La huelga de prensa     
 
 Ya.    24/09/1977.  Página: ?,13-14. Páginas: 3. Párrafos: 38. 

LA HUELGA DE PRENSA

Los directores de los alarios de Madrid que figuran el final del escrito hacen la siguiente declaración conjunta:

LOS diarios de Madrid no salieron ayer a la calle como consecuencia de un paro de veinticuatro horas en protesta por el criminal atentado a la revista "El Papus". Los directores de periódicos, que ya en otros casos, como la matanza de abogados laboralistas y miembros de fuerzas del orden público o la legalización del Partido Comunista, hicimos públicas opiniones conjuntas, creemos que es nuestro deber comparecer hoy, a título personal, ante nuestros lectores para explicarles nuestro punto de vista sobre lo sucedido.

LA salvaje agresión de elementos incontrolados a la sede de la revista "El Papus", en Barcelona, originó una serie de protestas que provocaron el paro en la prensa de aquella ciudad. En Madrid, una manifestación convocada por las centrales sindicales recorrió anteayer las calles en señal de protesta por la impunidad con que los llamados incontrolados actúan en la vida española. Los directores de periódicos nos sumamos a dicha manifestación y nos ratificamos hoy en nuestra postura, porque pensamos que es intolerable la Ineficacia de los poderes públicos en la represión del crimen político de cualquier signo y la connivencia ocasional de algunos servicios paralelos con los terroristas.

UNA asamblea posterior a la manifestación decidió la huelga que, no sin tensiones, ha afectado a la totalidad de los periódicos. Los directores de diarios nos hemos pronunciado contra la oportunidad de esta huelga, que consideramos puede ser tomada como un elemento de provocación política por parte de los enemigos de la democracia. El derecho de huelga nos parece algo irrenunciable en toda sociedad democrática, pero ese derecho, a nuestro juicio, debe ser ejercido siempre en última instancia y a través de los cauces representativos y de diálogo preciso. La huelga de ayer ha afectado al menos a dos millones de lectores, violando los derechos de los mismos y la libertad de expresión sin ningún tipo de preaviso ni negociación. Una oferta de diálogo hecha corporativamente por los directores de periódicos al comité de huelga fue rechazada de plano. No fue posible entablar conversaciones y las alternativas posibles al paro no se pusieron a discusión. Un procedimiento semejante desdice del papel eminente que los periódicos y los periodistas han jugado en el restablecimiento de la democracia en España y que nos otorga—creemos—la base moral necesaria para decir estas cosas.

NOS encontramos ante una huelga política y no laboral, que puede ser utilizada en un proceso desestabilizador que fuerzas antidemocráticas pretenden desencadenar en nuestro país. Creemos que es necesario el fortalecimiento de los partidos políticos y las centrales sindicales para garantizar el funcionamiento de la democracia e insistimos en que la soberanía popular debe expresarse en todo caso a través del sufragio libre y secreto y no de asambleas tumultuarias de ningún género. En este sentido nos preocupa la falta de cauces representativos que la profesión periodística padece. Una legislación represiva y obsoleta, propia de los tiempos de la dictadura, permanece obstruyendo los derechos de la libre expresión.

Por último, hemos de decir que nos parecen absolutamente respetables las posiciones de aquellos compañeros de talleres y redacción que han defendido y logrado la huelga. Pero la democracia no es monopolio de nadie. Nosotros creemos que con esta huelga la libertad de expresión ha sido dañada y amenazada la democracia. Nos gustaría equivocarnos.

Fernando: Miguel Ángel Aguilar, director de "Diario 16"; José Ramón Alonso, director de "Pueblo"; Alejandro Armesto, director de "Arriba"; José Luis Cebrián Boné, director de "ABC"; Juan Luis Cebrián Echarri, director de "El País"; Alejandro Fernández Pombo, director de YA, y Jesús de la Serna, director de "Informaciones".

