Tono agrio en el primer día del "debate OTAN". 
 El Gobierno "aclaró" las dudas de la oposición     
 
 Diario 16.    28/10/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

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EL PUNO DE LA ALIANZA ATLÁNTICA

28-octubre-81/Diario 16

TONO AGRIO EN EL PRIMER DÍA DEL «DEBATE OTAN»

Pese a las «dudas constitucionales» planteadas por la oposición, la Cámara rechazó también la necesidad

de consultar al Tribunal Constitucional la posible contradicción existente entre el Tratado del Atlántico

Norte y la Constitución española. Arias-Salgado y la votación se encargaron de disipar tales dudas. No

habrá consulta al alto tribunal. Así fue el primer debate en el Pleno de ayer, al que después seguirían las

discusiones

El Gobierno «aclaró» las dudas de la oposición

El Pleno del Congreso de los Diputados desestimó ayer la necesidad de consultar al Tribunal

Constitucional la posible contradicción existente entre el Tratado del Atlántico Norte y la Constitución

española.

La propuesta, realizada por el grupo socialista del Congreso y defendida por el diputado Gregorio Peces

Barba, fue rechazada por 138 votos a favor, 173 en contra y 15 abstenciones. Apoyaron la iniciativa,

además del PSOE, el PC, PSA y los diputados del grupo mixto Tamames, Sagaseta, Bandrés, Fernández y

Pi Suñer. Votaron en contra UCD, CD y los diputados del grupo mixto Gómez de la Roces y Aizpún. Se

abstuvieron la minoría catalana, el PNV y los diputados del grupo mixto Pinar y Clavero.

ROJAS MARCOS

Neutralismo

El andalucista Rojas Marcos también insistió en argumentos parecidos, pero puso especial énfasis en que

pueda deducirse que España renunciaría a dirigir su propia política exterior, que constitucionalmente

compete al Gobierno y a la capacidad de declarar la paz o la guerra, que compete al Rey, ya que el

articulado del tratado atribuye esas competencias al conjunto de la Organización Atlántica.

Defendió la tradición neutralista de España y llamó la atención sobre el verdadero propósito del

Gobierno, que a su juicio es que el Congreso le conceda un cheque en blanco para negociar él solo la

adhesión.

ROCA JUNYENT

«Nos abstendremos»

Miguel Roca Junyent, de la minoría catalana, dijo que el fundamento de la proposición socialista está en

el artículo 95,2 de la Constitución, y una pretendida contradicción entre el Tratado del Atlántico Norte y

la Constitución española. Si votamos afirmativamente se presupone la inconstitucionalidad.

Recordó unas palabras del senador socialista Señor Moran en un debate sobre la OTAN, en las que afirmó

que la adhesión no supone una cesión de la soberanía de España hacia el tratado. No queremos oponernos

a ninguna iniciativa y nos abstendremos.

PECES-BARBA

«Corre que te pillo»

El diputado socialista Peces-Barba empezó aclarando que la cuestión planteada por su grupo no consistía

en definirse a favor o en contra de la adhesión de España a la OTAN, sino de «solventar las dudas que

tenemos todos, incluido el Gobierno». Por ahora, a juicio del portavoz del PSOE, las consultas previas

formuladas por el Ejecutivo al Consejo de Estado y a varios profesores reflejan esas dudas.

Admitió que todos esos dictámenes aprecian que no existe inconstitucionalidad en el Tratado de

Washington para que España pueda adherirse. El argumento de Peces-Barba consistió en que, si el

Gobierno ya ha salido de dudas, es legítimo que el Congreso de los Diputados también afronte el debate

de fondo con toda claridad y pregunte al órgano competente al que pueda recurrir la Cámara, que es el

Tribunal Constitucional.

El portavoz socialista censuró el procedimiento empleado por el Gobierno, dando la imagen de «prisas»,

de irreflexión y de sacar adelante el tema al «corre que te pillo». Aclaró que las negociaciones de

adhesión pueden empezar antes de que las Cortes den su autorización a lo que el Estado quede obligado

por el Tratado de Washington, autorización que, en su opinión, debe ir precedida del pronunciamiento del

Tribunal Constitucional.

