Autor: Sebastián Bueno, Pablo. 
 Calvo Sotelo pide al líder socialista que "no busque fuera los votos que no tiene aquí". 
 Felipe González anuncia que acudirá a otros países para explicar la posición del PSOE sobre la OTAN     
 
 El País.    29/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

El debate de la OTAN

Calvo Sotelo pide al líder socialista que "no busque fuera los votos que no tiene aquí"

Felipe González anuncia que acudirá a otros países para explicar la posición del PSOE sobre la OTAN

PABLO SEBASTIÁN

El secretario general del PSOE. Felipe González, anunció ayer en la segunda sesión del debate

parlamentario sobre el ingreso de España en la OTAN que piensa visitar a los países de la Alianza

Atlántica para explicar la posición de su partido, contraria al ingreso en la OTAN. El presidente del

Gobierno contestó a este anuncio diciendo que esperaba que el líder de la oposición no fuera a otros

Parlamentos a buscar los votos que le faltan en éste, lo que provocó un pateo. En el debate de ayer fue

novedad la radical alineación de las minorías catalana y Vasca en favor de las tesis del Gobierno y de

Coalición Democrática, que defendieron con más énfasis que el propio Ejecutivo.

El Gobierno y la oposición mantuvieron ayer un auténtico diálogo de sordos, en el curso del segundo día

del debate sobre la petición del Ejecutivo en favor de la adhesión de España a la Alianza Atlántica. No

hubo encuentro y mucho menos acercamiento en las tesis que la derecha, claramente representada por

UCD, Coalición Democrática, Minoría Vasca y Minoría Catalana, y la izquierda, en la que se incluyeron

el PSOE, el PCE, andalucistas y algunos diputados del Grupo Mixto, presentaron en favor y en contra de

la adhesión de España al Pacto Atlántico.

Lo que es más: en los monólogos de la izquierda y la derecha parlamentaria reinó anoche una cierta

confusión al no explicar de una manera clara el Gobierno, a través de las intervenciones del presidente

Calvo Sotelo y del ministro de Asuntos Exteriores. José Pedro Pérez-Llorca, cuáles son las auténticas

ventajas para España del ingreso en la OTAN o qué garantías tiene el Ejecutivo de que el acercamiento a

la Alianza favorecerá la recuperación de Gibraltar y asegurará la defensa de Ceuta y Melilla. Tampoco el

Gobierno dio explicaciones concretas sobre por qué no incluye en el protocolo de adhesión una alusión a

la desnuclearización del territorio español. También quedó en el aire cuál es la auténtica política de

defensa actual española y cuál será su definitiva articulación en el marco de la Alianza.

Por parte de la oposición, la clarificación fue mayor a la hora de criticar la adhesión a la OTAN como un

paso negativo para los intereses de los españoles. Pero no se dieron alternativas sobre el modelo de

sociedad o el marco internacional y defensivo que se propone como recambio a la opción atlántica que

presenta el Gobierno, y esto muy concretamente en la intervención del líder socia lista, Felipe González,

quien no supo o no pudo salir de la contradicción que mantiene su partido al apoyar el mantenimiento de

las bases americanas en España y oponerse a la OTAN. Contradicción que el presidente Calvo Sotelo y

sus ministros pusieron, una y otra vez, de relieve, para interrogarse sobre cuál era la verdadera opción

política del PSOE en este campo exterior: ¿neutralidad activa?, ¿no a la OTAN y no al Pacto de

Varsovia?, ¿sí a las bases americanas?

Cuestiones de fondo

En resumen, el debate de ayer se centró en dos cuestiones políticas de fondo y en tres colaterales relativas

a Gibraltar. Ceuta y Melilla, y la nuclearización. Las cuestiones de fondo se refieren a la articulación o no

de España al mundo occidental-atlántico y a la disyuntiva que el Gobierno ha querido imponer a la

oposición para que escoja entre el acuerdo bilateral y el tratado multilateral de la OTAN.

Para el presidente del Gobierno, así como para Coalición Democrática y su grupo y los portavoces de las

minorías vasca y catalana —Monforte y Roca—, OTAN, occidentalismo y Europa son términos que se

identifican y se entrelazan entre sí. Hay que subrayar aquí que han sido precisamente las minorías vasca y

catalana las qué han puesto más énfasis en este argumento y los que han defendido con mayor energía la

adhesión de España al Tratado del Atlántico Norte.

Asimismo, los representantes del Gobierno y de la derecha de la Cámara se opusieron a la inclusión de

condiciones previas en el protocolo de adhesión de España a la OTAN. Calvo Sotelo dijo que la mención

de Ceuta y Melilla no beneficia en este momento los intereses de España, sino todo lo contrario, y que

mantenía que el problema de Gibraltar podría encontrar mejor solución en el seno de la OTAN.

