.» Estas palabras fueron acogidas con aplausos y gritos de euforia en

los escaños del PSOE.

Felipe González entró, a renglón seguido, a esbozar lo que será una guerra nuclear y en la que España

estaría inmersa. «Hay argumentos en el exterior —señaló— que hacen ver un peligro creciente de tensión

bélica. Nosotros, los socialistas, estaremos siempre a favor de una política de paz, de desarme y

distensión.»

 

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