Autor: Hermida, Matilde. 
 Decepción de Felipe González por la "falta de respuestas" del ministro. 
 Oliart explicó las ventajas defensivas de la integración     
 
 ABC.    30/10/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

NACIONAL

VIERNES 30-10-81

ABC/5

El Congreso da vía libre a la adhesión a la OTAN

Decepción de Felipe González por la «falta de respuestas» del ministro

Oliart explicó las ventajas defensivas de la integración

MADRID (Matilde Hermida). Con una pálida y breve intervención del ministro de Defensa, Alberto

Oliart, comenzó ayer la última tarde de debates sobre la adhesión de España a la OTAN. Las punzantes

preguntas del líder socialista, Felipe González, no provocaron más que una reiteración, algo ampliada, de

su discurso por parte del ministro. Y a partir de ahí, el aburrimiento. Si algún triste —y mezquino—

consuelo nos quedaba a quienes asistíamos a la sesión es que sus señorías también parecían aplastadas por

el tedio.

El ministro Oliart precisó en su discurso dos cosas: 1) Que en España existe un plan defensivo, contra las

opiniones de la oposición, que no lo ve claro o no cree que esté demasiado perfilado, y 2) Que ese plan

cubre a todos los españoles.

Respecto a lo primero, el representante del Gobierno dijo que existía un plan, desarrollado en una

directiva secreta de abril de 1980 (de la que no iba a hablar, por razones evidentes), que contempla los

objetivos nacionales, el potencial de que se dispone, las normas a seguir, etc. Fruto de todo esto y de las

directrices de la Junta de Jefes de Estado Mayor es el plan estratégico conjunto, que se revisa cada año y

que está relacionado con las disponibilidades económicas.

Sobre este punto el Ministerio está elaborando un proyecto que presentará a la aprobación del Gobierno y,

posteriormente, de las Cortes.

En cuanto a la protección de los españoles, señaló que las FFAA están en condiciones de garantizar la

soberanía, la integridad y la independencia de nuestro territorio frente a un enemigo que no fuera del

Pacto de Varsovia. Porque frente al Pacto de Varsovia no había ningún país que pudiera actuar sólo, ya

que se trata, encabezado por la URSS, del mayor poder militar de la Historia. Y aquí el ministro fue

desgranando los recursos de la URSS y el Pacto en Europa y en relación con los Estados Unidos y con la

OTAN.

Esta fuerza soviética es una realidad que hay que tener en cuenta, y ante la posibilidad de tener que

enfrentarse con ella, es mejor pertenecer a una alianza bipolar o multipolar,

como es el caso de la OTAN. Para el ministro, la idea de la guerra, sobre todo la nuclear, es terrible, pero

en la actual crisis no cabe para asegurar la paz más que un equilibrio de fuerzas y tener capacidad de

disuasión. La OTAN facilita ambas condiciones y es una opción más real que la imposible neutralidad.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

El líder socialista, Felipe González, intervino a continuación para, señalar que no era esto lo que esperaba

del ministro y quiso facilitarle la explicación de su política con una serie de preguntas concretas: 1) ¿Está

aprobado el plan estratégico conjunto? 2) ¿Ha evaluado el Gobierno el costo de este plan,

independientemente de lo que haya aprobado o no? 3) ¿Cómo se compatibilizan los intereses defensivos

de la OTAN y de España? ¿Las prioridades defensivas de España se sitúan en el eje Baleares, Gibraltar,

Ceuta, Melilla y Canarias? 4) ¿No se podría, sólo desde el punto de vista defensivo, replantear la solución

del tema Gibraltar antes de la adhesión a la OTAN? 5) ¿Qué Ministerios están implicados en el plan

estratégico conjunto?

El ministro respondió de manera un tanto global, señalando que el plan estratégico tiene un

condicionamiento presupuestario importante y que este año se evaluaba su costo en ciento veintinueve

mil quinientos millones de pesetas, cifra que presentará en su momento. También dijo que España tiene,

claro, una serie de prioridades estratégicas y que de acuerdo a ello se establece el reparto de fuerzas.

Por supuesto, Oliart consideró compatibles los intereses defensivos de España y la OTAN, y que

cualquier precisión que fuera necesario hacer tendría lugar cuando España fuese ya miembro de la

Alianza Atlántica. Por lo que se refería a Gibraltar, era un tema que podría discutirse también en su

momento, y que no era este tipo de contenciosos los que estaban amenazando la paz del mundo, sino el

creciente poder de la URSS a nivel europeo y planetario. Por lo que se refería a los Ministerios

implicados en el plan estratégico, eran los económicos, el de Interior y los relacionados con la

infraestructura nacional.

MAS CUESTIONES EN LA MESA

Felipe González no se consideró satisfecho y pidió más detalles sobre el papel que jugaría España en la

Alianza y sobre las ventajas que el ingreso supondría para nosotros. También quería saber quién

comandaría las fuerzas del flanco que cubriremos si entrábamos en la OTAN.

Para el ministro no había dudas sobre el mantenimiento de la primacía de nuestros objetivos y sobre el

mantenimiento del mando. En realidad, el, Mediterráneo tiene tal penetración soviética que no hay

contradicción entre las estrategias atlántica y española. El líder socialista se siguió considerando

escasamente respondido por el ministro y claramente decepcionado por el hecho de que cualquier

discusión entre España y la OTAN quedase aplazada al momento en que nuestro país estuviera entre los

miembros de la Organización. A continuación se sucedieron los diputados Fraga Iribarne (por CD), Roca

Junyent (Minoría Catalana), Felipe González (PSOE), Rodríguez Sahagún (UCD) y Rupérez (UCD) para

hacer precisiones, aclaraciones y ampliaciones a diversos temas, todos ellos relacionados con los

parlamentos del miércoles, y que no añadieron nada a lo que se había encarrilado ya a su final. Al término

de los discursos, el presidente de la Cámara, Landelino Lavilla, dio paso a la votación de enmiendas

presentadas por diferentes grupos sobre aspectos relacionados con la adhesión. Fueron todas rechazadas.

Luego se produjo una pausa antes del «round» final y decisivo.

 

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