Pacifismo útil     
 
 ABC.    29/10/1981.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

JUEVES 29-10-81

Pacifismo útil

«El avance en Europa occidental de un cierto neutralismo que se esconde tras los discursos pacifistas nos

debe alarmar.» Así se ha expresado el primer ministro francés. Fierre Mauroy, durante el Congreso de

Valence.

Se trata de un toque de atención, que también lo dio en su día el canciller socialdemócrata alemán,

Helmut Schmidt, para evitar la trampa de la propaganda soviética. Porque, como ha dicho el socialista

Fierre Mauroy durante el Congreso que ha celebrado su partido en la ciudad de Valence, «para lograr la

paz no se debe luchar desde una posición débil». El primer ministro francés se ha hecho eco de una idea

similar mantenida por su colega Helmut Schmidt, durante una entrevista por televisión: «No se logra la

paz cuando uno se rinde y baja la guardia frente al armamento o las amenazas de otro. La paz y la libertad

van unidas, pero no puede haber paz sin equilibrio militar.»

Para el logro de ese equilibrio militar en Europa, la OTAN aprobó la próxima instalación de cohetes

nucleares Cruise y Pershing. Ayudarán a contrarrestar los SS-20 soviéticos, ya instalados y que se siguen

instalando, que apuntan hacia Europa occidental. No es, pues, extraño que la URSS se oponga con todas

las armas propagandísticas a su alcance, incluidos los movimientos pacifistas.

En todas las recientes manifestaciones pacifistas, tan útiles para Moscú, los correspondientes partidos

comunistas se encargan con más o menos discreción de canalizar emociones y sentimientos. Bonn,

Londres, París, Roma y Bruselas han sido escenarios de intenciones nobles muy bien manipuladas.

Porque aunque la convocatoria pacifista siempre se hace para oponerse a toda clase de armas nucleares,

las metas siempre son las mismas: poner en la picota al ya legendario Tío Sam, bien perfilado con los

rasgos del presidente Reagan. La otra parte, a la que también se pretende criticar por sus SS-2O, o brilla

por su ausencia o no se le da cobertura informativa cuando hay que elegir fotos o videos. La voz de los

que se oponen contra todo armamento nuclear queda silenciada siempre en estas manifestaciones por la

algarabía perfectamente organizada de los que sólo ven a un culpable. Por eso no nos debe extrañar que la

miopía de unos adultere el pacifismo de otros.

No es ninguna novedad afirmar que la URSS trata de influir sobre la opinión pública europea para que

presione sobre sus dirigentes. De esta manera, el divorcio entre Estados Unidos y sus aliados podría

avanzar hacia la fase de los hechos.

Pero a Moscú lo que más le preocupa en estos momentos no son los Cruise y los Pershing de la OTAN.

Es otro peligro, muy diferente. Nos referimos a los aires de libertad incontrolados que soplan desde

Occidente y que azotan a Polonia. El sistema democrático, las libertades sindicales, el nivel de vida, son

parte de ese virus de la libertad que tiene su caldo de cultivo en Polonia.

Para la URSS, tres o cuatro Walesas suponen -un peligro potencial mucho más de temer que los cohetes

nucleares de la OTAN. Quizá por eso el pacifismo del sindicato Solidaridad apenas cuenta con el apoyo

de los que organizan en Europa esas marchas en favor de la paz.

 

< Volver