Autor: Lafora, Victoria. 
 Debate OTAN, segundo "round": cada partido...sigue defendiendo con uñas y dientes su postura. 
 Santiago Carrillo y Pérez-Llorca se tiraron los trastos a la cabeza     
 
 Diario 16.    29/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

Diario 16/29-octubre-81

EL PLENO DE LA ALIANZA ATLÁNTICA

... SIGUE DEFENDIENDO CON UÑAS Y DIENTES SU POSTURA

Santiago Carrillo y Pérez-Llorca se tiraron los trastos a la cabeza

El secretario general del Partido Comunista, Santiago Carrillo, y el ministro de s Exteriores,

Pérez-Llorca, se enzar- ayer en un debate de intervención-res- que se fue agriando por

momentos y que levantó sonrisas de uno y otro partido, según las pullas fuesen dirigidas por su líder o al

contrario. Ambos se descalificaron para los puestos de responsabilidad que desempeñan, ya que

Pérez-Llorca aseguró que, de no dejar Carrillo su puesto de secretario del Partido Comunista, tendrían que

disolver el partido, mientras que Carrillo lo descalificó como ministro de un Gobierno constitucional.

LAFORA

id — Comenzó Santia Carrillo su intervención iendo referencia a la

ibilidad de que España ve a cabo una política distinta, con la alternativa de una

autonomía de Europa con respecto a las dos grandes potencias.

Para Carrillo, el Gobierno ha olvidado que los bloques militares son, en primer lugar, instrumentos del

dominio nuclear de las dos grandes potencias y «optáis por subordinar la independencia en nuestro país»,

dijo.

Según el secretario del PCE, existe en este momento confrontación por persona interpuesta, que va

increscendo y «estamos en riesgo de que se extienda a Europa y al Mediterráneo, y aquí se aplicaría la

teoría de la guerra nuclear graduada que Reagan ha descubierto a la opinión pública».

«Y en este momento —aseguró Carrillo— escogemos la entrada sin condiciones, que parece un nuevo

tratado de Utrech.»

Ceuta, Melilla

«No planteáis el tema de Ceuta y Melilla porque no os lo admiten —dijo al Gobierno— y no ponéis la

condición de Gibraltar porque no tenéis la dignidad ni el coraje de plantearlo.»

También afirmó el secretario del PCE que prefería gastar más de lo que va a costar la OTAN en fortalecer

nuestras Fuerzas Armadas.

Terminó diciendo que el tema no acababa así, ya que

su partido pretendía movilizar al pueblo por la paz y se sumaba a la iniciativa del

PSOE de convocar una manifestación.

«Estáis cometiendo un tremendo error, dijo Carrillo. Estáis convirtiendo en una ruedecilla de la política

de Estados Unidos.»

En ese momento, Pérez-Llorca ocupó su lugar en la tribuna y comenzó a rebatir sus argumentos.

Manifestó que existía una diferencia radical entre el Pacto de Varsovia y la Alianza Atlántica y que no se

podía admitir un análisis que pretendiera igualar ambos bloques. Para Pérez-Llorca, además de la

diferencia ideológica, existe otra y ésta es que la OTAN nunca ha invadido a ninguno de sus aliados.

El ministro aseguró que no existe alteración del equilibrio militar por la entrada de España en la OTAN,

dado que nuestro país participa de todos los efectos desde 1953, pero en segunda categoría. «Nos

negamos a aceptar que somos una ruedecilla de Estados Unidos —aseguró— y es posible que hayamos

tenido este peligro, pero ahora la entrada en la OTAN nos sitúa en el primer foro político.»

Comparsas

En cuanto al tema de Gibraltar, Pérez-Llorca respondió que razones militares son las responsables de la

permanencia británica en el Peñón, ya que, frente a un territorio no integrado en la OTAN, ésta podría

contar con una base de operaciones, y a partir de ahora habría más interés en una colaboración entre

Gibraltar y su entorno.

El ministro, al terminar su intervención, manifestó que la decisión de contraponer acciones en la calle le

parecía un error.

Carrillo se levantó impulsado de su butaca y desde la tribuna comenzó a recordar al ministro las

intervenciones americanas de El Salvador, Chile... «No presente a unos como los malos de la película»,

manifestó, «por que esa imagen angelical es exactamente lo contrario de la verdad».

Aseguró que íbamos a entrar en el foro en el que se deciden cosas, pero en el triste y lamentable

papel de comparsas y que la calificación que el ministro había hecho de la manifestación pacífica, que es

un derecho constitucional, le descalificaba como ministro.

Nuevamente Pérez-Llorca le respondió, esta vez desde el escaño, que no se había referido al derecho de

manifestación, sino a la soberanía del Parlamento.

«Si el destino hace que me tenga que separar del cargo me iré ligero de equipaje, mientras que si el

secretario del PCE continúa aferrado a su cargo tendrán que disolver el partido.»

El líder comunista terminó su intervención indicando que el ingreso de España en la Alianza era un

tremendo error y que los españoles están dispuestos a morir por España, pero no por Reagan y por

Estados Unidos.

El «lapsus» del ministro sobre Argelia

Pérez Llorca acuso a Carrillo de haber ido a Argelia a pedir del Gobierno de aquel país una declaración en

contra del ingreso de España en la OTAN. Declaración, dijo Pérez-Llorca, que no consiguió.

Afirmó seguidamente que nuestro ingreso en la Alianza redundará en beneficio de nuestra integridad

territorial y que será un tremendo error el que no se acate la soberana del Parlamento si éste decide

autorizar la adhesión, con acciones en la calle, que no enlaza con la línea eurocomunista propugnada por

Carrillo.

Finalmente, el ministro de Exteriores señaló que el Gobierno no se dejará impresionar por ningún tipo de

amenaza, campaña o calumnia.

En turno de réplica, Santiago Carrillo calificó de irresponsable a Pérez Llorca por su afirmación de que

supuestamente él había pedido tal manifestación a Argelia.

Posteriormente, Pérez Llorca tuvo que reconocer que Carrillo no había ido a Argelia para los fines que

inicialmente le había atribuido.

 

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