TAMBIÉN LAS EMPRESAS EDITORAS CONDENAN LA HUELGA

LAS empresas editoras de los diarios de Madrid—"ABC", "Diario 16", "El País", "Informaciones" y YA—condenaron hace muy pocos días, como en ocasiones anteriores y siempre que resultó amenazada la libertad de expresión, la cobarde acción criminal sufrida por una publicación barcelonesa a manos de quienes aún siguen creyendo en la violencia y el asesinato como razón definitiva de sus argumentos. Hoy, con la misma energía, las empresas que firman este comunicado quieren, terminante, total y unánimemente, condenar un hecho que, lamentablemente, ha constituido un nuevo ataque a esa libertad de expresión a la que se apela: la huelga que, como protesta del atentado de Barcelona, impidió ayer la salida de los diarios que ellas editan.

LA misión de la empresa es informar. Romper el vínculo que tiene con sus lectores—esa comunicación, más que necesaria, vital para el hombre de hoy—y enmascarar tal atentado en una supuesta protesta, creemos que debe ser públicamente denunciado. Y decimos supuesta protesta porque hay mil formas de mostrar la recusación del crimen y apoyos mucho más elocuentes, mucho más realistas e incluso mucho más útiles para el fin que se quería alcanzar, que imponer, en perjuicio de una mayoría—todos nuestros lectores—, la decisión de una minoría.

SIN ninguna motivación laboral o de concreta reivindicación económica, los responsables del inesperado y súbito paro no han respetado el derecho a la información, invocando la libertad de expresión han impedido el ejercicio de dicha libertad. Y hasta un grado que no podemos dejar de subrayar: los quioscos, pictóricos de publicaciones de toda índole, cerraron también, agravándose e) castigo a los lectores.

PARA que la prensa pueda protestar, lo primero que hace falta es que se publique.

Las empresas editoras de "A B C", "As", "Diario 16", "El País", "Informaciones" y "Ya".

(Amplia información, en páginas 13 y 14)

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Las veinticuatro horas de huelga de la prensa de Madrid

Fue decidida por una asamblea, a mano alzada y sin que los organizadores consultaran en ningún momento a los trabajadores de los periódicos

Los redacciones votaron, en general, contra el paro • El comité de huelga no quiso negociar con los equipos directivos • Acordada por la asamblea a las siete de la farde, entró en juego a las ocho

Una manifestación recorrió algunas calles de Madrid para protestar contra los atentados terroristas de Barcelona • Fue encabezada por directores de periódicos, dos senadores y la Asociación de la Prensa

Un» huelga de veinticuatro horas de duración ha impertido a loa diarios de Madrid—salvo al vespertino "El Alcázar", cuyos talleres se encuentran en Guadalajara— acudir a sus puntos de encuentro con los lectores. También se han visto afectados plenamente por el paro los dos matutinos deportivos, que tampoco aparecieron ayer, Asimismo, según noticias de los propios directores, algunos semanarios sufrirán retrasos de veinticuatro horas, aproximadamente, en su aparición, ya que el paro en los talleres ha demorado el proceso de composición y ajuste de originales.

COMO SE GESTO LA HUELGA La verdadera entraña de lo sucedido hay que buscarla en el carácter absolutamente político da la huelga. Líderes sindicales del sector de medios de comunicación han insistido abiertamente en que éste era el matiz que se le había dado al paro. En apoyo de esta tesis hay que recordar que ni el atentado contra "Diarlo 16" ni el asesinato—a primeros de agosto—del redactor de "Marca" don Paulino Martín tuvieron consecuencias directas sobre el trabajo de los hombres de la información. La huelga de diarlos de Barcelona, al día siguiente del atentado contra "El Papus" desencadenó la estrategia de los grupos organizadores de la que iba a producirse en Madrid. Capitalizar el atentado podía ser una buena baza para loe grupos políticos minoritarios y podría significar, al mismo tiempo, un tanteo, un nuevo pulso en sector tan importante como la prensa, tras el fallido intento de hace unos meses, cuando las redacciones—a las que iba dirigida—no acataron la orden de paro.

Fueron la Organización Revolucionaria de Trabajadores y la Liga Comunista Revolucionarla loa dos grupos que tomaron la primera Iniciativa. Sus dirigentes tenían previsto el paro, que debía comenzar el viernes —ayer—, a las ocho de la tarde, para terminar a la misma hora del sábado. Pero, como viene sucediendo en casos similares, las grandes centrales sindicales, concretamente Comisiones Obreras y UGT con dependencia estricta del Partido Comunista y del PSOE, respectivamente, no podían dejar en manos da la izquierda extraparlamentaria una baza tan importante. Y así, sus militantes en los diarios, tras oponerse claramente al paro el pasado miércoles, tuvieron que apoyarlo con el mismo ardor veinticuatro horas más tarde, cuando las consignas de las centrales ordenaron arrebatar la iniciativa a la ORT y a la Liga Comunista.

