Las razones de nuestra discrepancia     
 
 Pueblo.    11/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

• «LAS RAZONES DE NUESTRA DISCREPANCIA»

Bajo este título, «A B C» comenta en un editorial:

«Sin ningún afán de dramatizar, entendemos que ésta es una gravísima decisión y un error de nuestros

gobernantes, del que sólo deseamos que no tengan que arrepentirse los hombres que han tomado sobre sí

tamaña responsabilidad.

He aquí que quienes arrastraron a España, por sus errores, por su intransigencia y por sus métodos al

agravamiento de la más terrible conflagración de nuestra historia, haciendo necesario para la paz

tantísimos muertos y tantísimos sacrificios, se ven, del día a la mañana, en plano de igualdad con cuantos

ofrecieron sus vidas para defender a España de aquello que el "Partido Comunista" anhelaba y a punto

estuvo de conseguirlo: la instalación de nuestra Patria en la órbita en la que hoy giran Polonia y Hungría,

Checoslovaquia y Bulgaria, los países de detrás del "telón de acero" en fin.

Nos vemos también abocados, si atendemos a las razones en que se fundamenta la resolución del

Ministerio legalizante, a que, de inmediato, entren en la ley: la "Liga Comunista" la "Joven Guardia

Roja", el "Movimiento Comunista", el "Partido Socialista Unificado de Cataluña", la "Unificación

Comunista de España", la "Unión de Juventudes Maoístas"..., por citar sólo los nombres de algunas de las

múltiples caretas que obedecen a un mismo propósito bajo una misma bandera: el marxismo-leninismo.

No es hacer viable la democracia el condescender con aquellos que no practican sus reglas cuando llegan

al Poder. No es la democracia moneda de curso legal en la Cuba de Castro ni lo es en la Rusia de Breznef,

donde a los disidentes se les encierra en clínicas psiquiátricas o se les instala en archipiélagos Gulag.

Santiago Carrillo y sus seguidores estarán eufóricos... Mañana, La Pasionaria vendrá a Madrid... Pero,

¿cómo está el resto de los españoles incluidos aquellos que votaron "sí" en el referéndum y que no

quieren comulgar con las ideas marxistas-leninistas?

En esta hora, especialmente tensa, con la lealtad que supone la propia coherencia con los ideales

proclamados y nunca desmentidos y también con rotunda firmeza, expresamos nuestra discrepancia ante

una medida totalmente inútil en orden a los fines de convivencia que busca el Gobierno. Medida que sólo

servirá para encrespar las pasiones y los ánimos cara a unas elecciones demasiado próximas y que todos

deseamos que, a pesar de esta decisión, sean pacíficas.»

 

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