Dos cartas del ministro del Ejército     
 
 Diario 16.    19/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Martes 19abril 77/DIARIO 16

Dos cartas del ministro del Ejército

MADRID, 19 (D16). El ministro del Ejército, teniente general Félix Álvarez Arenas, ha dirigido dos

cartas a todos los generales, jefes, oficiales y suboficiales, en el plazo de dos días, sobré la reunión del

Consejo Superior del Ejército acerca del tema de la legalización del Partido Comunista de España.

La primera de ellas, decía:

"En la tarde del pasado día 12 de abril, el Consejo Superior del Ejército, por convocatoria del ministro del

Departamento, y bajo la presidencia del teniente general Jefe del Estado Mayor del Ejército, por

enfermedad de aquél, se reunió a efectos de considerar la legalización del Partido Comunista de España y

el procedimiento administrativo seguido al efecto por el Ministerio de la Gobernación, según el cual se

mantuvo sin información y marginado al ministro del Ejército.

El Consejo Superior consideró que la legalización del Partido Comunista de España es un hecho

consumado que admite disciplinadamente, pero consciente de su responsabilidad y sujeto al mandato de

las leyes expresa la profunda y unánime repulsa del Ejército ante dicha legalización y acto administrativo

llevado a efecto unilateralmente, dada la gran trascendencia política de tal decisión.

La legalización del Partido Comunista de España por si misma, y las circunstancias políticas del

momento, determinan la profunda preocupación del Consejo Superior, con relación a instancias tan

fundamentales cuales son la unidad de la Patria, el honor y respeto a su bandera, la solidez y permanencia

de la Corona y el prestigio y dignidad de las Fuerzas Armadas.

En este orden, el Consejo Superior exige que el Gobierno adopte, con firmeza y energía, todas cuantas

disposiciones y medidas sean necesarias para garantizar los principios reseñados.

Vinculado a cualquier decisión que se adopte, en defensa de los valores trascendentes ya expuestos, el

Ejército se compromete a, con todos los medios a su alcance, cumplir ardorosamente con sus deberes para

con la Patria y la Corona.

Madrid, 14 de abril de 1977."

En la segunda de las cartas, el ministro del Ejército afirmaba, por el contrarío:

"Por una inadmisible ligereza de la Secretarla Militar de este Ministerio se envió un documento dirigido a

los generales, Jefes, oficiales y suboficiales del Ejército exponiendo hechos que no corresponden a la

realidad, con el peligro de producir gran confusión entre nuestros cuadros de mando.

Dicho documento no había obtenido mi aprobación ni la del Jefe del Estado Mayor del Ejército, pero su

precipitada difusión no pudo ser totalmente evitada.

El documento que mereció mi aprobación fue del siguiente tenor:

"Es de gran interés que llegue a conocimiento de todos los componentes profesionales del Ejército que, en

relación con la legalización del Partido Comunista, no me fue posible informarles oportunamente de las

razones y justificación de dicha legalización, porque el documento justificativo llegó a mi poder el

viernes, día 8, por la tarde, y la legalización fue oficial el sábado día 9.

En consecuencia, el Consejo Superior del Ejército fue convocado para la tarde del día 12 del corriente al

objeto de informar a los altos mandos de dichas razones, que se justificaban con base en los más altos

intereses nacionales en las circunstancias actuales, para que, a su vez, dichos mandos transmitieran a sus

subordinados las conclusiones del Consejo Superior, que se reproducen a continuación y que fueron

objeto de una posterior nota oficial:

El Consejo Superior del Ejército acordó por unanimidad informar al señor ministro de los siguientes

extremos, según el acta levantada al efecto:

- La legalización del Partido Comunista ha producido una repulsa general en todas las Unidades del

Ejército.

- No obstante, en consideración a intereses nacionales de orden superior,

admite disciplinadamente el hecho consumado.

- El Consejo considera debe informarse al Gobierno de que el Ejército, unánimemente unido,

considera obligación indeclinable defender la unidad de la Patria, su Bandera, la integridad de las

instituciones monárquicas y el buen nombre de las Fuerzas Armadas.

Para evitar cualquier confusión en relación con lo anterior, me interesa exponer que el acuerdo del

Consejo fue unánime en la redacción de las conclusiones y que es un deber ineludible de todos nosotros

hacer honor a lo que en las mismas se dice.

Así pues, quiero expresar mi seguridad de que todos cuantos orgullosamente pertenecemos al Ejército

español, sabremos cumplir con nuestro deber de mantenernos disciplinadamente unidos, confiando

plenamente en nuestros mandos, a las incondicionales ordenes de nuestro Rey y Jefe Supremo de las

Fuerzas Armadas, así como al servicio de España, dentro del mayor respeto y acatamiento a las

decisiones de nuestro Gobierno, que no tiene otra mira que laborar incansablemente por el bien de la

Patria y con la más absoluta lealtad a la Corona, al tiempo que con la mayor consideración y afecto para

las Fuerzas Armadas.

Madrid, J6 de abril de 1977."

La Secretaría Militar del ministro del Ejército está ocupada por el general de brigada de Infantería (Estado

Mayor) Manuel Álvarez Alba. El ayudante de campo es el comandante de Infantería Marcos Díez Alonso.

 

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