Manifestación por Madrid

El primer acto de protesta, tras las condenas unánimes en los diarlos por el atentado de Barcelona, se celebró a las cuatro de la tarde del jueves pasado. Entre 1500 y 2.000 manifestantes recorrieron la calle de Serrano de la capital en perfecto orden y en aliénelo hasta la puerta de Alcalá, y claramente politizados en sus gritos en el resto del recorrido hasta la Casa Sindical, en el paseo del Prado. Previamente, la mayor parto de los directores de diarios de Madrid hablan celebrado una reunión en la que se decidió encabezar la manifestación, siempre que fuera silenciosa y ordenada, las pancartas se refirieran exclusivamente al tema de la misma y las banderas—todas ellas con el color rojo de fondo —figuraran al final de la manifestación. Así se hizo, en efecto, hasta cerca de la Puerta de Alcalá. En la primera fila del cortijo, además de los directores de diarios, caminaban dos senadores regios del sector de la información (don Víctor de la Serna y don José Ortega Spottorno) y el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, en representación de este organismo profesional.

Al llegar a la Embajada de Chile, comenzaron a escucharse gritos contra el general Pinochet; cuando la manifestación entró en la plaza de la Independencia, la actitud de gran parte da los manifestantes era claramente política, por lo cual, tal como se había advertido previamente, los directores, senadores y presidente de la Asociación de la Prensa abandonaron el cortejo. le la preocupación de la clase periodística y la exigencia de que tales hechos deben terminar, y, por último, convocar próximamente una asamblea general de periodistas, asociados o no, para buscar en ella la verdadera representatividad que haga posible una acción comunitaria cuando sea necesaria.

Sobre las ocho y cuarto de la tarde llegaron al lugar de la reunión don Rodrigo Vázquez Prada, director de "Mundo Obrero", y don Enrique Bustamante, redactor de "Cuadernos para el Diálogo", ambos directivos de la Asociación de la Prensa, quienes hablan participado en la asamblea de la Casa Sindical. Tras negar que hubieran sido comisionados por el comité de huelga para informar a los directores, se ofrecieron a servir de enlace entre ambas reuniones. La respuesta del comité de huelga por teléfono fue considerar la oportunidad de enviar, más tarde, una representación a la Asociación de la Prensa, al tiempo que no ofrecían ninguna garantía de negociación. Poco después, la negativa ya era rotunda: el comité se negaba a entrar en negociaciones.

A aquellas horas—las nueve de la noche—la huelga ya había entrado en Juego. En los diarios no se trabajaba; se procedía a votar—redacciones y talleres independientemente—si se sumaban a la huelga o no.

El resultado en la mayor parte de las redacciones (entre ollas la de YA) fue negativo: no a la

(Continúa en página sigte.)

Una asamblea que decide la huelga

Sobre las cinco de la tarde se constituyó en la Casa Sindical una asamblea, compuesta—según testigos presenciales—por unas 1.800 personas, en la que la presencia de periodistas era muy escasa y el control sobre sus componentes no existió.

Pasadas las siete, mientras en los locales de la Asociación de la Prensa se reunían los directores de los diarios, con sus equipos de mando y de linea ideológica, junto con la directiva de la Asociación, la asamblea de la Casa Sindical decidió un paro de veinticuatro horas, que debía ser efectivo a las ocho de la tarde, es decir, antes de una hora. Según nuestras noticias, las dos personas que tuvieron mayor actividad en la asamblea fueron don José Antonio Gurriarán, director adjunto de "Pueblo", del PSOE, y don Javier Martínez Reverter, del mismo diario, del Partido Comunista. La huelga se anticipaba en veinticuatro horas y las dos grandes centrales sindicales se hacían así con el control de la misma.

La decisión se tomó, como es casi normal en estas asambleas, a mano alzada. Inmediatamente se constituyó un comité de huelga y un retén permanente, mientras piquetes de composición heterogénea se dirigían a las sedes de los distintos diarios de Madrid con la intención de presionar para que la huelga fuera seguida por todos ellos. Ni antes ni después loa organizadores de la huelga consultaron la base laboral de los diarios.

