Autor: ;Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 OTAN: No habrá referéndum. En su discurso atacó a socialistas y comunistas. 
 Calvo-Sotelo insiste en que no cederá a las presiones     
 
 ABC.    28/10/1981.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

NACIONAL

MIÉRCOLES 28-10-81

En su discurso atacó a socialistas y comunistas

Calvo-Sotelo insiste en que no cederá a las presiones

Con un parlamento inteligente, en el que lanzó varios torpedos contra la línea de flotación de comunistas

y socialistas —provocando el pataleo de varios diputados de la oposición—, el presidente del Gobierno

anunció que no se proponía ceder a la presión ni a convocar un referéndum para la adhesión de España en

la OTAN. «El referéndum —puntualizó Calvo-Sotelo— no ha sido sometido a consulta popular en

ninguno de los quince países miembros del Tratado del Atlántico Norte.»

Calvo-Sotelo, que intervino en varias ocasiones en su calidad de presidente del Ejecutivo, puso de relieve

que la iniciativa para convocar un referéndum está reservada por la Constitución al titular del Gobierno.

«Por lo tanto —destacó—, no es competencia ni del Gobierno ni de la mayoría parlamentaria. Cuando

unas minorías dentro del Parlamento piden un referéndum van más allá de la voluntad constituyente, que

fue muy cauta en este punto.»

Endosar a los ciudadanos una decisión importante, y al mismo tiempo compleja, difícilmente reductible a

los términos escuetos de una consulta, sería una dejación por parte de esta Cámara de sus propias

responsabilidades, siguió diciendo Calvo-Sotelo, para a continuación subrayar que en una democracia

parlamentaria como la que define nuestra Constitución los representantes, los parlamentarios, han de

aceptar sus responsabilidades sin transferirlas al cuerpo electoral. Antes que un derecho del pueblo a ser

consultado, hay una obligación nuestra como parlamentarios para decidir.

Añadió que nuestros constituyentes, y en especial según se deduce de los debates constitucionales, los

representantes de los partidos de izquierda, tuvieron una preocupación de signo contrario a la que hoy se

manifiesta: se preocuparon de evitar qué la convocatoria del referéndum se convirtiera en arma del

presidente del Gobierno contra las Cortes; «se preocuparon de evitar —manifestó— que el recurso a la

democracia directa se hiciera en perjuicio de la democracia parlamentaria». El Gobierno ha sido fiel a esta

voluntad constituyente -y-según Calvo-Sotelo— y ha evitado la tentación de acudir a un referéndum en

temas como el del divorcio, que ha sido sometido a consulta popular en otros países.

OTAN: No habrá referéndum

Más adelante, el presidente destacó que fue también preocupación de nuestros constituyentes fortalecer la

institución parlamentaria frente a los grupos extraparlamentarios, a quienes sin duda favorece sustraer los

debates a las Cortes y llevarlos a la calle. «Yo creo que las Cortes son la casa de la política, que en ella

debemos debatir los grandes problemas nacionales, que debemos dejar que jueguen los, mecanismos .

parlamentarios en los que yo tengo plena fe y a tos que considero suficientes, sin necesidad, en este como

en otros casos, de un suplemento de democracia directa», matizó.

En otro momento, Calvo-Sotelo dijo que las cuestiones, de defensa, por su delicadeza y su complejidad,

por el flanco fácil que ofrecen a la demagogia, no son cuestiones propias de un referéndum. Y tampoco lo

son las cuestiones internacionales, sobre las que, analógicamente, en materia de iniciativa popular ha

previsto la Constitución sus cautelas. La racionalización del Poder que culmina en el Estado

constitucional es poco compatible con la democracia directa.

Insistió en que la doctrina y la práctica hacen hoy del referéndum un mecanismo para subrayar y

solemnizar determinadas decisiones políticas, como la reforma de la Constitución; y en España tiene una

intención parecida el mecanismo del referéndum previsto para la construcción autonómica del Estado.

TORPEDOS AL PSOE Y AL PC

«La historia todavía muy próxima a nosotros del debate constitucional prueba cuanto queda dicho.

Después de una versión muy amplia del artículo 85 —continuó diciendo Calvo-Sotelo—, en la que la

iniciativa del referéndum se entregaba al Gobierno, a cualquiera de las Cámaras o a tres asambleas de

territorios autónomos, el texto se mantuvo por los ponentes, pero fue rechazado en Comisión, que hizo

suya la desconfianza de la doctrina hacia la fórmula del referéndum. Y creo recordar que fue

precisamente un portavoz del Grupo comunista quien propuso la enmienda, de viva voz, por la que se

suprimía la iniciativa de las Cámaras en la convocatoria del referéndum y se definía éste como

simplemente consultivo.»

Calvo-Sotelo dijo seguidamente que hacía suyas estas palabras: «... el referéndum puede suponer la

manipulación de la pregunta; puede dividir en algunos aspectos al país en dos grandes bloques, lo que no

es positivo en estos momentos...» Explicó que estas palabras están recogidas en el número 81 del «Diario

de Sesiones» del Congreso y dichas en esta Cámara el 6 de junio de 1978 por el diputado socialista señor

Peces-Barba.

«Y recuerdo también estas otras: "Observamos que hay demasiada prisa por incorporar a España a la

OTAN, sobre todo en algunos países, como, por ejemplo, en Estados Unidos. Nosotros creemos que es

una decisión que debe asumir el pueblo a través de sus representantes legítimos". Las he tomado de unas

declaraciones a un periódico de Madrid en fecha que luego sería tristemente famosa —23 de febrero de

1977— hechas por el secretario general del PSOE, Felipe González.»

 

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