Asimismo, el jefe del Gobierno agregó que la alusión a la desnuclearización suponía una pérdida, de

antemano, de soberanía nacional. Con referencia a Gibraltar, Calvo Sotelo puntualizó, en respuesta a

Felipe González, que la decisión de la Cámara de los Comunes de conceder la nacionalidad británica a los

gibraltareños favorecía el proceso de descolonización de Gibraltar, porque eliminaba la condición de

gibraltareño.

En general, las argumentaciones del presidente del Gobierno contaron con un magnífico discurso de

apoyo del diputado José María de Areilza.

La posición del PSOE

En lo que respecta al comportamiento de la oposición, hay que señalar que Felipe González no tuvo una

tarde afortunada en lo que al orden de su intervención se refiere, como señaló el propio presidente del

Gobierno, que buscaba una y otra vez las contradicciones eventuales que el PSOE presenta a la hora de

hablar de la OTAN y de los acuerdos con Estados Unidos. Felipe González insistió en que su posición es

bien clara, y añadió incluso, con tono firme, que ya que se insiste en su ambigüedad, «el ministro me va a

permitir explicar directamente a cada uno de los países miembros de la Alianza la posición del PSOE,

anunciando una gira de capitales de la que Calvo Sotelo dijo «no vaya a otros Parlamentos extranjeros a

buscar los votos que le pueden faltar en éste».

Felipe González centró su intervención en afirmar que el punto clave de este debate era la búsqueda de

respuestas concretas a los beneficios que se suponen de la entrada de España en la OTAN, y a una

explicación definitiva de cuáles son los auténticos planes de la defensa española y sus eventuales

perspectivas en el marco aliado. No hubo respuesta a esta cuestión, aunque el ministro de Defensa,

Alberto Oliart, prometió darla hoy en el Pleno que se reabrirá en las primeras horas de la tarde.

Insistió Felipe González en la idea de que su partido apoya un acuerdo bilateral con Estados Unidos, pero

no un acuerdo vergonzante y subordinado a Washington; interrogó al Gobierno sobre si deseaba mantener

la opción OTAN y a la vez el acuerdo con Estados Unidos, a lo que Calvo Sotelo respondió que sí, que

las dos cosas, que el acuerdo multilateral y una relación bilateral complementaria con Washington.

Insistió también Felipe González en que la opción aliada daña las relaciones de España con los países

árabes y América Latina, y dijo tener datos en este sentido, que la parte contraria declaró desconocer.

También insinuó el líder socialista que algunos Gobiernos de la OTAN no son tan entusiastas como cree

el Gobierno de admitir a España en el marco de la alianza. Y volviendo a las cuestiones colaterales, al

debate de fondo, insistió una y otra vez en que era necesaria la previa solución del problema de Gibraltar

antes de ingresar en la OTAN, exigir la cobertura aliada de Ceuta y Melilla y pedir la inclusión en el

protocolo de adhesión de una declaración que asegure la no nuclearización de España.

Se quejó también Felipe González de que una revista del Ministerio de Defensa ya diera por hecha la

adhesión a la OTAN y pidió la oportunidad de escribir en ella, a lo que Calvo Sotelo accedió, y sé quejó

Felipe González, como lo hicieron otros portavoces de la izquierda, por el tratamiento que la televisión

estaba dando a este debate. Con anterioridad a la intervención de Felipe González, lo hizo Santiago

Carrillo, quien mantuvo, como antes lo había hecho Rojas Marcos, un duelo dialéctico con el ministro

Pérez-Llorca. El secretario general del PCE, más relajado que en su intervención del martes, quizá por lo

del diputado gallego, insistió en que el ingreso de España en la OTAN rompe el equilibrio actual, y no

abunda en la idea de la desaparición de los bloques.

Carrillo subrayó su acuerdo con la invitación hecha por el PSOE de celebrar una manifestación magna en

favor de la paz, y en pleno debate OTAN; manifestación que, al parecer, el PSOE desea llevar a cabo el

día 15, antes de que se inicie el debate en el Senado, lo que provocó una dura respuesta del ministro

Pérez-Llorca, quien dijo que el llevar a la calle este debate del Parlamento era «un tremendo error, que

significa no acatar la soberanía del Parlamento». Carrillo replicó a esta intervención diciendo que era

constitucional y que el error 16 había cometido el ministro al oponerse a un derecho constitucional, como

es el de manifestarse. El líder comunista tuvo frases muy duras para la intervención del portavoz de la

Minoría Vasca, Monforte, calificando su discurso de extrema derecha.

 

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