Acuerdos de los directores

Mientras sucedía todo esto, en la Asociación de la Prensa loa directores de los diarios y sus equipos estaban llegando a unas conclusiones muy concretas que pudieran ser una alternativa para la huelga. La razón de la búsqueda de dichas alternativas radicaba, primero, en la unanimidad en la condena de loa atentados—tal como se había expresado ya reiteradamente en los propios periódicos—y, segundo, en la unanimidad, igualmente, en considerar que no había ninguna razón objetiva para que fuera precisamente el paro el instrumento adecuado para expresar ese rechazo del terrorismo. Por el contrario, para todos ellos era evidente que un atentado dirigido centra la libertad de prensa debía condenarse con el ejercicio de esa misma libertad, al tiempo que se respetaba el derecho de la opinión pública a ser Informada.

Los acuerdos adoptados por 9a reunión fueron, en síntesis, los siguientes: insistir en la repulsa de loa atentados, fueran cuales fueran los objetivos a los que iban dirigidos; hacer constar la presencia de los reunidos en la manifestación celebrada a primera hora de la tarde, acto de condena del terrorismo y de solidaridad con las víctimas; poner por encima de todo el derecho de la opinión pública a ser informada y el respeto a los lectores, que exigen la presencia de los diarios en la calle; ofrecer una detención del trabajo de uní hora, en señal de duelo y de re pulsa al mismo tiempo; apoyo económico efectivo a las víctimas del atentado de Barcelona pedir una audiencia al presiden te del Gobierno para manifestar

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huelga; en cambio, en los talleres se vio en seguida que la tendencia era favorable al paro, si bien una gran parte de los trabajadores parecía inclinarse, moderadamente, por la necesidad de que el paro o la negativa tuvieran carácter general. De hecho, hasta las doce y media de la noche el contacto fue total entre los diarios, las consultas se sucedieron sin respiro y las indecisiones—mezcladas con Informaciones confusas—inacabables. Así transcurrió el tiempo hasta que, prácticamente, era imposible ya sacar los diarlos a la calle.

En ningún momento—es justo decirlo—hubo desórdenes ni, por tanto, intervención de las fuerzas de orden publico, cuya presencia a las puertas de las sedes de los periódicos no fue reforzada a petición expresa de los directores. El gobernador civil de Madrid, señor Rosón, que había acudido a la Asociación de la Prensa invitado por los allí reunidos—que llegó cuando se habían tomado las decisiones y ni presidió ni Intervino en nada—, se limitó a ofrecer los servicios del Gobierno Civil y a ponerse a la disposición de todos por si consideraban que su gestión pudiera ser útil. No es exacta, por tanto, la Información difundida por televisión en la que se decía que había presidido la reunión, como no lo es la que aseguraba que en ella no se había llegado a ningún acuerdo: el acuerdo era total y las conclusiones fueron tomadas rápidamente y por absoluta unanimidad.

Reunión de representantes

Casi al mismo tiempo, mientras se decidía en los periódicos si se seguía o no la huelga, representantes de las empresas celebraban también una reunión.

Pasada la una de la madrugada, perdidas las esperanzas de cumplir con el derecho y el deber de salir a la calle, los directores de los diarios volvieron a reunirse en la sede de la Asociación de la Prensa y decidieron aceptar los hechos y lamentar que se hubieran producido, al mismo tiempo que se convocaba una nueva reunión para la mañana siguiente—es decir, ayer, viernes—, en la que se redactaría una declaración conjunta, a título personal, que sería laída, en presencia de todos, en televisión y que, iba dirigida a la publicación en todos los diarios de Madrid, a fin de que los lectores conocieran las causas de no haber acudida A la cita diaria y la postura de los rectores de los periódicos sobre lo acaecido.

