Autor: Gutiérrez, José Luis. 
   Calvo lo tiene claro     
 
 Diario 16.    28/10/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL PLENO DE LA ALIANZA ATLÁNTICA FUE GANADO POR EL GOBIERNO Y SUS ALIADOS

GRITOS Y SUSURROS

José Luis Gutiérrez

Calvo lo tiene claro

¿QUE les dije yo ayer, lectores? Pues que en los debates de la OTAN que ayer mismo se iniciaron habría

una buena ocasión para contemplar los duelos parlamentarios entre Leopoldo y Felipe. Y así ha sido.

Las discusiones procedimentales sobre la necesidad de un dictamen del Tribunal Constitucional, previo a

la adhesión y de un referéndum popular pasaron sin problemas. En el segundo punto de la confrontación

entre Felipe y Leopoldo reveló claramente la ingente cantidad de contradicciones que pesan sobre las

posturas socialistas del «no» y la petición de referéndum. La postura de Leopoldo, difícilmente replicable

podría ser en román paladino ésta: ¿Cómo se le va a consultar al pueblo español una cuestión que es tan

compleja que ni siquiera la inmensa mayoría de la Cámara conoce en profundidad? ¿Para qué les pagan a

ustedes? Pues, sencillamente para servir de intermediarios entre el pueblo soberano y la complejidad de

los textos y asuntos que circulan por las Cámaras.

Incluso, Leopoldo citó, entre otras, declaraciones en la prensa y en el «Diario de Sesiones» de Peces-

Barba y Felipe González, favorables a la canalización a través de los representantes parlamentarios y no

de utilizar el referéndum que ahora reclaman. Ante esto, la Cámara guardó un impresionante silencio, roto

por los aplausos-centristas y por las habituales patadas de los socialistas, que en este caso no era más que

la infantiloide rabieta ante la evidencia.

Aunque en este punto quiero hacer un inciso. Parece que los pataleos socialistas molestan a ciertas

señorías y no me extrañaría nada que pronto les empezaran a llamar el «grupo agropecuario del

Congreso». Y, sin embargo, hay que decir que los buenos modales parlamentarios y la educación de estas

Cortes son tan modélicos que resultan de un aburrido impresentable. Hay que empezar a introducir la

imprecación y la blasfemia en la cosa parlamentaria, como hacen los ingleses, sino las sesiones serán un

latazo.

PUES, lectores, lo de ayer no es nada para lo que se avecina hoy. Leopoldo ha preparado con tanta

minuciosidad el debate que puede dejar en pañales a la oposición. Cuatrocientos folios reposaban en su

cartera y más de doscientas fichas para reflejar intenciones ocultas, contradicciones, utopías,

infantilismos, demagogias, etcétera. Ahí está, por ejemplo, la feroz resolución del Partido Socialista

francés en su reciente Congreso contra la ola de pacifismo que parece invadir Europa. Una de las fichas

de Leopoldo, de dos folios de extensión, tiene prevista incluso la respuesta a los resultados de una

reciente encuesta publicada por el diario «El País», que mostraban una clara mayoría contraria a nuestra

adhesión a la OTAN.

Así que, hoy, Leopoldo va a profundizar en el debate y a hablar de armas de teatro, de los SS-20, de la

bomba de neutrones y otras jugueterías... Y también lo van a hacer los peneuvistas, que cuentan con un

inteligente y documentado portavoz, Andoni Monforte, que ya hiciera un buen papel en la comisión

correspondiente.

No en vano el PNV y el Gobierno vasco en el exilio se manifestaron de acuerdo con la Alianza ya en el

año 1949, y asimismo los peneuvistas han hecho públicas recientemente cartas de los socialistas en el

exilio, concretamente de Llopis, en la misma dirección. Así pues, el debate sigue sin prisas, contra lo que

decía la oposición de las urgencias del Gobierno en firmar el tratado. A tal argumento contestó Leopoldo

con otra cita: «Observemos que hay demasiada prisa por incorporar a España en la OTAN...» Eran

palabras de Felipe... en 1977. Cuatro años de prisas ya no son prisas, respondió Leopoldo.

 

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