Autor: Calvo-Sotelo, Leopoldo. 
 Discurso del presidente. 
 "La integración, culminación de la política europea de España"     
 
 ABC.    29/10/1981.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

Discurso del presidente

«La integración, culminación de la política europea de España»

MADRID. «Creemos que España debe adherirse a la Alianza Atlántica como culminación de su

política europea, que debe alinearse con el bloque europeo de la Alianza. Y es en este sentido,

y no como una culminación de nuestras relaciones bilaterales con los Estados Unidos, como ha

de entenderse nuestra propuesta», dijo Leopoldo Calvo-Sotelo en el discurso en el que

defendió la opción atlántica patrocinada por el Gobierno.

Nadie puede seriamente decir que la decisión del Gobierno haya sido una sorpresa. La

adhesión de España a la Alianza Atlántica está en (os programas del Partido del Gobierno

desde su constitución, y fue anunciada formalmente por mí desde esta tribuna con ocasión del

debate de investidura. ) Sólo cabe la sorpresa retórica de la oposición porque et Gobierno

cumpla lo que ofrece.

Quedamos en su día al margen de la Alianza Atlántica, en la que normalmente hubiéramos

estado, y debemos ahora restituir a España la posición que se le negó entonces, seguros de

que nuestro destino está unido al de los países occidentales de nuestro, entorno.

Los bloques están ahí, aunque todos preferiríamos una convivencia sin bloques. Y mientras

haya un muro en Berlín, el Gobierno y el partido del Gobierno saben muy bien a qué lado del

muro están.

Hemos vivido muchos años encerrados en nuestros problemas internos y nos falta acaso la

sensibilidad necesaria para los problemas que vienen del exterior. La amenaza a la libertad de

los españoles ha nacido, en los dos últimos siglos, del interior del país, y aún

ahora sabemos hasta qué punto hay que permanecer en ese frente vigilantes; pero no

podemos ignorar que hay también una amenaza exterior y genérica a Europa occidental;

amenaza que nos alcanza como nación occidental y europea.»

LAS VENTAJAS SON CLARAS

«Para el Gobierno son claras y decisivas las ventajas que ofrece la incorporación a la Alianza

sobre el régimen, vigente hasta hoy desde 1953, de un Acuerdo bilateral con los Estados

Unidos.

En primer término, por la garantía de defensa. Es notorio que los acuerdos bilaterales no

incluyen esa garantía y que los Estados Unidos no están dispuestos a darla fuera del ámbito de

la Alianza.»

En segundo lugar, por la participación en las decisiones. El Consejo del Atlántico Norte es un

foro internacional de primera magnitud en el que se toman, sin la presencia de España,

decisiones que nos afectan por afectar a los graves problemas del equilibrio internacional.

Continuar en el régimen de Acuerdos bilaterales es continuar al margen de ese foro y de esas

decisiones.

En tercer lugar, porque la Alianza supone una relación equilibrada con los Estados Unidos,

dentro de un régimen multilateral, y sustituye también con ventaja a la relación asimétrica que

se deduce de los Acuerdos bilaterales.

En cuarto lugar, porque nos proponemos estrechar, dentro de la Alianza, nuestros vínculos con

los países de Europa que en ella forman un grupo homogéneo.

Y en quinto lugar, porque después de unos meses negociando la renovación del Acuerdo

bilateral sabemos ya que sólo dentro de la Alianza obtendremos mejoras sustantivas para

nuestro sistema defensivo.»

NO AUMENTA EL RIESGO

«No aumenta el riesgo para España ni para los españoles. El riesgo nos viene de nuestra

situación geográfica y, en todo caso, de nuestros Acuerdos bilaterales con los Estados Unidos.

El ingreso en la Alianza no añadirá un ápice a ese riesgo en que estamos ya; muy al contrario,

la garantía de defensa de la que hoy no disponemos será un elemento de disuasión para

cualquier agresor en potencia.»

CEUTA Y MELILLA

«La cláusula defensiva que contiene el artículo 5.° del Tratado se extiende al ámbito geográfico

definido en el artículo 6.°, e incluye las aguas y el espacio aéreo del Mediterráneo. Pero las

partes suscriben el Tratado en la plenitud, sin reservas, de su integridad nacional; y así se

entienden el artículo 3.° cuando compromete el aumento de la capacidad defensiva de las

partes, y el 4.°, que establece un sistema de consultas si una de las partes considera

amenazada su integridad territorial; y el 8.° al exigir que ningún país miembro tomará

compromisos internacionales en conflicto con el Tratado. Todas estas prevenciones amparan a

Ceuta y Melilla como parte de España.

No es sostenible que la defensa de Ceuta y Melilla vaya a sufrir por el ingreso de España en la

Alianza; quedarían, por el contrario, mejor protegidas.»

GIBRALTAR

«En cuanto a Gibraltar, el Gobierno ve en la Declaración de Lisboa, en el ingreso en la Alianza

y en la adhesión a las Comunidades Europeas, tres factores capaces de movilizar a nuestro

favor una situación congelada desde hace doce años.

Volviendo sobre mi anterior alusión a la neutralidad me pregunto si la prolongación en el tiempo

de una presencia extraña e intolerable en Gibraltar no está ligada acaso a nuestro ejercicio

secular de la neutralidad.»

ARMAS NUCLEARES

«Y, en fin, en cuanto al problema de las armas nucleares quiero subrayar lo que ya saben Sus

Señorías: que el Tratado de Washington no nos obliga a tenerlas y que es propósito del

Gobierno mantener la situación actual. Ahora bien, obligarnos por un Tratado a no tenerlas

nunca sería tanto como cerrar una decisión soberana, que podemos dejar abierta al criterio de

las Cortes Generales.»

 

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