Peces-Barba apuntó aquellos aspectos sobre los que puede pensarse que el tratado lesiona la Constitución

Española, haciendo especial hincapié en la soberanía española de Gibraltar, parte fundamental de nuestro

territorio, que tienen que defender nuestras Fuerzas Armadas, según dispone el artículo 8 de la

Constitución cuando atribuye al Ejército la defensa de la soberanía nacional y la unidad de España

consagrada en el artículo 2.

Peces-Barba llevó hasta un ejemplo extremo su argumento, planteando lo absurdo que resultaría que

España defendiera Gibraltar, como parte del territorio británico, en caso de un ataque al Peñón, obligado

nuestro país en virtud del artículo 5 del tratado, que dice que cualquiera de las partes atacadas se

considera un ataque a todos los miembros de la OTAN.

FRAGA IRIBARNE

Límites

Fraga Iribarne, de Coalición Democrática, recordó que los principios que inspiran la Alianza son los

mismos en que se basa nuestra Constitución, y rechazó los problemas de territorialidad que habían

establecido otros oradores, ya que, según señaló, el tratado establece unos límites geoestratégicos de

situación, pero no excluye, en ningún modo, la integridad territorial de los Estados miembros.

••Se negó a consultar al Tribunal Constitucional sobre el Tratado de Washington

SOLÉ TURA

Gato por liebre

Jordi Solé Tura, del grupo comunista, anunció su voto favorable a las dos proposiciones, porque, en su

opinión, existen dudas razonables al respecto.

Señaló que el tratado traspasa el mando de la defensa a un mando no contemplado en la Constitución y

que es un cheque en blanco que va en contra de la dignidad del Parlamento, porque se pide con prisas y

para que las Cortes Generales se pronuncien mal.

En su opinión, se está hurtando el debate, se da gato por liebre para no informar al pueblo y se está

provocando un verdadero escándalo, a la vista de las encuestas, que dan una mayoría de ciudadanos

contrarios a la adhesión. Es un problema gravísimo en la forma y en el fondo, dijo. «No queremos

consolidar la política de bloques. UCD está utilizando la adhesión para sus propios intereses.»

ARIAS SALGADO

Consulta aparente

Rafael Arias-Salgado, de UCD, contestó en nombre de su partido a los distintos oradores. Dijo a Solé

Tura que no puede haber escándalo cuando el debate se hace por un procedimiento constitucional (el

Parlamento), como es este caso. Indicó que la independencia de España está asegurada en la OTAN,

porque, de hecho, hay países miembros que mantienen oolíticas contrapuestas.

Señaló que la proposición no de ley socialista, lo que viene a plantear, en el fondo, es si debe o no

aprobarse la adhesión de España por el artículo 94, mayoría simple, o por el 93, ley orgánica y mayoría

absoluta, y que la consulta que se hace al Tribunal Constitucional es meramente aparente, porque los

preceptos en que se basa hacen referencia a las competencias del Estado.

Afirmó que la única manera que habían tenido los socialistas para plantear la consulta previa eran las

posibles contradicciones que, a su entender, no se habían puesto de manifiesto.

Negó que el tratado transfiriera competencias a la OTAN, la viabilidad de una consulta al Tribunal

Constitucional, la contradicción entre sus estipulaciones y la Constitución y que el procedimiento del

artículo 93 fuera el adecuado.

Recordó que el artículo 11 del Tratado del Atlántico Norte subordina las estipulaciones del mismo en

función de los preceptos constitucionales de cada país miembro, y que las decisiones en el seno de la

OTAN se adoptan por unanimidad.

A las seis y diez se votaron las dos proposiciones sobre consultas al Tribunal Constitucional, que fueron

rechazadas con 138 votos afirmativos (PSOE, PCE, Andalucista, Tamames, Sagaseta, Pi Suñer, Tamames

y Fernández Fernández), 173 votos en contra (UCD, Coalición Democrática, Hipólito Gómez de las

Roces y Jesús Aizpún) y 15 abstenciones (vascos, catalanes, Pinar y Clavero Arévalo).

 

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