Autor: Brabo Castells, Pilar. 
   Un paso decisivo hacia la democracia     
 
 Diario 16.    11/04/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Un paso decisivo hacia la democracia

Pilar Bravo

(Miembro del Comité Ejecutivo del PCE)

LA legalización del Partido Comunista de España es probablemente el paso más importante dado hacia la

normalización democrática de este país. Por primera vez, después de cuarenta años, se abre la posibilidad

de que todas las corrientes políticas que existen en España puedan expresarse libremente y aparecer entre

la opinión pública con sus propios argumentos. Ha sido abierta la vía para que los españoles no sean

discriminados por sus opiniones políticas, para que los trabajadores y las amplias masas populares

recuperen el espacio para participar en la política del país.

La legalización del PCE es sin duda un acto de Justicia para con un partido que ha dado pruebas a lo largo

de estos cuarenta años de su firme decisión de superar las divisiones subsiguientes a la guerra civil y de

promover un clima de mutua, tolerancia y de convivencia pacífica entre loa españoles. La política, de

reconciliación nacional preconizada por el partido desde 1953, los esfuerzos por aunar a todas las fuerzas

partidarias da la democracia, fueran del signo ideológico que fueran, en la política del pacto para la

libertad, han marcado y siguen marcando todo el proceso de tránsito de la dictadura a la democracia. En

el último periodo, la citación y la actividad de la "comisión de los diez" ha contribuido poderosamente a

abrir las posibilidades democráticas que podrían existir en el proyecto reformista de Suárez, además de

establecer el diálogo entre el Poder y la oposición, desbloqueando uno de los presupuestos básicos de la

dictadura personal que fue implantada en 1939.

Este clima unitario amplio, que nuestro partido y otras fuerzas democráticas han preconizado es una

adquisición fundamental para el futuro del país. El diálogo derecha-Izquierda, el diálogo oposición Poder

es un ejercicio democrático que mañana sentará un nuevo clima en el que las diferencias políticas se

resuelvan en un debate democrático, descartándose de nuestro suelo toda posibilidad de un nuevo

enfrentamiento fratricida entre españoles.

La legalización del PCE va a permitir también que la losa de miedo que ha gravitado sobre nuestro país y

particularmente sobre los que trabajan, sobre los oprimidos y las gentes modestas, desaparezca. Estos

sectores, que representan una elevada proporción de nuestra población activa, comienzan a comprender

que, a partir de ahora, van a tener quien defienda sus intereses. Este es otro importante factor en la

recuperación de la normalización democrática. Esta normalización exige que nadie queda excluido de la

posibilidad de participar en la vida política del país, que otros partidos que han reclamado su legalización

la obtengan como es de Justicia y que todos los presos políticos sean puestos en libertad.

La incertidumbre que hasta hace bien poco subsistía respecto a las elecciones comienza a aclarar

se. Al legalizarse el PCE y quedar abierta la puerta para la legalización de todos los partidos políticos

aumenta la credibilidad democrática del proceso electoral. El PCE ha afirmado su voluntad de participar

con toda responsabilidad en las elecciones, con el objetivo fundamental de contribuir a la victoria del

conjunto de las fuerzas democráticas. En las próximas elecciones se va a dilucidar la definitiva

desaparición de los vestigios de la dictadura y la apertura de un proceso de conquista y consolidación de

la democracia. El PCE ha propuesto a todas las fuerzas que participan de esta perspectiva, desde el centro

hasta los comunistas, la discusión conjunta de un acuerdo constitucional que garantice tras las elecciones

la inequívoca evolución democrática de nuestro país, lo que conlleva a decisión do abrir un periodo

constituyente.

Ante unas elecciones que aún no serán auténticamente libres porque los vestigios del pasado reciente

pesan aún con fuera» y no podrán superarse durante el breve plazo previsto para la campaña, el PCE

considera fundamental lograr ese acuerdo entre las fuerzas democráticas que cierre posibilidades de

hacerse con la situación a los partidarios de la pro1ongación del franquismo que hoy se aglutinan en torno

a Alianza Popular.

Con la legalización del PCE el país va a contar con la presencia de un partido cuyo interés fundamental es

contribuir a 1a consolidación de la democracia. Desde nuestro punto de vista sólo con la democracia será

posible lograr el consenso mayoritario que se necesita para avanzar al socialismo. A partir de ahora el

PCE, ya sin clandestinidades, contribuirá con sus opiniones al esfuerzo democrático colectivo. Será un

partido transparente, sin misterios, abierto a la crítica y al debate. Un partido con el que sin duda se

identificarán amplísimos sectores de nuestro pueblo.

 

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