Las agencias

Las agencias de prensa han participado en diversa medida en el paro. Sólo Logos ha continuado el trabajo sin interrupción, actitud que justifican los trabajadores de la agencia, en una nota hecha pública e» la tarde de ayer, aduciendo "que la huelga no es el instrumento oportuno para salir al paso de sucesos de este tipo (se refieren al atentado contra "El Papus"), ni siquiera para expresar un estado de Animo o de opinión; que la convocatoria de la huelga no ha seguido una trayectoria ciara y representativa, del sector implicado, por lo que no ofrece garantías mínimas ni en cuanto a su origen ni en. cuanto a su finalidad última, y que, particularmente en el caso de una agencia de información, no se puede imponer, actuando este medio como intermediario, una huelga de la prensa de Madrid a todos los periódicos de otras provincias".

Por lo que se refiere a Efe, el paro se plasmó en dos horas de inactividad durante la mañana de ayer, mientras Europa Press y Pyresa alargaron la suspensión hasta las ocho de la tarde.

Nuestra huelga—continúa el escrito—ha sido una defensa enérgica de la libertad de expresión y la seguridad de los trabajadores. Esta acción general fue decidida democráticamente en una asamblea como culminación de la manifestación de duelo pacífica y silenciosa de miles de trabajadores del sector, en la que estuvieron presentes directores de distintos medios de comunicación, así como una amplia representación de parlamentarios."

"En esta asamblea, que fue masiva y se celebró en perfecto orden, participaron representantes de las empresas informativas y artes gráficas: trabajadores de talleres, administración, redacción, di atribución, cierre. Tendedores de prensa, gráficos, humoristas y técnicos de agencia, radio y televisión.

Al hacer balance de nuestra huelga, consideramos que ha sido una prueba contundente de la madurez, organización, solidaridad y conciencia cívica y democrática de los trabajadores del sector, que han asumido la defensa del derecho ciudadano de todo el pueblo español a una información libre y sin terror. Para ello exigimos:

1. La identificación y detención inmediata de los llamad incontrolados y el desenmascar miento de sus protectores, lo cu corresponde realizar al Gobiern

2. Por ello, y desde aquí, anunciamos que este comité de huelga va a solicitar ser recibido por el presidente del Gobierno. Igualmente, el comité de huelga de los trabajadores de la información y artes gráficas solicitará a los parlamentarios que planteen nuevamente este tema en las Cortes.

3. Defendemos el derecho a la Información de los ciudadanos, contra el que atenta no esta huelga, sino quienes intentan aterrorizar, quienes no son capaces de proteger el ejercicio de la libertad y quienes, como algunos directores de medios de comunicación, no han sabido comprender el interés general de esta huelga, que sirve para la consolidación de la democracia. :

4. Hemos callado—termina la nota—nuestras voces y nuestros periódicos un día para poder seguir informando siempre."

N. de la R.—En servicio, de la información hemos recogido la anterior nota, aunque discrepamos, una vez más, de qué se pueda presentar la supresión durante un día, de los diarios de Madrid como un servicio a la libertad de expresión y a la democracia, cuando entendemos que es todo lo contrario.

Nota de las directores de las agencias informativas los directores de agencias españolas han hecho pública una nota en que dicen que "reprueban todo tipo de terrorismo y de manera concreta el reciente atentado contra el semanario "El Papus", que amenazan la vida democrática y de convivencia entre los españoles.

Como profesionales de la información y defensores de la libertad de expresión no pueden compartir aquellas posturas que traten de impedir por cualquier procedimiento, incluida la huelga política, la libre circulación de noticias, por ser uno de los derechos que en los países democráticos poseen los lectores y, por tanto, los medios de comunicación, derecho que sólo es violentado en los regímenes totalitarios". Firman los directores de Efe, don Francisco del Valle Arroyo; de Europa Press, don Antonio Herrero Losada; de Logros, don Venancio Luis Agudo; de Mencheta (P. A.), don Arturo Mármol Peris-Mencheta, y de Pyresa, don Donato León Tierno.

Explicación del comité de huelga

Los ocho miembros del comité de huelga formado para coordinar las pasadas veinticuatro horas se reunieron ayer tarde. En dicha reunión fue aprobado el siguiente comunicado dirigido a la opinión pública con objeto de aclarar los porqués y el desarrollo de esta huelga:

"Tal como se hizo público en nuestro primer comunicado—dicen—, la huelga fue acordada como respuesta pacífica, firme y democrática al criminal atentado del que fue objeto el semanario "El Papus", que costó la vida a un trabajador y ocasionó numerosos heridos.

 

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