Victoria clara del Gobierno después de un debate complejo y sin sorpresas. 
 El Congreso autoriza la adhesión de España a la Alianza Atlántica     
 
 ABC.    30/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Victoria clara del Gobierno después de un debate complejo y sin sorpresas

El Congreso autoriza la adhesión de España a la Alianza Atlántica

El Gobierno ganó ayer la batalla de la OTAN en el Congreso de los Diputados. UCD, Coalición

Democrática, Minoría Catalana y PNV respaldaron con sus 186 votos la petición presentada

por el Ejecutivo para que se autorizase la adhesión de España a la Alianza Atlántica. Frente a

ellos, los 146 votos en contra, sumados por PSOE, PCE y Grupo Mixto. En realidad no puede

decirse que los resultados sorprendieran a nadie. Quizá por ser tan previsibles, el debate nunca

alcanzó la altura que hubiera sido lógica en un tema como éste, aunque se produjeron algunas

intervenciones clarificadoras.

En la última jornada, la «estrella» iba a ser el ministro de Defensa, Oliart. Se esperaba una

intervención muy larga y ponderada, donde se respondería a las eternas dudas de la oposición

sobre la existencia de un plan defensivo nacional y la coherencia de los intereses españoles

con los de la OTAN. Pero luego, Alberto Oliart, que había asistido siempre mudo a los debates

de la Comisión de Exteriores, primero, y a los del Congreso, ahora, decepcionó en parte por la

brevedad de su discurso. El líder de la oposición, Felipe González, se mostró repetidamente

disgustado por la concisión del responsable de Defensa y le acosó, una vez y otra, con sus

preguntas. A todas respondería el ministro, pero siempre globalmente.

Lo demás fue ya casi rutina: intervenciones para precisar las declaraciones de otros diputados,

algunas tomas de posición (que tampoco aportaban nada nuevo) y, finalmente, la votación de

las enmiendas que habían sido presentadas para fijar distintos aspectos que han preocupado a

casi todos los partidos de la oposición: la situación de Ceuta y Melilla, el futuro de Gibraltar, la

nuclearización de España, etcétera. Aspectos que los partidarios de la entrada han tratado de

aclarar por su parte. A primeras horas de la noche se dio paso a la votación decisiva, con los

resultados que ya conocen, y sobre los que Calvo-Sotelo no se pronunció en un primer

momento, limitándose a señalar que «el debate se había desarrollado con normalidad. Ha sido

un buen debate». Palabras escuetas que, al menos, no acentuarán la intranquilidad y confusión

de partidos que han prometido, aun antes de su derrota, «continuar el debate en la calle» en el

próximo futuro.

 

< Volver